Lo que antes era basura se convierte ahora en valor económico
La industria de composites genera grandes cantidades de residuos plásticos auxiliares que históricamente terminaban en vertederos; IMPLICIT busca recuperarlos mediante tecnologías mecánicas, físicas y químicas. Un consorcio de ocho entidades incluyendo Solteco, AIMPLAS, Airbus y centros tecnológicos colaboran para validar materiales reciclados en aplicaciones reales como automoción y textiles técnicos.
- Ocho entidades colaboran en IMPLICIT, incluyendo Solteco, AIMPLAS, Eurecat, Tecnalia, Leartiker, Birziplastik, Faperin e Industrias Alegre
- Airbus participa como socio estratégico aportando residuos reales de fabricación aeronáutica
- El proyecto combina reciclado mecánico, físico y químico (solvólisis) para recuperar polímeros termoplásticos (PA, PET, PE, PP)
- Los materiales reciclados se validarán en aplicaciones reales: componentes para automoción, textiles técnicos y mobiliario urbano
- Financiado por el CDTI y fondos FEDER de la Unión Europea, expediente CPP2023-010867
El proyecto IMPLICIT desarrolla estrategias de reciclado multimodal para transformar residuos auxiliares de la fabricación de composites en materias primas de alto valor, alineándose con objetivos europeos de economía circular.
La industria aeronáutica, ferroviaria y de energías renovables ha crecido exponencialmente en las últimas décadas, impulsada por materiales compuestos que ofrecen ligereza, resistencia y durabilidad sin precedentes. Pero este crecimiento tiene un costo ambiental invisible: cada proceso de fabricación genera toneladas de residuos plásticos que nadie sabía cómo reciclar. Bolsas de vacío, películas separadoras, tejidos de absorción—materiales auxiliares de un solo uso que son esenciales para garantizar la calidad de la producción pero que, una vez cumplida su función, terminaban en vertederos o incineradoras. Durante años, la industria aceptó esta realidad como inevitable.
Ahora, un proyecto llamado IMPLICIT está cambiando esa ecuación. Financiado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades a través del Centro para el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (CDTI) y respaldado por fondos FEDER de la Unión Europea, IMPLICIT propone recuperar estos residuos mediante un enfoque de reciclado multimodal que combina tecnologías mecánicas, físicas y químicas. La idea es transformar lo que antes era basura en nuevas materias primas de alto valor que puedan emplearse en componentes para automoción, textiles técnicos o elementos de mobiliario urbano.
El proyecto reúne a ocho entidades que representan distintos eslabones de la cadena de valor del plástico. Solteco lidera el consorcio, acompañada por las empresas Birziplastik, Faperin e Industrias Alegre, mientras que los centros tecnológicos AIMPLAS, Eurecat, Tecnalia y Leartiker aportan la experiencia técnica. Airbus participa como socio estratégico, proporcionando residuos reales procedentes de sus líneas de fabricación aeronáutica, lo que convierte el proyecto en algo más que teórico: es un esfuerzo anclado en la realidad industrial. La Asociación Española de Materiales Compuestos también ha impulsado la iniciativa.
Desde el punto de vista técnico, IMPLICIT desarrolla un enfoque sofisticado. Los materiales, fabricados principalmente con polímeros termoplásticos como PA, PET, PE o PP, se someten a procesos de reciclado mecánico—trituración, separación y extrusión—combinados con reciclado físico basado en disolución selectiva. Pero lo más innovador es la incorporación de tecnologías de reciclado químico como la solvólisis, que permite eliminar resinas termoestables y recuperar monómeros y oligómeros de alto valor. El proyecto también aborda desafíos prácticos como la heterogeneidad de los residuos y la contaminación por resinas mediante procesos avanzados de descontaminación, compounding y formulación de aditivos que mejoran las propiedades mecánicas de los materiales reciclados.
Pau Manclús, investigador en Reciclado químico en AIMPLAS, describe el proyecto como un punto de inflexión. "IMPLICIT representa un paso decisivo hacia la sostenibilidad en la industria de los composites al abordar el reciclado de los materiales auxiliares, históricamente excluidos de las estrategias de valorización," afirmó. La colaboración entre empresas, centros tecnológicos y asociaciones sectoriales demuestra que es posible transformar residuos complejos en recursos útiles, cerrando el ciclo de vida de estos materiales y reduciendo el impacto ambiental de sectores clave.
Uno de los pilares del proyecto es la validación industrial. Los materiales recuperados se transformarán en nuevos productos reales: piezas técnicas para automoción, perfiles para mobiliario urbano, multifilamentos para textiles técnicos. No se trata de prototipos de laboratorio, sino de demostradores que funcionarán en entornos de producción real. Para evaluar el impacto de estas soluciones, el proyecto utiliza análisis de ciclo de vida (LCA) y coste de ciclo de vida (LCC), herramientas que permiten tomar decisiones basadas en criterios de sostenibilidad.
Más allá de la innovación técnica, IMPLICIT abre nuevas oportunidades de negocio vinculadas al reciclado avanzado y la fabricación sostenible. Refuerza la competitividad industrial de sectores clave mientras contribuye a los objetivos europeos de economía circular. El proyecto, identificado con el expediente CPP2023-010867, representa un cambio de paradigma: lo que antes era un problema de gestión de residuos se convierte ahora en una fuente de valor económico y ambiental.
Citações Notáveis
IMPLICIT representa un paso decisivo hacia la sostenibilidad en la industria de los composites al abordar el reciclado de los materiales auxiliares, históricamente excluidos de las estrategias de valorización— Pau Manclús, investigador en Reciclado químico en AIMPLAS
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
¿Por qué estos materiales auxiliares nunca fueron reciclados antes si son tan importantes en la fabricación?
Porque son complejos. Una bolsa de vacío no es un objeto único; es una laminación de diferentes plásticos y capas que se adhieren entre sí. Separarlas es técnicamente difícil y económicamente no era rentable. Era más barato tirarlas.
¿Qué cambia ahora con IMPLICIT?
La tecnología multimodal. En lugar de intentar reciclar estos materiales de una sola manera, IMPLICIT los ataca desde múltiples ángulos: mecánico, físico, químico. Es como si tuvieras varias herramientas en lugar de una.
¿Y el resultado final? ¿Qué se obtiene después de todo ese procesamiento?
Materias primas nuevas. Polímeros limpios que pueden usarse en automoción, en textiles técnicos, en mobiliario. No son residuos degradados; son materiales de alto valor que cierran el ciclo.
¿Quién se beneficia realmente de esto?
Todos. Airbus reduce sus residuos y sus costos de gestión. Las empresas de reciclado tienen un nuevo negocio. Los fabricantes de automoción acceden a materias primas sostenibles. Y el planeta respira un poco más.
¿Es escalable? ¿Puede funcionar en otras industrias?
Eso es lo que el proyecto está demostrando. Si funciona con composites, los principios pueden adaptarse a otros sectores con residuos complejos. Es un modelo, no solo una solución puntual.