Ken Follet: "Si te aburres leyendo, deberías tirar el libro"

Si empiezas a leer un libro y te aburres, deberías tirarlo
Follet rechaza la idea de que los lectores deben terminar libros malos por obligación.

Follet se convirtió en novelista por necesidad económica y desarrolló un método riguroso: visita los lugares que describe, contrata especialistas para verificar detalles históricos y busca autenticidad en cada aspecto de sus obras. El escritor cree que los lectores deben abandonar libros aburridos sin culpa, que los personajes principales deben ser inteligentes para ganar sus conflictos, y que las preocupaciones humanas trascienden todas las épocas históricas.

  • Se convirtió en novelista por un adelanto económico que vio recibir a un colega reportero
  • "Los pilares de la Tierra" (1989) vendió casi 198 millones de copias en casi 40 novelas
  • Caminó 30 kilómetros desde la cantera hasta Stonehenge para investigar su nuevo libro
  • Contrata especialistas para verificar errores históricos en sus manuscritos

El autor galés Ken Follet comparte en exclusiva su proceso creativo, filosofía literaria y reflexiones sobre cómo escribe novelas históricas que han vendido 198 millones de copias, incluyendo su nuevo libro 'El círculo de los días' sobre Stonehenge.

Ken Follet se hizo escritor por dinero. Eso es lo primero que hay que saber sobre él. A mediados de los años setenta, cuando trabajaba como reportero, se enteró de que un colega había recibido un adelanto jugoso por los derechos de publicación de una novela. Follet tenía una ventaja: escribía rápido y sin pausa. Publicó varios libros hasta que en 1978 llegó "El ojo de la aguja", un thriller de espionaje ambientado en la Segunda Guerra Mundial que finalmente le permitió dejar de preocuparse por dinero. Ya no solo podía llevar el auto al taller; podía comprarse uno nuevo y celebrarlo con champaña.

Pero entonces hizo algo que su círculo cercano consideraba una locura. Decidió escribir una novela sobre la construcción de una catedral en el siglo XII, contada a través de varias generaciones. Su entorno intentó hacerlo entrar en razón. Nadie leería eso, le dijeron. Escribió de todas formas. "Los pilares de la Tierra" salió en 1989 y se convirtió en un fenómeno global que consolidó su reputación como maestro de la ficción histórica. Desde entonces ha vendido casi 198 millones de copias de sus casi cuarenta novelas.

Este año lanza "El círculo de los días", que cuenta la construcción de Stonehenge durante la Edad de Piedra. Para escribirlo, Follet caminó treinta kilómetros a pie desde la cantera donde los antiguos extrajeron las piedras gigantes hasta el sitio arqueológico donde las trasladaron. Luego pagó a especialistas para que revisaran el manuscrito en busca de errores históricos. Cuando le preguntamos si escribiría sobre Machu Picchu, dudó antes de rechazar la idea. Siempre busca temas distintos, explicó. Escribir otra novela sobre la construcción de un monumento sería repetirse.

Su amor por la historia no fue siempre así. En la escuela le aburría. El cambio llegó cuando comenzó a escribir thrillers de espionaje y necesitó investigar historia militar para encontrar momentos en que el espionaje pudiera haber alterado el curso de una batalla. El interés creció. Pasó a la historia general, buscando épocas donde pudiera inventar personajes que vivieran aventuras emocionantes. Sus lectores amaban las novelas históricas, así que continuó escribiéndolas.

"El círculo de los días" está lleno de detalles sobre la vida cotidiana: tradiciones, dieta, herramientas. Cuando le preguntamos cuán importante era la precisión, respondió que sus lectores querían saber que lo que leían era auténtico. Él compartía esa necesidad. No quería solo inventar; quería poder decirles que la historia en sus libros era real. Sus personajes, aunque viven en la Edad de Piedra, tienen preocupaciones contemporáneas: cómo alimentar a sus familias, cómo ganar dinero, cómo lidiar con la violencia, el crimen, la guerra, el amor, el matrimonio. Son preocupaciones que atraviesan todas las épocas.

Los héroes de Follet son inteligentes porque, de lo contrario, no ganarían sus conflictos. Joia, la sacerdotisa, es lista y carismática. Seft, el carpintero, es hábil con los asuntos prácticos. Los personajes centrales de una novela realista deben ser muy inteligentes. Si no lo son, estamos en una comedia, y Follet no escribe comedias. La gente haciendo cosas estúpidas y fracasando es comedia. Él escribe sobre gente que se mete en problemas y encuentra formas inteligentes de salir de ellos.

Su novela confronta el patriarcado con el matriarcado. No es una metáfora, aclaró. Es el mismo problema que ha causado tensiones durante miles de años: si las mujeres son propiedad de los hombres o no. En la mayoría de las sociedades a lo largo de la historia, la mujer ha sido considerada una posesión. Follet señaló que incluso en matrimonios contemporáneos, hay rituales que reflejan esto: un hombre que entrega a la novia a otro hombre.

Cuando le preguntamos qué sentía caminando por Stonehenge, describió una reacción espiritual. No hay fantasmas ni magia, aclaró, pero es algo muy fuerte. Cuando te detienes frente a esas enormes piedras y piensas cuánto tiempo han estado allí, los problemas que la gente asumió para trasladarlas, sientes que estás en presencia de algo muy antiguo y místico. Es asombroso.

Sobre la obstinación necesaria para terminar un libro, Follet fue claro: no cree que la gente deba terminar un libro malo solo porque lo empezó. La vida es demasiado corta. Si empiezas a leer un libro y te aburres, deberías tirarlo. Deberías leer solo los buenos, o al menos los buenos que te convengan. Él escribe las novelas que le gustaría leer: llenas de incidentes, suspenso, conflicto y romance. Lee thrillers, adora la literatura decimonónica de Inglaterra, Francia y Rusia, la edad de oro de la novela comenzando con Jane Austen. Lee ciencia ficción y misterios de asesinatos. No le gusta mucho la fantasía. No puede leer a Tolkien.

Cuando futuras generaciones examinen nuestro tiempo, Follet cree que se reirán de nosotros. Verán cómo tiramos jeans en perfecto estado para comprar nuevos que han sido tratados para que parezcan viejos y desgastados. Pensarán que éramos muy extraños. Él mismo lo hace: cuando las cosas pasan de moda, las regala.

Escribo las novelas que me gustaría leer, llenas de incidentes, con mucho suspenso, conflicto y muchísimo romance
— Ken Follet
Los personajes centrales de una novela realista deben ser muy inteligentes. Si no lo son, entonces estamos en una comedia
— Ken Follet
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
Inventor

¿Cómo pasaste de escribir thrillers de espionaje a dedicarte a la ficción histórica?

Model

Necesitaba investigar historia militar para mis novelas de espías. Buscaba momentos donde el espionaje pudiera haber cambiado una batalla. Eso me enganchó con la historia. Luego pasé a la historia general, buscando épocas donde pudiera inventar personajes que vivieran aventuras emocionantes.

Inventor

Visitas los lugares que describes. ¿Qué buscas exactamente en esos viajes?

Model

Autenticidad. Mis lectores quieren saber que lo que leen es real. Yo también lo quiero. No quiero solo inventar. Cuando caminé treinta kilómetros desde la cantera hasta Stonehenge, entendí el esfuerzo que costó. Eso entra en el libro.

Inventor

Tus personajes son notablemente inteligentes. ¿Es eso un remanente de tu época escribiendo espías?

Model

No sé si hay una conexión directa. Pero en una novela realista, los personajes centrales deben ser muy listos. Si no lo son, entonces estamos en una comedia. Yo no escribo comedias. Escribo sobre gente que se mete en problemas y encuentra formas inteligentes de salir de ellos.

Inventor

Abordas el patriarcado en "El círculo de los días". ¿Es una crítica a nuestro tiempo?

Model

No es una metáfora de nuestro tiempo. Es el mismo problema. Durante miles de años, las mujeres han sido consideradas propiedad de los hombres. Eso ha causado tensiones enormes en la sociedad humana. Sigue siendo un tema central.

Inventor

Dijiste que la gente debería abandonar libros aburridos. ¿No es eso contradictorio para alguien que escribe novelas largas?

Model

No. Escribo libros que no quiero que abandones. Están llenos de incidentes, suspenso, conflicto y romance. Son los libros que yo quiero leer. Si alguien empieza uno mío y se aburre, bueno, entonces no es para él. Pero espero que no suceda.

Inventor

¿Qué sientes en Stonehenge que no sientas en otros lugares?

Model

Una reacción espiritual. No hay fantasmas ni magia, pero es algo muy fuerte. Cuando te detienes frente a esas piedras enormes y piensas cuánto tiempo han estado allí, los problemas que la gente asumió para trasladarlas, sientes que estás en presencia de algo muy antiguo y místico. Es asombroso.

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