Hallan muerta a tiros en Kiev a la principal sospechosa del atentado contra oligarca en Mónaco

Oligarca Vadim Ermolaev sufrió amputación de pierna, su pareja permanece en estado crítico y su hijo menor resultó herido en el atentado explosivo.
Un sótano con características de cámara de tortura
Hallazgo en la casa del exagente de seguridad detenido por el asesinato de Berezovskaya.

En el espacio donde el poder, el dinero y la violencia se entrelazan, la muerte de Anastasia Berezovskaya en Kiev cierra una vida pero abre preguntas más profundas: la principal sospechosa del atentado explosivo contra el oligarca ucraniano Vadim Ermolaev en Mónaco fue hallada con heridas de bala en la cabeza, y dos agentes vinculados a los servicios de inteligencia ucranianos han sido detenidos por su asesinato. Lo que comenzó como un crimen contra una familia adinerada se ha convertido en un espejo que refleja las sombras del propio Estado.

  • Una mujer de 39 años que había colocado un explosivo en Mónaco el 28 de junio, dejando a un oligarca sin una pierna y a su pareja en estado crítico, apareció muerta a tiros en Kiev apenas días después.
  • La velocidad con que Berezovskaya fue silenciada tras regresar a Ucrania y contactar con sus vínculos locales sugiere que alguien tenía razones urgentes para que no hablara.
  • Dos hombres detenidos por su asesinato —un oficial en activo y un exagente de inteligencia ucraniana— confesaron conexiones con el caso y realizaron transferencias bancarias a la sospechosa.
  • El hallazgo de un sótano con características de cámara de tortura en el domicilio del exagente revela que la trama va mucho más allá de un simple crimen por encargo.
  • La investigación apunta ahora hacia estructuras internas del Estado ucraniano, convirtiendo un atentado contra un oligarca en una crisis institucional de mayor alcance.

La Fiscalía General de Ucrania confirmó el hallazgo del cadáver de Anastasia Berezovskaya, de 39 años, en Kiev, con heridas de bala en la cabeza. Su muerte llega apenas una semana después del atentado explosivo en Mónaco que dejó gravemente herido al oligarca ucraniano Vadim Ermolaev —quien perdió una pierna—, a su pareja en estado crítico y a su hijo menor también afectado.

Berezovskaya había sido identificada como la principal sospechosa gracias a grabaciones de cámaras de seguridad que la mostraban realizando reconocimientos previos los días 26 y 27 de junio, antes de colocar el artefacto explosivo en las escaleras de un edificio en la Place des Moulins el día 28, donde esperó a sus objetivos.

Lo que convierte este caso en algo más que un crimen de alquiler es la identidad de quienes han sido detenidos por su asesinato: un oficial en activo y un exagente de los servicios de inteligencia ucranianos, ambos con confesiones y transferencias bancarias que los vinculan directamente a Berezovskaya. Cuando ella regresó a Ucrania tras el atentado, se puso en contacto con ellos —y poco después apareció muerta.

Los registros domiciliarios añadieron otra capa de inquietud: en la casa del exagente, las autoridades encontraron un sótano con características propias de una cámara de tortura. La Fiscalía compartió estos hallazgos públicamente, dejando al descubierto una trama que parece extenderse hasta las entrañas de las instituciones de seguridad del país. La pregunta que queda suspendida en el aire es si Berezovskaya fue eliminada precisamente porque sabía demasiado sobre quién la había enviado a Mónaco.

La Fiscalía General de Ucrania confirmó el martes el hallazgo del cadáver de Anastasia Berezovskaya en Kiev la noche anterior. La mujer, de 39 años, presentaba heridas de bala en la cabeza. Su muerte cierra un capítulo turbio en una investigación que comenzó hace una semana en Mónaco, cuando un artefacto explosivo destrozó la vida de una familia ucraniana adinerada.

Berezovskaya era la principal sospechosa del atentado contra Vadim Ermolaev, un oligarca ucraniano cuya pareja sigue en estado crítico tras la explosión. El hijo menor de la familia también resultó herido. Ermolaev perdió una pierna en el ataque. Las autoridades ucranianas la habían identificado mediante grabaciones de cámaras de seguridad: una mujer con gorro negro y ropa holgada que realizó varios viajes de reconocimiento los días 26 y 27 de junio, estudiando el terreno. Dos días después, el 28 de junio, esperó a sus objetivos en un banco de la Place des Moulins y colocó el explosivo en las escaleras del edificio.

Lo que hace esta muerte particularmente inquietante es quién aparentemente estuvo detrás de ella. Dos hombres han sido detenidos por asesinato: un oficial en activo de los servicios de Inteligencia de Ucrania y un antiguo agente de las fuerzas de seguridad. Ambos confesaron estar relacionados con el caso. Cuando Berezovskaya regresó a Ucrania después del atentado en Mónaco, se puso en contacto con su familia y con estos dos hombres. Las investigaciones revelan que ambos realizaron transferencias bancarias hacia la sospechosa, sugiriendo un vínculo financiero directo.

Los registros domiciliarios han arrojado hallazgos perturbadores. En la casa del exagente de seguridad, las autoridades descubrieron un sótano con características similares a las de una cámara de tortura. Este descubrimiento añade una capa de oscuridad a la investigación, insinuando métodos y prácticas que van más allá del simple crimen de alquiler. La Fiscalía compartió estos detalles en sus redes sociales, permitiendo que el público conociera la magnitud de lo que estaban investigando.

La muerte de Berezovskaya plantea preguntas sin respuesta. ¿Fue eliminada para silenciarla? ¿Sabía demasiado sobre quién la había contratado? El hecho de que dos agentes de inteligencia ucranianos estén detenidos por su asesinato sugiere que la investigación apunta hacia estructuras de poder dentro del propio Estado. Lo que comenzó como un atentado contra un oligarca se ha convertido en una investigación que toca los cimientos de las instituciones de seguridad de Ucrania. La familia Ermolaev sigue lidiando con las consecuencias físicas y emocionales del ataque, mientras que las autoridades desentrañan una trama que parece extenderse mucho más allá de lo que inicialmente parecía.

Se descubrió un sótano con características similares a las de una cámara de tortura en la casa del exagente
— Fiscalía General de Ucrania
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
Inventor

¿Por qué alguien mataría a la sospechosa principal justo cuando la investigación estaba en marcha?

Model

Porque sabía demasiado. O porque alguien quería asegurarse de que no hablara. Cuando dos agentes de inteligencia están involucrados, no estamos hablando de un crimen ordinario.

Inventor

¿Qué sugieren esas transferencias bancarias?

Model

Que había un vínculo claro entre los detenidos y Berezovskaya. No fue un encuentro casual. Alguien la pagó, y esos dos hombres parecen ser el puente entre el dinero y la acción.

Inventor

¿Y la cámara de tortura?

Model

Eso es lo que más preocupa. No es el escenario de un crimen pasional o un ajuste de cuentas simple. Sugiere una operación coordinada, con infraestructura, con intención de extraer información o castigar.

Inventor

¿Cree que Ermolaev fue el verdadero objetivo o solo un medio para algo más grande?

Model

Esa es la pregunta que la Fiscalía probablemente se está haciendo ahora. Un oligarca herido es una cosa. Pero si los servicios de inteligencia están implicados, entonces el atentado podría haber sido sobre poder político, no dinero.

Inventor

¿Qué pasa con su familia?

Model

Siguen viviendo las consecuencias. Su pareja en estado crítico, su hijo herido, Ermolaev sin una pierna. Mientras tanto, la investigación sigue desentrañando capas de corrupción que probablemente van más allá de lo que cualquiera esperaba.

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