Israel ataca Teherán; Irán amenaza infraestructura energética del Golfo

Más de 1.500 muertos iraníes, 15 israelíes por ataques iraníes, más de 1.000 muertos en Líbano por ataques israelíes contra Hezbollah con más de 1 millón desplazados, y docenas de civiles muertos en Cisjordania y estados del Golfo.
Ningún país será inmune a los efectos de esta crisis
Advertencia del jefe de la Agencia Internacional de la Energía sobre el impacto global de la guerra en Oriente Medio.

Israel ejecutó una nueva ola de ataques contra infraestructura en Teherán mientras Irán advierte represalias contra plantas eléctricas del Golfo si Trump cumple amenazas. La crisis energética en Oriente Medio ha impactado mercados más que shocks petroleros de 1970 y guerra Rusia-Ucrania combinados, con crudo Brent en $112 por barril.

  • Israel lanzó nuevos ataques contra Teherán el lunes mientras Irán amenaza atacar plantas eléctricas del Golfo
  • Crudo Brent en $112 por barril, 55% más desde el 28 de febrero
  • Más de 1.500 muertos iraníes, 15 israelíes, más de 1.000 en Líbano y más de 1 millón desplazados
  • Trump fijó plazo de 48 horas para que Irán abra el Estrecho de Ormuz

Israel lanzó nuevos ataques contra Teherán mientras Irán amenaza atacar plantas eléctricas en todo Oriente Medio si Trump bombardea sus centrales. La escalada pone en riesgo suministros energéticos globales con el crudo subiendo 55% desde febrero.

En las primeras horas del lunes, Israel lanzó una nueva oleada de ataques contra objetivos de infraestructura en Teherán, marcando un nuevo escalón en una guerra que ha mantenido al mundo en vilo desde finales de febrero. La respuesta de Irán fue inmediata y amenazante: si el presidente Donald Trump cumplía su promesa de bombardear las plantas eléctricas iraníes, Teherán atacaría instalaciones de energía en todo Oriente Medio, una amenaza que pone en riesgo no solo la electricidad sino también el agua potable de naciones desérticas que dependen de plantas desalinizadoras acopladas a sus centrales.

La advertencia iraní no fue vaga. Medios de comunicación cercanos a la Guardia Revolucionaria publicaron listas de instalaciones específicas en los Emiratos Árabes Unidos y otros estados del Golfo, incluida una central nuclear, dejando claro que la amenaza era concreta. Trump había establecido un plazo de 48 horas para que Irán abriera el Estrecho de Ormuz a todos los barcos, bajo amenaza de destruir la infraestructura eléctrica iraní. Ese plazo expiraba justo antes de la medianoche del martes, hora de Greenwich, elevando exponencialmente lo que estaba en juego en un conflicto que ya había interrumpido los suministros energéticos mundiales.

Los números revelan la magnitud del impacto. El crudo Brent, estándar internacional, rondaba los 112 dólares por barril, casi un 55 por ciento más desde que Israel y Estados Unidos iniciaron la guerra el 28 de febrero. Fatih Birol, jefe de la Agencia Internacional de la Energía con sede en París, advirtió que ningún país sería inmune a los efectos de esta crisis si continuaba en esa dirección. La magnitud del golpe económico superaba incluso los shocks petroleros de los años setenta y la guerra entre Rusia y Ucrania combinados, según indicó Birol ante el Club Nacional de Prensa de Australia en Canberra.

Mientras tanto, la escalada militar continuaba sin pausa. El almirante Brad Cooper, jefe del Comando Central de Estados Unidos, afirmó en una entrevista emitida el lunes que Irán estaba lanzando misiles y drones desde zonas pobladas. Dirigiéndose directamente a los civiles iraníes a través de la cadena satelital Iran International, Cooper les pidió que permanecieran en sus hogares por el momento, prometiendo una señal clara del presidente cuando fuera seguro salir. Las defensas antiaéreas de los Emiratos Árabes Unidos interceptaron un misil balístico cerca de la base aérea de Al Dhafra en Abu Dabi, dejando a una persona herida por metralla. Sirenas de advertencia sonaron en Bahrein y Kuwait. Arabia Saudí reportó la intercepción de un misil dirigido a Riad y la destrucción de drones sobre su Provincia Oriental, rica en petróleo.

La Guardia Revolucionaria respondió con su propia promesa de represalia. En un comunicado leído en la televisora estatal iraní, advirtió que si Estados Unidos atacaba las plantas eléctricas, Irán respondería atacando centrales en todas las zonas que suministran electricidad a bases estadounidenses, así como infraestructuras económicas e industriales donde los estadounidenses tuvieran participaciones. Mohammad Bagher Qalibaf, presidente del parlamento iraní, fue más allá: dijo que Irán consideraría infraestructura vital en toda la región, incluidas instalaciones de energía y desalinización críticas para el agua potable en las naciones del Golfo, como objetivos legítimos. Irán también amenazó con cerrar completamente el Estrecho de Ormuz, por el que transita una quinta parte del petróleo mundial.

El almirante Cooper, en su primera entrevista individual desde el inicio de la guerra, describió la campaña contra Irán como marchando "adelantada o según lo previsto". Estados Unidos e Israel, dijo, estaban atacando infraestructura e instalaciones de fabricación para destruir las capacidades de Irán de reconstruir su ejército, no solo enfrentando la amenaza de hoy sino eliminando la del futuro. Sugirió que Irán podría poner fin a la guerra inmediatamente si dejaba de responder con fuego, aunque no aclaró si eso haría que Israel y Estados Unidos detuvieran sus operaciones antes de destruir todos los objetivos de infraestructura.

El costo humano era ya devastador. El Ministerio de Salud de Irán reportó más de 1.500 muertos iraníes. En Israel, 15 personas habían muerto por ataques iraníes. En Líbano, los ataques israelíes contra Hezbollah, la milicia vinculada a Irán, habían matado a más de 1.000 personas y desplazado a más de 1 millón. Hezbollah, a su vez, había disparado cientos de cohetes contra Israel. Más de una docena de civiles en Cisjordania ocupada y estados árabes del Golfo habían muerto en ataques. La guerra que comenzó hace menos de un mes había transformado ya la geopolítica energética mundial y amenazaba con expandirse aún más.

Podrían detener esta guerra ahora mismo, absolutamente, si así lo eligieran
— Almirante Brad Cooper, jefe del Comando Central de Estados Unidos
No duden de que lo haremos
— Guardia Revolucionaria de Irán, sobre represalias contra plantas eléctricas
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
Inventor

¿Por qué Irán amenaza específicamente con atacar plantas eléctricas en lugar de objetivos militares?

Model

Porque en el Golfo, la electricidad y el agua están entrelazadas. Las plantas desalinizadoras que producen agua potable dependen de esas centrales. Atacar una es atacar ambas. Es una amenaza que toca lo más vital para civiles.

Inventor

¿Cuál es la importancia real del Estrecho de Ormuz en todo esto?

Model

Una quinta parte del petróleo mundial pasa por ahí. Trump está usando eso como palanca, pero Irán controla el estrecho. Es su carta más fuerte en esta guerra de atrito.

Inventor

El almirante Cooper dice que Irán podría detener la guerra ahora mismo. ¿Es realista eso?

Model

No. Ambos lados están destruyendo infraestructura del otro. Cooper habla como si Irán fuera el único que puede elegir parar, pero Israel y Estados Unidos también están atacando. Es una postura de negociación, no una descripción de la realidad.

Inventor

¿Qué significa que esta crisis sea peor que los shocks petroleros de los setenta?

Model

Significa que los mercados están más asustados ahora que en las peores crisis energéticas del siglo pasado. El precio del crudo refleja eso. Y no hay fin a la vista.

Inventor

¿Por qué Israel atacó justo cuando Trump fijaba ese plazo de 48 horas?

Model

Probablemente coordinación. Israel y Estados Unidos están sincronizados en esto. El ataque de Israel presiona a Irán para que responda, lo que justifica más bombardeos estadounidenses. Es una escalada calculada.

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