Prefiero perder las elecciones a echar a alguien que no lo merece
Milei declaró que prefiere perder las elecciones antes que echar a Adorni, mostrando respaldo incondicional al funcionario bajo escrutinio judicial. Adorni evitó responder cuestionamientos sobre sus viajes privados y propiedades no declaradas, limitándose a anunciar medidas de gestión económica.
- Adorni no respondió preguntas en conferencia de prensa sobre viajes y propiedades no declaradas
- Milei encabezó reunión de Gabinete para respaldar públicamente a Adorni frente a investigación por enriquecimiento ilícito
- Adorni pagó más de 349.000 dólares en efectivo en operaciones cuyo origen no ha sido justificado
- Patricia Bullrich pidió que Adorni presente su declaración jurada, pero Milei rechazó presiones para removerlo
El presidente Milei encabezó una reunión de Gabinete para respaldar al jefe de Gabinete Manuel Adorni, quien enfrenta investigación por enriquecimiento ilícito. Adorni participó en conferencia de prensa pero no respondió preguntas sobre los cargos.
El viernes por la mañana, Manuel Adorni se presentó públicamente en una planta automotriz de Zárate, acompañado por Karina Milei y el ministro del Interior Diego Santilli. Horas después, en la Casa Rosada, el jefe de Gabinete se paró frente a periodistas junto al ministro de Economía Luis Caputo y la ministra de Seguridad Alejandra Monteoliva. Pero cuando llegó el momento de responder preguntas, Adorni pidió que los cuestionamientos se limitaran a temas de gestión. No respondería nada sobre los viajes privados que había realizado, ni sobre las propiedades que aparecían sin declarar en sus registros patrimoniales. La Justicia lo investiga por presunto enriquecimiento ilícito y dádivas. El escándalo lo rodea. Y sin embargo, allí estaba, mostrándose activo, blindado por el Gobierno.
Esa tarde, Javier Milei encabezó una reunión de Gabinete en la Casa Rosada. Patricia Bullrich, senadora de La Libertad Avanza, fue invitada. Un día antes había criticado públicamente a Adorni, pidiendo que presentara su declaración jurada de forma inmediata. Pero en la reunión, según contó después la ministra Monteoliva, no hubo confrontación. "No percibí bronca con Patricia", dijo. Bullrich es Bullrich, aclaró, tiene su carácter. Lo importante era que Milei volvía a respaldar a su jefe de Gabinete frente a todo el Gabinete.
El Presidente fue categórico. A los gritos, según los presentes, Milei sentenció: "No voy a tirar a un honesto por la ventana". Luego agregó una frase que dejó preocupados a varios funcionarios: "Prefiero perder las elecciones a echar a alguien que no lo merece". Bullrich pidió la palabra, pero Milei se retiró del salón. Antes de irse, comenzó a replicar tuits. El mensaje era claro: Adorni se quedaba, pasara lo que pasara.
En la conferencia de prensa, cuando un periodista preguntó sobre el "riesgo Adorni" —la preocupación de inversores sobre el impacto de la causa judicial en la llegada de capitales— Caputo rechazó la pregunta con una exclamación. "Qué pregunta es esa, dios mío", dijo. Luego argumentó que la causa no tenía "ningún efecto" en la economía. "El riesgo país no baja por el riesgo kuka", sostuvo, refiriéndose a la posibilidad de un retorno del kirchnerismo. El mercado, explicó, percibe que aunque esa probabilidad sea baja, el escenario sería "literalmente el infierno".
Adorni, por su parte, defendió los viajes del Presidente al exterior, diciendo que cada uno "significa más beneficio para todos los argentinos". Destacó también el anuncio del Súper RIGI, un nuevo régimen de incentivos impositivos y aduaneros para inversiones en minería, autos eléctricos e industria aeroespacial. El Gobierno buscaba cambiar de tema, recuperar iniciativa política, mostrar que seguía funcionando más allá del escándalo.
La ministra Monteoliva fue más allá en su respaldo. "Tenemos un Presidente que es distinto, que no renuncia a sus principios y sus convicciones", dijo. Agregó que confiaba "plenamente" en las definiciones del Presidente. Cuando le preguntaron sobre posibles sobresueldos entre funcionarios, rechazó la pregunta como "una locura". Y remarcó: "Respondo al señor presidente totalmente".
Pero no todos en el Gobierno permanecían en silencio. Cristina Pérez, conductora de televisión y esposa del ministro de Defensa Luis Petri, salió a cuestionar públicamente a Adorni. En conversaciones privadas, le había pedido que saliera a dar explicaciones. Ahora lo hacía en público: "Mucha gente que te votó y te creyó se siente traicionada porque no entiende por qué no podes explicar". Pérez definió a Adorni como "un amigo", pero su mensaje era directo: el silencio no era sostenible.
Mientras tanto, la causa avanzaba. Los investigadores analizaban fechas de adquisición de inmuebles, herencias, operaciones no declaradas. La pregunta central seguía sin respuesta: ¿Podía Adorni justificar los más de 349.000 dólares que había pagado en efectivo? ¿De dónde provenían? El Gobierno intentaba seguir adelante con su agenda económica, pero la sombra de la investigación judicial permanecía, inmovilizando la política.
Citas Notables
No voy a tirar a un honesto por la ventana— Javier Milei, en la reunión de Gabinete
Mucha gente que te votó y te creyó se siente traicionada porque no entiende por qué no podes explicar— Cristina Pérez, cuestionando públicamente a Adorni
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
¿Por qué Milei decide respaldar tan públicamente a Adorni justo cuando la Justicia lo investiga?
Porque para Milei, ceder sería admitir que cometió un error al nombrarlo. Es una cuestión de poder, no solo de lealtad. Si echa a Adorni, reconoce que el escándalo es real.
Pero ¿no le preocupa que los inversores se asusten?
Caputo dice que no, que el mercado entiende que el verdadero riesgo es un retorno del kirchnerismo. Adorni es un problema menor comparado con eso. Aunque algunos empresarios hablan del "riesgo Adorni", el Gobierno lo minimiza.
¿Qué significa que Adorni no haya respondido preguntas en la conferencia de prensa?
Significa que no tiene respuestas que dar. Si las tuviera, las daría. El silencio es una estrategia de contención: mantener la imagen de funcionario activo sin exponerse a preguntas incómodas.
¿Y Bullrich? ¿Por qué pidió que presentara la declaración jurada?
Porque ella ve lo que el Presidente no quiere ver: que el escándalo daña la credibilidad del Gobierno. Bullrich es más pragmática. Para ella, la solución es que Adorni se explique o se vaya. Pero Milei eligió otra ruta.
¿Cuál es el riesgo real de esta situación?
Que el Gobierno quede paralizado por la causa. Mientras Adorni está bajo investigación, no puede tomar decisiones importantes sin que se cuestione su legitimidad. Y Milei, al defenderlo incondicionalmente, se queda atrapado en esa parálisis también.