Un residuo que antes se desechaba ahora alimenta la red nacional
Incauca entregó 164,9 millones de kWh al Sistema Interconectado Nacional en 2025, consolidándose como líder en cogeneración energética del país. La compañía invirtió $230.000 millones en nueva central de 70 MW inaugurada en 2023, aprovechando bagazo de caña como recurso renovable y sostenible.
- Incauca entregó 164,9 millones de kWh al Sistema Interconectado Nacional en 2025
- Inversión de $230.000 millones en central de 70 MW inaugurada en 2023
- Más del 98% de la electricidad consumida en el complejo proviene de autoabastecimiento
- 10 nuevos proyectos valorados en $500.000 millones en biogás y bioplásticos
Incauca se consolida como el principal cogenerador de energía en Colombia, aportando 352,2 millones de kWh en 2025 mediante aprovechamiento de bagazo de caña, con proyección de que la energía represente 20-25% de ingresos en diez años.
Incauca, el ingenio azucarero con sede en Miranda, Cauca, cierra 2025 como el principal cogenerador de energía del país. En el año, la compañía produjo 352,2 millones de kilovatios-hora, de los cuales entregó 164,9 millones al Sistema Interconectado Nacional. Esa cifra representa el resultado de una apuesta corporativa que comenzó hace casi tres décadas y que hoy define una parte creciente del negocio.
Roberto Klinger Yanovich, presidente de Incauca, ha trazado una hoja de ruta clara: en diez años, entre el 20 y el 25 por ciento de los ingresos totales del ingenio deberían provenir de la generación de energía. Para lograrlo, la compañía aprovecha el bagazo, el residuo fibroso que queda después de extraer el jugo de la caña. Ese material se quema en calderas de alta eficiencia, generando vapor a presión y temperatura elevadas. El vapor impulsa turbinas en un turbogenerador, movimiento que se convierte primero en energía mecánica y luego en electricidad. El ciclo es simple pero efectivo: un residuo que antes se desechaba ahora alimenta la red nacional.
La ventaja competitiva es evidente. A diferencia de los combustibles fósiles, la caña de azúcar es un insumo renovable que se recupera año tras año. Incauca inauguró su primera planta cogeneradora en 1997 con una capacidad de 20 megavatios. Luego, en el primer trimestre de 2023, puso en operación una segunda central tras cinco años de construcción marcados por la pandemia, un paro nacional y el incendio de una torre de enfriamiento. Esos eventos elevaron los costos proyectados en un 20 por ciento. La inversión final fue de 230 mil millones de pesos, y la capacidad instalada total alcanzó 70 megavatios. Aunque la producción promedio actual es de 33 megavatios-hora, la empresa proyecta superar esa cifra en el corto plazo.
El complejo industrial de Incauca es hoy diversificado. Además de azúcar, produce insumos industriales, alcohol carburante, abonos orgánicos y energía. En 2025, la compañía procesó más de 5,36 millones de quintales de azúcar, 80 mil 807 metros cúbicos de alcohol y 107 mil 406 toneladas de compost. Esa capacidad de cogeneración y la optimización interna han permitido que más del 98 por ciento de la electricidad que consume provenga de su propio autoabastecimiento.
La modernización no se detiene. Incauca ha transitado del corte manual tradicional a la automatización avanzada. Ha implementado sistemas de fertirriego asistidos por herramientas digitales que miden el balance hídrico, logrando reducir el consumo de agua para riego en un 6 por ciento. En 2025 invirtió 1 mil 419 millones de pesos en optimización de infraestructura y separación de circuitos de aguas lluvias y residuales. La aplicación precisa de fertilizantes evitó la emisión de más de 2 mil 390 toneladas de dióxido de carbono equivalente al año. Las calderas redujeron sus gases de efecto invernadero en un 43,8 por ciento. La gestión operativa alcanzó una tasa de aprovechamiento de residuos del 92,95 por ciento, evitando que millones de toneladas de desechos industriales terminaran en vertederos.
La planta de alcoholes procesa mieles de caña mediante fermentación, generando etanol anhidro que se mezcla en aproximadamente un 2 por ciento con la gasolina convencional como biocombustible. También produce vinaza, un subproducto rico en materia orgánica y nutrientes minerales.
Al cierre de 2025, Incauca, que pertenece a la Organización Ardila Lülle, consolidó ventas por 1,3 billones de pesos. El 53 por ciento de sus compras de caña, bienes y servicios, equivalentes a 300 mil 369 millones de pesos, se destinó a proveedores locales de su zona de influencia. La compañía también invirtió 30 mil 7 millones de pesos en iniciativas ambientales, sociales y de gobernanza.
Mirando adelante, Incauca tiene en la mira aproximadamente 10 nuevos proyectos valorados en 500 mil millones de pesos. Busca profundizar en el aprovechamiento de su materia prima a través de líneas innovadoras como la producción de biogás y bioplásticos. La transformación de un ingenio azucarero tradicional en un actor energético relevante del país sigue en marcha.
Citações Notáveis
En un plazo de diez años, entre el 20% y el 25% de los ingresos totales del ingenio deberían provenir de la generación de energía— Roberto Klinger Yanovich, presidente de Incauca
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
¿Por qué un ingenio azucarero decide convertirse en generador de energía? Parece un salto grande.
No es un salto. Es aprovechar lo que ya tienes. El bagazo es un residuo que siempre estuvo ahí. Durante décadas se quemaba sin generar valor. Incauca vio que podía convertir ese desperdicio en electricidad.
Pero eso requiere inversión pesada. ¿Cuándo empieza a ser rentable?
La primera planta en 1997 fue el experimento. Luego, 26 años después, invirtieron 230 mil millones en una segunda central. Eso no es dinero que se recupera en dos años. Es una apuesta a largo plazo. El presidente habla de que en diez años la energía sea el 20 o 25 por ciento de los ingresos.
¿Y mientras tanto? ¿La energía que generan la usan ellos mismos o la venden?
Ambas cosas. Más del 98 por ciento de la electricidad que consume el complejo viene de su propia generación. El resto, 164,9 millones de kilovatios-hora en 2025, lo entregan a la red nacional. Eso es lo que aspira a crecer.
Mencionas que el bagazo es renovable. ¿Eso es lo que los diferencia de otros generadores?
Exactamente. Los combustibles fósiles se agotan. La caña se siembra y se cosecha cada año. Es un ciclo que se repite. Además, están reduciendo emisiones en sus calderas en casi un 44 por ciento. No es solo negocio, es también una respuesta a la presión ambiental.
¿Qué viene después de biogás y bioplásticos?
Eso es lo que nadie sabe todavía. Pero tienen 500 mil millones de pesos para 10 nuevos proyectos. Están buscando exprimir cada parte de la caña. Es el modelo de economía circular que todos hablan pero pocos ejecutan.