Declarar antes de salir evita multas, incautación y retención de dinero
Cada año, miles de viajeros peruanos regresan del extranjero cargando más dudas que certezas sobre lo que pueden ingresar legalmente al país. La SUNAT ha trazado un mapa claro de límites y categorías —desde regalos y electrónica hasta efectivo— que distingue el equipaje personal del contrabando no por la cantidad, sino por la intención y la declaración honesta. En la frontera entre lo permitido y lo sancionado no habita la ambigüedad, sino la transparencia: declarar es protegerse.
- Miles de peruanos regresan en fin de año con maletas llenas de regalos y electrónica sin saber exactamente dónde está el límite legal.
- Traer una segunda laptop o más de dos celulares sin haber registrado la salida previa puede convertir un regalo en una deuda tributaria.
- El efectivo superior a US$10,000 no genera impuestos, pero su no declaración activa retenciones, multas del 30% y alertas a la Unidad de Inteligencia Financiera.
- Las mercancías no declaradas son incautadas y solo pueden recuperarse pagando los impuestos más una multa equivalente al 50% de su valor en aduana.
- La SUNAT ofrece custodia gratuita de bienes por hasta 30 días y un asistente digital llamado Sofía para orientar a los viajeros antes de que sea demasiado tarde.
Cada fin de año, miles de peruanos cruzan la aduana con maletas repletas y una pregunta sin responder: ¿qué puedo traer sin problemas? La SUNAT ha establecido un sistema de categorías que, bien comprendido, hace ese cruce mucho menos angustiante.
El equipaje personal libre de impuestos incluye ropa, medicamentos, libros y artículos de tocador. En tecnología, se permite una laptop, dos cámaras, dos celulares, cuatro memorias digitales y hasta diez discos. También veinte cajetillas de cigarrillos y tres litros de licor. Para regalos y otros bienes de uso personal, el límite es de US$500 en valor total, siempre que no parezcan destinados a la venta.
Yoana Vidal, jefa de la División de Equipajes de la SUNAT, advierte sobre un error frecuente: quien salió del país con una laptop y quiere traer otra debe haber registrado previamente la salida de la primera mediante un formulario de Declaración de Ingreso/Salida Temporal de Equipaje, tramitado en el aeropuerto Jorge Chávez con al menos cuatro horas de anticipación. Sin ese registro, la segunda computadora queda sujeta a impuestos.
En cuanto al efectivo, transportar más de US$10,000 no está prohibido —el máximo es US$30,000— pero exige declaración obligatoria. No hacerlo, o hacerlo con información falsa, activa la retención temporal del dinero, una multa del 30% del monto no declarado y una comunicación a la Unidad de Inteligencia Financiera. El viajero tiene 72 horas para acreditar el origen lícito del dinero.
Quien no pueda pagar los impuestos de un bien en el momento puede dejarlo bajo custodia aduanera hasta por treinta días sin costo, mientras completa los trámites. Pero las mercancías prohibidas —ropa usada ajena, autopartes usadas, bebidas etiquetadas como pisco de origen extranjero— son incautadas sin posibilidad de custodia, y recuperarlas implica pagar primero una multa del 50% de su valor.
La recomendación de Vidal es directa: acercarse a los funcionarios de SUNAT en el Salón de Llegadas antes de pasar por aduanas. El sistema, que incluye el asistente digital Sofía para consultas en línea, está diseñado para facilitar el ingreso legítimo de bienes, no para sancionar. Pero solo funciona con transparencia desde el primer paso.
Llega el momento de pasar por aduanas y la pregunta es inevitable: ¿qué puedo traer sin problemas? Cada año, especialmente en las fechas de fin de año, miles de peruanos regresan del extranjero con maletas llenas de ropa, electrónica, regalos y efectivo. La frontera entre lo permitido y lo que genera multas es más clara de lo que muchos creen, pero requiere conocimiento y, sobre todo, declaración honesta.
La SUNAT ha establecido un sistema ordenado de categorías. Existe un listado de bienes que entran como equipaje personal sin pagar impuestos: prendas de vestir, medicamentos de uso personal, libros, artículos de tocador. En cuanto a tecnología, puedes traer una computadora portátil, dos cámaras fotográficas, dos teléfonos celulares, cuatro memorias para cámaras digitales o videojuegos, y hasta diez discos digitales. También están permitidos veinte cajetillas de cigarrillos y tres litros de licor. Más allá de estos artículos específicos, existe una categoría general: otros bienes para uso o consumo personal y regalos, siempre que su valor conjunto no supere los 500 dólares estadounidenses y no se presuma que están destinados a la venta.
Yoana Vidal, jefa de la División de Equipajes de la SUNAT, subraya la importancia de la declaración anticipada. Si saliste del país con una laptop y quieres traer otra, no puedes simplemente ingresar dos sin consecuencias. Lo correcto es registrar la salida de tu primera computadora mediante un formulario de Declaración de Ingreso/Salida Temporal de Equipaje antes de abandonar el Perú. Lo mismo aplica para celulares, cámaras y otros artículos identificables. Este trámite se realiza en la Oficina de Aduanas del Salón de Llegadas Internacionales del Aeropuerto Jorge Chávez, con al menos cuatro horas de anticipación al vuelo. Sin este registro previo, la segunda laptop será considerada un bien sujeto a impuestos.
Los regalos tienen su propio régimen. Puedes traer obsequios para amigos y familiares dentro del límite de 500 dólares en valor total, siempre que la cantidad y variedad no sugieran intención comercial. Si dentro de esos regalos hay artefactos eléctricos, electrónicos, herramientas o equipos profesionales, no pueden exceder una unidad por cada tipo.
El dinero en efectivo es donde muchos viajeros se equivocan. Si traes más de 10,000 dólares estadounidenses o su equivalente en otra moneda, debes declararlo. El límite máximo permitido es de 30,000 dólares; cantidades mayores deben canalizarse a través del sistema financiero. Aquí viene lo importante: no pagas impuestos por el dinero declarado, pero la declaración es obligatoria. Si no la haces o la presentas con información falsa, la SUNAT retiene temporalmente el efectivo y comunica el hecho a la Unidad de Inteligencia Financiera del Perú. Además, se aplica una multa del 30 por ciento del valor no declarado, sin contar posibles acciones civiles o penales. Tienes 72 horas desde la retención para acreditar ante la UIF-Perú que el dinero tiene origen lícito.
Existen bienes restringidos que requieren declaración y autorización de sectores competentes: medicamentos controlados, plantas, animales, productos químicos. Si tienes bienes sujetos a impuestos pero no tienes dinero en ese momento para pagarlos, no los pierdes. Puedes dejarlos bajo custodia de la autoridad aduanera hasta por treinta días calendario sin costo alguno, mientras reúnes el dinero y completas los trámites. Debes solicitar un comprobante de custodia que detalle el bien y sus características.
Las mercancías prohibidas son categóricas: ropa y calzado usado que no sea de tu propiedad, bebidas extranjeras etiquetadas como pisco, autopartes usadas. Estas serán incautadas sin opción de custodia. Si no obtienes permiso para ingresar un bien restringido, puedes optar por su reembarque al exterior o su retorno, según el caso. En el caso de mercancías incautadas, deberás pagar primero la multa equivalente al 50 por ciento del valor de la mercancía antes de poder recuperarla.
La regla de oro, según Vidal, es acercarse a los funcionarios de SUNAT en el Salón de Llegadas Internacionales para resolver dudas antes de pasar por aduanas. Evitar la declaración es costoso: mercancías no declaradas son incautadas, y para recuperarlas pagarás los impuestos correspondientes más una multa del 50 por ciento de su valor en aduana. La SUNAT ofrece además un asistente aduanero digital llamado Sofía para consultas en línea. El sistema está diseñado para facilitar el ingreso legítimo de bienes personales, no para castigar. Pero requiere transparencia desde el inicio.
Citações Notáveis
Es importante que el pasajero pueda identificar cuándo se encuentra en la obligación de declarar los bienes y dinero, según lo que establece la norma— Yoana Vidal, jefa de la División de Equipajes de la SUNAT
Lo importante es declarar la salida de la laptop, al igual que con los celulares, cámaras fotográficas y otros artículos que sean identificables con antelación a la salida del país— Yoana Vidal, jefa de la División de Equipajes de la SUNAT
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
¿Por qué la SUNAT es tan específica con los números? Una laptop, dos cámaras, dos celulares. ¿Hay una lógica detrás o es arbitrario?
No es arbitrario. Esos límites están pensados para distinguir entre equipaje personal genuino y comercio disfrazado. Una persona que viaja normalmente necesita una computadora, quizá una cámara. Dos de cada cosa sigue siendo razonable. Pero si traes diez laptops, claramente no es para uso personal.
Entonces el sistema confía en que la gente sea honesta.
Confía, pero verifica. Por eso piden declaración. Si no declaras y te atrapan, la multa es del 50 por ciento del valor. Es un castigo real.
¿Y si alguien simplemente no sabe? ¿Es culpa suya o de la SUNAT por no comunicar bien?
Ambas. La SUNAT tiene la información disponible, pero es verdad que no todos la buscan. Por eso insisten en que preguntes a los funcionarios en el aeropuerto. Hay gente ahí específicamente para eso.
Me intriga el tema de la custodia. ¿Por qué permitir que alguien deje un bien treinta días?
Porque reconocen que la realidad es compleja. Tal vez compraste algo que necesita permiso especial, o no tienes dinero en ese momento para pagar impuestos. Treinta días te da tiempo para resolver. Es más flexible de lo que parece.
¿Y si alguien nunca vuelve por su bien?
Se queda en custodia. Eventualmente la SUNAT lo vende o lo destruye, según norma. Pero ese es un problema del viajero, no del sistema.
Lo que me sorprende es que el dinero no se grava. Puedes traer 30,000 dólares sin pagar un centavo de impuesto.
Correcto. El dinero en efectivo no es un bien importado, es dinero. Lo que la SUNAT quiere es saber de dónde viene, para evitar lavado de dinero. Por eso la declaración y la comunicación a la Unidad de Inteligencia Financiera. Es control, no tributación.