Milei celebra ayuda de EE.UU. mientras reorganiza su lista en Provincia tras escándalo de Espert

Nos dañó. El Presidente tenía confianza en Espert, pero esto tenía que culminar en una renuncia
Guillermo Francos, jefe de Gabinete, sobre el escándalo de José Luis Espert y sus vínculos con narcotráfico.

En un momento donde la política y la economía se entrelazan con urgencia, el gobierno de Javier Milei recibe el respaldo financiero de Washington —veinte mil millones de dólares en swaps y garantías— mientras intenta contener el daño de un escándalo interno que sacudió su coalición a días de las elecciones legislativas del 26 de octubre. La renuncia del diputado Espert, investigado por vínculos con el narcotráfico, recuerda que ningún viento favorable en los mercados borra las tormentas que se forman en casa. Argentina navega, como tantas veces en su historia, entre el alivio prestado y la fragilidad propia.

  • El Tesoro de EE.UU. confirmó un paquete de USD 20 mil millones para Argentina, con elogios directos del secretario Bessent a Milei, en una señal de alineamiento político y económico con Washington.
  • El diputado Espert renunció a su banca tras ser investigado por vínculos con un empresario acusado de narcotráfico en EE.UU., y la Junta Electoral bonaerense se negó a reimprimir las boletas, dejando al oficialismo en caos logístico a días del comicio.
  • Milei respondió con irritación ante las preguntas sobre el escándalo, mientras su jefe de Gabinete admitió que Espert 'los dañó' y que sus explicaciones 'no se sostenían en los hechos'.
  • El presidente recorrió Mendoza en una caravana de diez minutos entre vallas policiales y botellazos opositores, intentando relanzar una campaña que el escándalo había descarrilado.
  • El acuerdo con Washington llega con condicionalidades de alineamiento total con Trump, y analistas como Brad Setser advierten que compra tiempo pero no resuelve el agotamiento de reservas ni los desequilibrios estructurales que persisten.

El gobierno argentino vive esta semana una dualidad difícil de sostener: celebra en Washington un respaldo financiero histórico mientras apaga en Buenos Aires el incendio político que dejó la renuncia del diputado José Luis Espert. El Tesoro estadounidense confirmó un paquete de veinte mil millones de dólares —swaps de divisas y garantías bancarias— que el secretario Scott Bessent anunció con elogios explícitos a la gestión de Milei. Kristalina Georgieva sumó su respaldo desde el FMI, y el ministro Luis Caputo regresa de Washington con el acuerdo bajo el brazo.

Pero el escándalo Espert opacó el festejo. El diputado libertario, candidato a senador por Buenos Aires, renunció tras ser investigado por vínculos con Fred Machado, un empresario acusado en EE.UU. de liderar una red vinculada al narcotráfico. La Justicia allanó su casa y su despacho en el Congreso. El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, fue contundente: 'Nos dañó'. Milei, consultado en Mar del Plata, respondió con irritación visible. La Junta Electoral bonaerense se negó a reimprimir las boletas —Espert aún figuraba en la lista— dejando al oficialismo con un problema logístico concreto a días del 26 de octubre.

El presidente intentó relanzar la campaña en Mendoza, donde participó de un almuerzo con empresarios que reclamaron medidas urgentes para evitar el colapso productivo. El gobernador Cornejo lo acompañó pidiendo reformas tributaria y laboral. Por la tarde, una caravana de apenas diez minutos por el centro mendocino, con Karina Milei y el ministro Petri, transcurrió entre vallas policiales y botellazos opositores.

El acuerdo con Washington trae sus propias tensiones. Bessent elogió a Milei por querer 'sacar a China de la Argentina' y aseguró que el peso está subvaluado. El Banco Central explicó que el Tesoro estadounidense comprará pesos en el mercado libre como señal de estabilidad cambiaria. Pero el pacto exige alineamiento total con la administración Trump. Y las grietas internas son visibles: el presupuesto 2026 ya luce desfasado, la actividad económica cae, la inflación rebota y el dólar sube. Analistas advierten que el acuerdo compra tiempo, pero los problemas estructurales siguen sin resolverse.

El gobierno argentino celebra esta semana un respiro financiero mientras intenta contener una crisis política interna que amenaza su campaña electoral. El Tesoro de Estados Unidos confirmó un paquete de ayuda por 20 mil millones de dólares —un swap de divisas más garantías bancarias— que el secretario Scott Bessent anunció con elogios explícitos hacia la gestión económica de Javier Milei. Pero mientras los funcionarios argentinos festejan en Washington, en Buenos Aires se remueven los escombros de un escándalo que sacudió la coalición gobernante días antes de las elecciones legislativas del 26 de octubre.

José Luis Espert, diputado libertario y candidato a senador por Buenos Aires, renunció a su banca tras ser investigado por vínculos con Fred Machado, un empresario acusado por la justicia estadounidense de liderar una organización vinculada al narcotráfico. La Justicia allanó su casa en Beccar y su despacho en Diputados. El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, fue directo: "Nos dañó". Dijo que Espert cometió errores, que sus explicaciones "no se sostenían en los hechos", y que la renuncia era inevitable. Milei, cuando un periodista le preguntó por el tema en Mar del Plata, respondió con irritación: "¿Querés discutir el asesinato de Kennedy? Nosotros no fuimos". La tensión era evidente.

El escándalo dejó un problema administrativo concreto: la Junta Electoral bonaerense se negó a reimprimir las boletas de La Libertad Avanza. Espert figuraba en la lista, y ahora el gobierno debe reorganizar candidatos mientras corre contra el reloj electoral. En la Casa Rosada debaten cómo quedará la estructura de candidatos en la provincia más poblada del país, justo cuando necesitan consolidar apoyo.

Milei pasó el jueves en Mendoza, intentando relanzar la campaña. Participó del almuerzo de las Fuerzas Vivas en San Rafael, donde empresarios locales pidieron "medidas urgentes y estructurales" para evitar el colapso de la producción. El gobernador Alfredo Cornejo lo acompañó, pidiendo reformas tributaria y laboral. Por la tarde, Milei hizo una caravana de apenas diez minutos por el centro de Mendoza, desde una camioneta, con su hermana Karina y el ministro de Defensa Luis Petri. Hubo botellazos de manifestantes opositores, pero la policía los había aislado con vallas. El operativo fue tenso pero controlado.

El acuerdo con Washington trae sus propias complejidades. Bessent elogió a Milei por estar "decidido a sacar a China de la Argentina" y aseguró que el peso "está subvaluado". Kristalina Georgieva, titular del FMI, celebró el "sólido programa económico" argentino. Federico Furiase, director del Banco Central, explicó que el Tesoro estadounidense ahora está dispuesto a vender dólares y comprar pesos en el mercado libre, una señal de estabilidad cambiaria. Pero el acuerdo viene con "condicionalidades": alineamiento total con la administración Trump.

Milei agradeció públicamente en redes sociales. "Lejos, el mejor ministro de economía de toda la historia argentina", escribió sobre Luis Caputo, quien negoció el paquete en Washington. Caputo respondió con su propio mensaje de gratitud a Bessent, hablando de "base sólida para objetivos mutuos" y prometiendo continuar trabajando "con el mismo espíritu de determinación y colaboración". El ministro regresa el viernes a Buenos Aires, se espera que con anuncios sobre cómo se implementará el paquete.

Pero hay grietas visibles. El presupuesto 2026 que el gobierno presentó hace menos de un mes ya luce desfasado: proyectaba 5,4% de crecimiento, 24,5% de inflación anual y un dólar de 1.325 pesos. La realidad marca números peores. La actividad económica desciende, la inflación rebota, el dólar sube. Hay dudas sobre qué pasará después de las elecciones. Un ex funcionario del Tesoro estadounidense, Brad Setser, advierte que "Argentina se está quedando sin dólares y eso podría forzar una depreciación desordenada". El acuerdo con Trump compra tiempo, pero no resuelve los problemas estructurales que acechan.

Está decidido a sacar a China de la Argentina. Argentina es un gran aliado de Estados Unidos.
— Scott Bessent, secretario del Tesoro estadounidense
Dijo cosas que no se sostenían en los hechos y eso necesariamente tenía que culminar en una renuncia a la banca.
— Guillermo Francos, jefe de Gabinete
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
Inventor

¿Por qué Milei se enoja cuando le preguntan por Espert? ¿Qué lo hace tan vulnerable en ese punto?

Model

Porque Espert era parte de su proyecto. No era un funcionario menor. Era diputado, candidato a senador. Cuando alguien así cae por narcotráfico, no es solo un escándalo de una persona. Es un escándalo de selección, de juicio político del propio Milei. Y a días de elecciones, eso duele.

Inventor

¿Y el dinero de Trump? ¿Eso no le da munición para cambiar el tema?

Model

Sí, pero no completamente. El dinero es real, los elogios de Bessent son reales. Pero el dinero no vota. Los argentinos votan el 26 de octubre. Y lo que ven es que el gobierno está desorganizado, que tiene que reimprimir boletas, que sus candidatos caen en investigaciones.

Inventor

¿Qué significa que la Junta Electoral se niegue a reimprimir boletas?

Model

Significa que Espert sigue en la boleta original. Técnicamente. Pero no puede ser candidato. Es un caos administrativo que muestra que ni siquiera pueden manejar los detalles básicos de una campaña electoral.

Inventor

¿El acuerdo con Trump tiene condiciones que Milei no puede cumplir?

Model

Tiene una condición clara: alineamiento total con la administración Trump. Eso significa política exterior, postura sobre China, sobre Rusia. Para un presidente que prometió libertad, eso es una contradicción incómoda.

Inventor

¿Cuánto tiempo le compra este dinero?

Model

Algunos meses. Hasta que se agote. El Banco Central sigue vendiendo dólares para sostener el tipo de cambio. El acuerdo ayuda, pero no detiene la hemorragia estructural.

Quer a matéria completa? Leia o original em Clarin ↗
Fale Conosco FAQ