Operativo de seguridad en Casa Rosada y Quinta de Olivos por amenaza de bomba

Una llamada anónima puso en movimiento a decenas de efectivos
El sábado por la noche, una amenaza de bomba activó un despliegue masivo de seguridad en las residencias presidenciales.

En la noche del sábado, una llamada anónima al 911 alertando sobre una bomba en la Casa Rosada puso en movimiento a fuerzas de seguridad de múltiples jurisdicciones en torno a las dos residencias presidenciales de Argentina. El incidente se produjo en un momento de particular densidad política, horas después de la renuncia del jefe de Gabinete Manuel Adorni, recordándonos que la fragilidad institucional y la amenaza a la seguridad pueden coincidir en el mismo instante. Como ocurre con frecuencia en la historia, lo urgente y lo significativo se superponen, obligando al Estado a responder en varios frentes a la vez.

  • Una llamada anónima al 911 desencadenó un operativo de seguridad de gran escala en la Casa Rosada y la Quinta de Olivos pasadas las 21.30 del sábado.
  • Bomberos, Policía Bonaerense, Policía Federal, Defensa Civil y agentes de custodia presidencial convergieron en las residencias en medio de una incertidumbre inicial por la ausencia de información oficial.
  • El operativo se solapó con la renuncia de Manuel Adorni y con la inminencia del partido Argentina-Jordania por el Mundial 2026, creando un escenario de tensión política y seguridad simultáneas.
  • Alrededor de las 22, los bomberos se retiraron y perros entrenados en detección de explosivos tomaron el relevo para verificar si la amenaza era real.
  • Aunque la amenaza apuntaba específicamente a la Casa Rosada, las autoridades extendieron las medidas preventivas a Olivos, donde el Presidente se encontraba esa noche.

Poco después de las 21.30 del sábado, una llamada anónima al 911 reportando una amenaza de bomba contra la Casa Rosada desató un despliegue de seguridad que se extendió hasta la Quinta de Olivos. Bomberos, efectivos de la Policía Bonaerense, la Policía Federal, personal de Defensa Civil provincial y agentes de custodia presidencial se movilizaron en cuestión de minutos. Una ambulancia llegó al acceso de la calle Carlos Villate, lateral de la residencia de Olivos, mientras la falta de información oficial alimentaba la incertidumbre en los primeros momentos.

El contexto político añadía peso al incidente: el operativo se desarrollaba apenas horas después de que Manuel Adorni anunciara su renuncia como jefe de Gabinete a través de redes sociales, y a menos de dos horas del inicio del partido entre la Selección argentina y Jordania por las eliminatorias del Mundial 2026. Fuentes oficiales habían señalado esa mañana que el Presidente se encontraba solo en Olivos, con la posibilidad de que Adorni se acercara esa tarde o noche.

La zona ya estaba poblada de periodistas que cubrían la salida del funcionario cuando comenzó el despliegue. Cerca de las 22, los bomberos se retiraron y entraron en acción perros entrenados para detectar explosivos. Desde la Policía Federal confirmaron que el origen era una llamada anónima al 911 y que se llevaba a cabo un gran operativo preventivo. Aunque la amenaza había sido dirigida contra la Casa Rosada, las autoridades decidieron extender las medidas también a Olivos, donde la presencia del Presidente hacía necesaria la precaución. La pregunta sobre si se trataba de una amenaza real o una falsa alarma quedaba en manos de los equipos caninos desplegados esa noche.

El sábado por la noche, poco después de las 21.30, una llamada anónima al 911 puso en movimiento a decenas de efectivos de seguridad en torno a las dos residencias presidenciales más importantes del país. La amenaza de bomba dirigida contra la Casa Rosada activó un despliegue que se extendería también a la Quinta de Olivos, movilizando bomberos, efectivos de la Policía Bonaerense, la Policía Federal, personal de Defensa Civil de la Provincia de Buenos Aires y agentes de la custodia presidencial. Una ambulancia llegó al acceso de Carlos Villate, una de las calles laterales de la residencia de Olivos, mientras los primeros momentos transcurrieron en medio de la incertidumbre por la falta de información oficial sobre qué estaba sucediendo.

El timing del incidente resultó particularmente denso. El operativo se desplegaba apenas horas después de que Manuel Adorni, jefe de Gabinete, anunciara su renuncia a través de redes sociales, un movimiento que había generado especulación sobre si el funcionario se reuniría con el Presidente en Olivos esa noche. Había incluso posibilidad de que ambos vieran juntos el partido entre la Selección argentina y Jordania por las eliminatorias del Mundial 2026, cuyo inicio estaba programado para las 23 de ese sábado. Fuentes oficiales habían indicado esa mañana que el Presidente estaba solo en Olivos, y que cualquier encuentro con Adorni se concretaría a la tarde o la noche.

La zona se encontraba ya poblada de periodistas que cubrían la salida del jefe de Gabinete cuando comenzó el despliegue de seguridad. Alrededor de las 22, los bomberos se retiraron de la residencia presidencial y dio inicio el trabajo de perros entrenados para detectar la posible presencia de explosivos. Desde la Policía Federal confirmaron que se trataba de una llamada anónima al 911 y que se estaba llevando a cabo un gran operativo de prevención en la zona de la Quinta. Según supo Clarín de fuentes oficiales, aunque la amenaza había sido dirigida específicamente contra la Casa Rosada, la situación obligó a extender las medidas de seguridad también a Olivos.

El operativo representaba un despliegue preventivo de consideración en un momento de turbulencia política, con la renuncia de un funcionario de alto rango ocurriendo simultáneamente con una amenaza de seguridad que movilizó recursos de múltiples jurisdicciones y organismos. La naturaleza anónima de la llamada y el protocolo de respuesta inmediata dejaban abierta la pregunta sobre si la amenaza era creíble o si se trataba de una falsa alarma, algo que los perros detectores de explosivos ayudarían a esclarecer en las horas siguientes.

Fue un llamado anónimo al 911. Y hay un gran operativo de prevención en la zona de la Quinta
— Policía Federal
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
Inventor

¿Por qué una amenaza de bomba anónima genera un despliegue tan masivo? ¿No hay filtros para distinguir amenazas creíbles de bromas?

Model

En seguridad presidencial no se puede asumir riesgo. Una llamada anónima contra la Casa Rosada obliga a responder como si fuera real, aunque probablemente no lo sea. El costo de no hacerlo es incalculable.

Inventor

¿Cuál es la relación entre la renuncia de Adorni y esta amenaza? ¿Coincidencia o algo más?

Model

Probablemente coincidencia, pero el timing es lo que hace la noticia. Adorni renuncia, hay especulación sobre si se reúne con Milei, y de repente hay una amenaza de bomba. Los periodistas ya estaban ahí cubriendo la renuncia.

Inventor

¿Qué pasa con el partido de Argentina y Jordania en medio de todo esto?

Model

Estaba programado para las 23 de esa noche. El operativo comenzó a las 21.30, así que había una ventana de tiempo muy ajustada. Si la amenaza hubiera sido creíble, habría complicado todo.

Inventor

¿Quién llama al 911 para amenazar con una bomba? ¿Qué se logra con eso?

Model

Eso es lo que nadie sabe. Puede ser alguien con una queja política, alguien buscando atención, o simplemente alguien que quiere causar caos. El anonimato lo hace imposible de determinar.

Quieres la nota completa? Lee el original en Clarin.com ↗
Contáctanos FAQ