La Academia Nacional de Ciencias denunció el “vaciamiento” del sector científico y alertó sobre una “fuga de cerebros”

Desvinculación de 62 contratados de CNEA, no renovación de 379 becarios posdoctorales, y desempleo masivo de investigadores altamente calificados.
Los científicos se están yendo porque les pagan mucho mejor en otros lados
Galo Soler Illia explica por qué la reducción salarial del 40% genera una fuga masiva de investigadores hacia el exterior.

El presupuesto en Función Ciencia cayó 49,2%, con reducciones de 52,1% en CNEA y 40,3% en Conicet bajo el gobierno Milei. Se desvincularon 62 contratados de CNEA y se frenaron proyectos estratégicos como el reactor modular Carem con 60-80% de avance.

  • Presupuesto en Función Ciencia cayó 49,2%; CNEA perdió 52,1%, Conicet 40,3%
  • CNEA redujo su estructura de 645 a 272 cargos (57,83% de contracción)
  • 62 contratados desvinculados de CNEA; 379 becarios posdoctorales sin prórroga renovada
  • Proyectos Carem y Laboratorio de Haces de Neutrones frenados con 60-80% de avance

La Academia Nacional de Ciencias denunció recortes presupuestarios del 49% en ciencia y desvinculaciones en CNEA y Conicet, alertando sobre una masiva fuga de investigadores hacia el exterior.

La Academia Nacional de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, una de las instituciones científicas más antiguas y respetadas de Argentina, levantó la voz a principios de julio para denunciar lo que describe como un "vaciamiento" sistemático del sector de investigación del país. En una carta abierta publicada el 3 de julio, la organización expresó su profunda preocupación por las medidas gubernamentales que han golpeado duramente a dos pilares del sistema científico nacional: la Comisión Nacional de Energía Atómica y el Conicet.

Los números son contundentes. El presupuesto destinado a ciencia y técnica se contrajo un 49,2% bajo el gobierno de Javier Milei, según datos del Presupuesto Abierto. La CNEA sufrió un recorte aún más severo del 52,1%, mientras que el Conicet vio reducido su financiamiento en un 40,3%. Estas cifras no son abstracciones presupuestarias; representan la paralización de proyectos estratégicos y la desvinculación de personal calificado. La CNEA redujo su estructura de 645 a 272 cargos, una contracción del 57,83% que el vocero presidencial Adrián Ravier anunció en su primera conferencia de prensa en la Casa Rosada.

Galo Soler Illia, vicepresidente de la Academia y investigador superior del Conicet, explicó a La Nación la magnitud del problema con una comparación reveladora: los científicos están ganando un 40% menos que antes. "Los científicos no son ñoquis; son como jugadores de fútbol, que, si bien aman a su país, se pueden ir a otros lados donde les pagan mucho mejor. Lo que vemos es que nuestros científicos se están yendo", señaló. Esta fuga de talento es lo que la Academia denomina "fuga de cerebros", un fenómeno que amenaza décadas de construcción institucional.

El impacto más inmediato se sintió en la CNEA, donde 62 contratados fueron desvinculados sin renovación de sus contratos. El anuncio, realizado apenas un día antes de finalizar junio, desencadenó protestas y enfrentamientos entre empleados y la policía. La Asociación de Profesionales de la CNEA expresó su "más enérgico repudio" ante lo que calificó como una "medida brutal". Las autoridades de la CNEA respondieron que no hubo despidos de ingenieros nucleares ni personal técnico especializado, aclarando que todos los desvinculados habían sido contratados en 2023 bajo modalidad de plazo fijo. Sin embargo, esta distinción no mitiga la realidad de 62 personas sin empleo.

Entre las decisiones más preocupantes para Soler Illia está el freno a dos proyectos que considera estratégicos para el país: el Laboratorio de Haces de Neutrones y el reactor modular pequeño conocido como Carem, que ya había avanzado entre el 60% y el 80% de su desarrollo. "El Gobierno está tomando a las instituciones como si fueran un almacén. No hay razones técnicas para hacer lo que hacen", denunció. Esta paralización resulta particularmente irónica dado que el gobierno anunció simultáneamente la construcción de un reactor modular pequeño a cargo de un grupo liderado por Hamid Ansari.

La Academia también alertó sobre el freno a los ingresos a la Carrera del Investigador Científico y Tecnológico del Conicet, un programa diseñado para formar investigadores en labor científica original. Esta medida interrumpe abruptamente más de una década de formación universitaria de alta calidad. Además, 379 becarios posdoctorales enfrentan la no renovación de una prórroga mientras esperan la efectivización de sus postulaciones a la carrera, un proceso que podría demorarse hasta 2028.

Soler Illia subrayó que la Academia no fue consultada sobre estas medidas, a pesar de contar con una decena de académicos provenientes de la CNEA. Esta falta de diálogo contrasta con el rol asesor que la institución, fundada por Domingo Faustino Sarmiento, está llamada a desempeñar ante gobiernos provinciales, el Poder Legislativo y el Ejecutivo nacional. La Mesa Federal por la Ciencia y la Tecnología se sumó a las críticas, escribiendo que "la CNEA es una de las instituciones más prestigiosas de Argentina" y que su desarrollo nuclear ha posicionado al país en un selecto grupo internacional, tanto en generación de energía como en aplicaciones para la salud pública.

La Academia advierte que el deterioro de las capacidades humanas e institucionales construidas durante décadas compromete el desarrollo económico, la salud, la soberanía tecnológica y la capacidad de innovación del país. Para la institución, la ciencia y la tecnología constituyen políticas de Estado cuya continuidad debe trascender los gobiernos. Lo que ocurre ahora, sostienen, es un desmantelamiento sistemático de un sistema que tardó décadas en construirse.

Los científicos no son ñoquis; son como jugadores de fútbol, que si bien aman a su país, se pueden ir a otros lados donde les pagan mucho mejor
— Galo Soler Illia, vicepresidente de la Academia Nacional de Ciencias
El Gobierno está tomando a las instituciones como si fueran un almacén. No hay razones técnicas para hacer lo que hacen
— Galo Soler Illia, sobre la paralización de proyectos estratégicos
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
Inventor

¿Por qué la Academia considera que esto es un "vaciamiento" y no simplemente una reorganización presupuestaria?

Model

Porque no es solo reducir números. Es detener proyectos a mitad de camino, desvinculando gente que ya estaba formada. El Carem estaba al 60-80% de avance. Eso no se recupera fácilmente.

Inventor

¿Qué significa realmente que los científicos ganen 40% menos?

Model

Significa que un investigador que ganaba cierta cantidad ahora gana menos. Y si en Brasil o Chile o Estados Unidos le ofrecen el doble, se va. No es traición; es supervivencia.

Inventor

¿Por qué la Academia no fue consultada si tiene ese rol asesor?

Model

Esa es la pregunta incómoda. Tienen académicos de la CNEA, expertise acumulada. No consultarlos sugiere que las decisiones no se basaron en criterios técnicos sino políticos.

Inventor

¿Qué pasa con esos 379 becarios posdoctorales?

Model

Están en limbo. Esperan ser incorporados a la carrera de investigador, pero el proceso podría tardar hasta 2028. Mientras tanto, sin prórroga, sin ingresos. Algunos probablemente ya se fueron.

Inventor

¿Es reversible esto?

Model

Técnicamente sí. Pero recuperar talento que se fue, reconstruir proyectos interrumpidos, volver a armar equipos de investigación... eso toma años. La ciencia no se enciende y apaga como una luz.

Quieres la nota completa? Lee el original en La Nación ↗
Contáctanos FAQ