Gaviria advierte sobre crisis interna del Centro Democrático y critica a Nieto Loaiza

Colombia necesita un partido cohesionado, no fragmentado
Gaviria advierte sobre las tensiones internas del Centro Democrático en respuesta a las críticas de Nieto Loaiza.

Gaviria rechaza el tono 'derrotista' de Nieto sobre la imposibilidad de cumplir promesas clave como retiro de ONU/OEA y desmonte de la JEP. El Centro Democrático enfrenta tensiones internas sobre coalición insuficiente en Congreso y necesidad de negociar con partidos tradicionales para mayorías legislativas.

  • Rafael Nieto Loaiza es senador electo con 17 miembros en la bancada del Centro Democrático
  • La coalición oficialista cuenta inicialmente con 6 congresistas; necesita 53 votos en el Senado para mayoría
  • La oposición suma cerca de 38 senadores entre Pacto Histórico, Alianza Verde y circunscripción indígena
  • José Obdulio Gaviria es exsenador, ideólogo del Centro Democrático y cercano al expresidente Álvaro Uribe

José Obdulio Gaviria critica duramente al senador electo Rafael Nieto Loaiza por cuestionar la viabilidad de promesas del presidente Abelardo de la Espriella, advirtiendo que Colombia necesita un partido cohesionado sin actitudes derrotistas.

Dentro del Centro Democrático, uno de sus ideólogos más influyentes ha levantado la voz para advertir sobre fracturas que amenazan la unidad del partido. José Obdulio Gaviria, cercano al expresidente Álvaro Uribe y figura histórica de la colectividad, respondió con dureza a las declaraciones del senador electo Rafael Nieto Loaiza, quien cuestionó públicamente la viabilidad de promesas centrales del presidente Abelardo de la Espriella. El mensaje de Gaviria fue claro en las redes sociales: Colombia necesita un partido cohesionado, no fragmentado.

Nieto Loaiza, quien será uno de los 17 miembros de la bancada uribista en el Senado, había expresado su escepticismo sobre tres compromisos presidenciales clave. Señaló que el retiro de Colombia de la Organización de las Naciones Unidas y la Organización de Estados Americanos, junto con el desmonte de la Justicia Especial de Paz, representaban promesas difíciles de cumplir. Además, advirtió que la coalición oficialista parte con una base legislativa insuficiente. Con apenas seis congresistas en su núcleo inicial —cuatro senadores de Salvación Nacional, un representante de ese partido y los de Creemos—, el gobierno necesitaría sumar otros partidos para alcanzar las 53 votaciones requeridas en el Senado. Del lado opuesto, Nieto contabilizaba cerca de 38 senadores de oposición entre el Pacto Histórico, la Alianza Verde y la circunscripción indígena.

Gaviria rechazó frontalmente este análisis, calificando las afirmaciones de Nieto como portadoras de un tono altanero y derrotista que no correspondía al estilo del Centro Democrático. El exsenador insistió en que ciertos temas no deben darse por cerrados de antemano, sino debatirse democráticamente dentro de la bancada, evitando así estas interpretaciones públicas que debilitan la posición del partido. Defendió además el derecho del Centro Democrático a buscar la presidencia del Senado como fuerza principal de la coalición, con Honorio Henríquez como candidato.

En cuanto a la política exterior, Gaviria cuestionó la sacralización de la presencia colombiana en organismos multilaterales. Argumentó que la ONU y la OEA no son intocables, especialmente considerando que bajo la administración Petro el país se alineó, por acción u omisión, con un bloque que incluye a Venezuela, Irán, Hezbolá y Hamas, además de alianzas con Cuba, Nicaragua, Rusia y Corea del Norte. Señaló que revisar el papel de Colombia en estos foros constituye un ejercicio soberano de realineamiento con democracias serias y con el liderazgo de Trump, quien incluso ha amenazado con la salida de Estados Unidos de la ONU.

Respecto a la Justicia Especial de Paz, Gaviria recordó que el Centro Democrático se opuso históricamente al Acuerdo de Paz y a la creación de esta jurisdicción, incluyendo su voto por el NO en el plebiscito de octubre de 2016. Cuestionó por qué no podría debatirse la prórroga de los términos de la JEP, la composición de sus salas, los salarios de sus 38 magistrados o la política de desvertebramiento de la institución militar. Caracterizó el pesimismo de Nieto como una rendición anticipada del partido, cuando el Centro Democrático siempre ha defendido que la justicia transicional no puede convertirse en herramienta de impunidad ni en un tribunal paralelo.

Otro punto de fricción fue la intención del gobierno de gobernar sin los políticos tradicionales. Nieto había afirmado que esta meta no era realista y que la campaña oficialista ya había incorporado figuras de siempre. Gaviria defendió el propósito de renovación, señalando que descalificar el deseo de gobernar sin los de siempre equivale a descreer en la renovación política que atraviesa Colombia. Destacó que el uribismo siempre ha promovido meritocracia, tecnocracia honesta y oxigenación del Estado.

Finalmente, Gaviria enfatizó la importancia de la disciplina partidaria para el próximo cuatrienio. En lugar de marcar diferencias públicas con tono de superioridad, dijo, la bancada del Centro Democrático debe privilegiar la disciplina interna, el debate respetuoso y la unidad en torno a los grandes lineamientos del presidente electo. Su mensaje fue una advertencia clara: sin cohesión, el partido corre el riesgo de fracturarse en un momento crítico para la coalición gobernante.

El senador Nieto califica como 'promesas difíciles de cumplir' tres compromisos del presidente electo. Estas afirmaciones transmiten un tono altanero y provocador que no cuadra con el estilo del Centro Democrático
— José Obdulio Gaviria
En principio, cuenta con seis congresistas. Para construir una mayoría necesitará sumar otros partidos. No existe esa mayoría
— Rafael Nieto Loaiza
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Inventor

¿Por qué Gaviria siente la necesidad de responder públicamente a Nieto Loaiza? ¿No es normal que haya desacuerdos dentro de un partido?

Model

Lo es, pero el tono importa. Gaviria ve en Nieto no un debate legítimo, sino un mensaje de derrota antes de que el gobierno comience. Eso es diferente.

Inventor

¿Cuál es el verdadero problema aquí? ¿La viabilidad de las promesas o la forma en que se discuten?

Model

Ambas cosas, pero Gaviria está más preocupado por lo segundo. Si el Centro Democrático comienza a sabotearse a sí mismo en público, pierde credibilidad ante el gobierno y ante sus propios votantes.

Inventor

Nieto tiene razón en los números, ¿no? 38 senadores de oposición contra una coalición frágil.

Model

Técnicamente sí. Pero Gaviria diría que los números no son destino. El debate sobre si algo es posible o imposible es político, no matemático. Y eso se gana o se pierde en la cancha, no en las declaraciones previas.

Inventor

¿Qué significa realmente "gobernar sin los de siempre"?

Model

Es la promesa de renovación. Pero Nieto sugiere que es imposible, que inevitablemente tendrán que negociar con los políticos tradicionales. Gaviria ve eso como una profecía autocumplida: si dices que no se puede, garantizas que no se hará.

Inventor

¿Hay algo más profundo en esta disputa? ¿Una lucha por el poder dentro del partido?

Model

Posiblemente. Gaviria es cercano a Uribe. Nieto es una nueva generación. Puede ser que Gaviria esté marcando territorio, recordándole a los nuevos senadores quién define la línea del partido.

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