La combinación de tecnología y talento será el principal diferencial competitivo
En un momento en que la tecnología redefine el trabajo, las empresas españolas han llegado a una conclusión que trasciende la novedad: la productividad no nace de la máquina ni del talento por separado, sino de su fusión deliberada. El estudio ManpowerGroup 2026 revela que más de la mitad de las organizaciones ya combina inteligencia artificial, formación continua y políticas de bienestar laboral como partes de un mismo proyecto. Es una señal de madurez estratégica: la eficiencia del futuro se construye hoy, con personas y algoritmos aprendiendo a trabajar juntos.
- La IA ha dejado de ser promesa: el 59% de las empresas españolas ya la usa como motor principal de productividad en tareas cotidianas, y la automatización de procesos sigue de cerca con un 55%.
- La tecnología sin talento es una inversión incompleta, y las empresas lo saben: el 51% impulsa programas de upskilling y reskilling, y el 48% forma específicamente a sus equipos en herramientas de IA.
- La experiencia del trabajador no es un lujo sino una palanca de rendimiento: flexibilidad horaria, beneficios mejorados, modelos híbridos y mentoría forman parte activa de la estrategia productiva.
- El patrón no es solo español: a nivel global, IA, recualificación y automatización lideran igualmente los rankings de impulsores de productividad, confirmando que la tendencia es estructural y no coyuntural.
En las oficinas españolas, la productividad ha dejado de ser un problema de una sola solución. Según el Estudio de Proyección de Empleo de ManpowerGroup 2026, las organizaciones están construyendo estrategias más complejas: inteligencia artificial, formación continua y políticas laborales que se refuerzan mutuamente. La tecnología y el talento humano ya no compiten; colaboran.
La IA encabeza el ranking de impulsores de rendimiento: el 59% de las empresas españolas la señala como motor principal para tareas cotidianas, seguida de la automatización de procesos, que el 55% considera decisiva. No es una apuesta de futuro; es una realidad presente que ya está integrada en la estrategia de la mayoría.
Pero el giro más revelador es otro: la tecnología sola no basta. El 51% de las organizaciones invierte en programas de upskilling y reskilling, y casi la mitad destina recursos específicos a capacitar a sus equipos en el uso de herramientas de IA. Tener la tecnología es solo el primer paso; saber qué hacer con ella es el verdadero diferencial.
La experiencia del trabajador completa el modelo. Mejoras en beneficios, flexibilidad horaria, trabajo híbrido y mentoría no son medidas secundarias: son parte de una estrategia integral donde retener talento y hacerlo productivo van de la mano. Luis Miguel Jiménez, director general de Manpower, lo sintetiza: el impacto de la IA es mucho mayor cuando va acompañado de inversión en formación y en las condiciones que permiten a los profesionales dar lo mejor de sí.
El fenómeno no es exclusivamente español. A nivel global, los mismos tres pilares —IA, recualificación y automatización— lideran los impulsores de productividad. La conclusión es consistente en todos los mercados: la competitividad de la próxima década se jugará en la capacidad de fusionar tecnología inteligente con profesionales bien formados y motivados.
En las oficinas españolas, algo está cambiando. Las empresas ya no ven la productividad como un problema que se resuelve con una sola herramienta o una sola decisión. Según el Estudio de Proyección de Empleo de ManpowerGroup 2026, las organizaciones están tejiendo una estrategia más compleja: combinan inteligencia artificial, formación continua, y políticas que mejoran la vida laboral de sus equipos. El resultado es un modelo donde la tecnología y el talento humano trabajan juntos, no uno contra el otro.
La inteligencia artificial lidera el ranking de soluciones que impulsan el rendimiento. El 59% de las empresas españolas ve en las herramientas de IA para tareas cotidianas el motor principal de su productividad. Detrás vienen la automatización de procesos, que el 55% considera decisiva, y una mayoría del 51% que ya ha integrado estas herramientas en su estrategia empresarial. Los números son claros: la IA no es una apuesta futura, es una apuesta presente.
Pero aquí está el giro que importa. La tecnología sola no basta. Las empresas han entendido que necesitan profesionales capaces de usarla bien. El 51% de las organizaciones señala los programas de upskilling y reskilling como fuentes relevantes de mejora de productividad. Casi la mitad, un 48%, invierte específicamente en capacitación para que sus equipos dominen estas herramientas de IA. No es suficiente tener la tecnología; hay que tener gente que sepa qué hacer con ella.
La experiencia del trabajador completa el cuadro. El 47% de las empresas apunta a mejoras en beneficios y flexibilidad horaria como factores que impulsan el rendimiento. El 46% sigue considerando el incremento salarial relevante. El 41% apuesta por modelos híbridos o remotos, y el 38% invierte en mentoría y coaching. Estas no son medidas secundarias; son parte de una estrategia integral donde retener talento y hacerlo productivo van de la mano.
Luis Miguel Jiménez, director general de Manpower, resume lo que los datos revelan: las empresas españolas entienden la productividad desde una perspectiva cada vez más integral. La inteligencia artificial se consolida como herramienta estratégica para ganar eficiencia, pero su impacto es mucho mayor cuando va acompañado de inversión en formación, desarrollo de competencias y medidas que favorecen la experiencia de los profesionales. La combinación de tecnología y talento será el principal diferencial competitivo de las organizaciones en los próximos años.
En el contexto global, el patrón se repite. Las herramientas de IA para tareas diarias (57%), la formación y recualificación profesional (54%) y las soluciones para automatizar procesos (53%) se consolidan como los principales impulsores de la productividad. No es un fenómeno español; es una tendencia internacional. Las empresas de todo el mundo están llegando a la misma conclusión: la productividad del futuro no es cuestión de máquinas o personas, sino de cómo se integran ambas.
El Estudio de Proyección de Empleo de ManpowerGroup, que se realiza desde 1962 y es considerado un indicador económico de referencia mundial, recopiló estos datos entre el 1 y el 30 de abril de 2026. Los resultados reflejan la percepción de las empresas en ese momento y pueden no incorporar el impacto de eventos posteriores. Aun así, el mensaje es consistente: la próxima década de competitividad empresarial se jugará en la capacidad de las organizaciones para fusionar tecnología inteligente con profesionales bien formados y motivados.
Citações Notáveis
Las empresas españolas entienden la productividad desde una perspectiva cada vez más integral. La inteligencia artificial se consolida como herramienta estratégica, pero su impacto es mayor cuando va acompañado de inversión en formación y medidas que favorecen la experiencia de los profesionales.— Luis Miguel Jiménez, director general de Manpower
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
¿Por qué las empresas no se conforman con implementar IA y listo? ¿Qué falta si solo tienes la tecnología?
Porque una herramienta sin manos que la usen bien es solo un gasto. El 48% de las empresas invierte en capacitación específica en IA. Si tus equipos no saben usarla, la productividad no sube.
Pero entonces el upskilling es casi tan importante como la IA misma.
Exactamente. El 51% de las empresas ve el upskilling como fuente relevante de mejora. No es complementario; es parte del mismo movimiento. Tecnología y formación avanzan juntas.
¿Y qué pasa con los trabajadores que se sienten amenazados por la IA?
Ahí entra la experiencia laboral. El 47% de las empresas mejora beneficios y flexibilidad. El 41% ofrece modelos híbridos. No es solo retórica; es reconocer que si quieres que la gente abrace el cambio, tienes que cuidarla.
¿Esto es una tendencia española o global?
Global. En el contexto internacional, el 57% ve la IA para tareas diarias como impulsor principal, el 54% apunta a formación y recualificación. Las empresas de todo el mundo están llegando a la misma conclusión.
¿Cuál es el diferencial competitivo real entonces?
La combinación. Una empresa con IA pero sin talento formado pierde contra una que integra ambas. Eso es lo que Manpower llama el principal diferencial competitivo de los próximos años.