Es el lugar que queremos estar siempre
En el deporte, como en la vida, hay victorias que no aparecen en los marcadores. Alianza Lima regresó a Lima eliminado de la Copa Sudamericana 2025 por Universidad de Chile, pero su director deportivo Franco Navarro llegó no a llorar una derrota, sino a nombrar lo que el club había recuperado: su identidad competitiva entre los grandes del continente. Dieciocho partidos internacionales, rivales como Boca Juniors y Gremio dejados en el camino, y una hinchada que nunca dejó de creer conforman el verdadero legado de esta campaña.
- La eliminación en cuartos de final ante Universidad de Chile cerró abruptamente el sueño de un título continental para Alianza Lima en 2025.
- Sin embargo, la tensión entre el resultado y el proceso se resolvió en favor del proceso: 18 partidos internacionales en un solo año representan una hazaña que el club no vivía desde hace mucho.
- Franco Navarro tomó la palabra no para buscar culpables, sino para reivindicar lo construido: eliminar a Boca Juniors y Gremio no es un accidente, es una señal de que algo estructural ha cambiado.
- La hinchada, presente en cada viaje y cada momento difícil, fue reconocida como parte esencial de esta recuperación identitaria.
- El club ya mira hacia adelante: el objetivo declarado es regresar a la Copa Libertadores el próximo año con la ambición explícita de ganar un título internacional.
- El verdadero desafío ahora no es llegar, sino mantenerse: Alianza Lima ha recordado quién es, y sostener esa memoria es la prueba más exigente.
Alianza Lima volvió a Lima sin trofeos, pero con algo que quizás valía más: la certeza de haber recuperado su lugar entre los grandes del fútbol sudamericano. La Universidad de Chile los eliminó en cuartos de final de la Copa Sudamericana 2025, poniendo fin a una campaña internacional que comenzó el 5 de febrero en la primera fase de la Copa Libertadores.
Franco Navarro, director deportivo del club, esperó a pisar suelo peruano para hacer su balance. No llegó a lamentarse. Llegó a recordar: dieciocho partidos internacionales disputados en un solo año, con Boca Juniors y Gremio de Porto Alegre eliminados en el camino. "Me siento muy orgulloso de este grupo de jugadores", dijo, con la convicción de quien sabe que algo fundamental ha cambiado.
Navarro también reconoció a la hinchada, presente en cada partido y cada viaje difícil, como parte inseparable de esa campaña. Para él, el valor de lo logrado no estaba solo en haber llegado a cuartos de final, sino en haber demostrado que Alianza podía competir de igual a igual con cualquier rival del continente.
"Es el lugar que queremos estar siempre", afirmó. Con esas palabras quedó clara la intención: esto no era una sorpresa agradable, sino el inicio de un proyecto sostenido. Cada año, el club se preparará para volver a la Copa Libertadores con el objetivo de conquistar un título internacional, mientras en el torneo local la meta es terminar primeros. La campaña de 2025 terminó. Ahora viene la parte más difícil: mantener lo recuperado.
Alianza Lima regresó a Lima con las maletas llenas de experiencia y las manos vacías de trofeos. La Universidad de Chile los eliminó en cuartos de final de la Copa Sudamericana 2025, cerrando así una campaña internacional que, aunque no terminó en gloria, dejó algo más valioso: la certeza de que el club había recuperado su lugar entre los grandes.
Franco Navarro, el director deportivo, esperó a que la delegación desembarcara en territorio peruano para hacer su balance. No vino a lamentar la derrota ni a buscar culpables. Vino a recordar lo que había sucedido en los meses anteriores: dieciocho partidos internacionales disputados desde el 5 de febrero, cuando todo comenzó en la primera fase de la Copa Libertadores. Boca Juniors cayó ante los blanquiazules. Luego llegó la fase de grupos, donde Alianza terminó tercero en su zona. Después vinieron los playoffs de la Copa Sudamericana, donde Gremio de Porto Alegre se quedó en el camino. Equipos importantes, rivales de peso, todos dejados atrás.
"Me siento muy orgulloso de este grupo de jugadores, del cuerpo técnico, del área deportiva", dijo Navarro a su llegada. No era la frase de alguien que se conformaba con lo hecho. Era la de alguien que reconocía que algo fundamental había cambiado en Alianza. El equipo había vuelto a competir de igual a igual con cualquiera que se le pusiera enfrente. Eso era lo importante. Eso era lo que el club necesitaba recuperar.
Pero Navarro no olvidó a quienes habían estado presentes en cada partido, en cada viaje, en cada momento difícil. La hinchada merecía un reconocimiento. Ellos también habían sido parte de esa campaña, siguiendo al equipo a todos lados, cargando con la esperanza de que Alianza volviera a ser lo que alguna vez fue.
El análisis del director deportivo iba más allá de los números. No se trataba solo de haber llegado a cuartos de final. Se trataba de haber jugado dieciocho partidos internacionales en un solo año, algo que el club no vivía desde hace tiempo. Se trataba de haber eliminado a Boca Juniors y a Gremio. Se trataba de haber demostrado que Alianza podía estar en la conversación de los equipos que importan en América del Sur.
"Es el lugar que queremos estar siempre", afirmó Navarro. Y con eso quedó clara la intención: esto no era un accidente, no era una sorpresa agradable. Era el comienzo de algo. Cada año, dijo, se prepararían para volver a la Copa Libertadores, para participar como querían, para lograr el objetivo que siempre perseguían: un campeonato internacional. Y mientras tanto, también estaba el torneo local, donde el objetivo era salir primeros.
La campaña de 2025 había terminado, pero el trabajo no. Alianza Lima había recordado quién era. Ahora venía la parte más difícil: mantenerlo.
Citas Notables
Me siento muy orgulloso de este grupo de jugadores, del cuerpo técnico, del área deportiva, porque ha sido un año en el que hemos recobrado realmente lo que Alianza se merece: ser un equipo que pueda competir de igual a igual con cualquier equipo— Franco Navarro, director deportivo de Alianza Lima
Es el lugar que queremos estar siempre. Por eso todos los años nos prepararemos para volver a la Copa Libertadores y lograr el objetivo que es siempre lograr un campeonato a nivel internacional— Franco Navarro
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
¿Qué significa realmente para un club como Alianza haber jugado dieciocho partidos internacionales en un solo año?
Significa que volvieron a estar donde creían que debían estar. No es solo un número. Es la diferencia entre ser un equipo que participa y un equipo que compite. Dieciocho partidos contra rivales de verdad, no amistosos.
Pero perdieron en cuartos de final. ¿Cómo se llama eso un éxito?
Porque el éxito no siempre es ganar el trofeo. Aquí el éxito fue llegar a cuartos de final después de haber eliminado a Boca Juniors y a Gremio. Eso no sucedía. Eso es lo que Navarro quería que la gente entendiera.
¿Y la hinchada? ¿Qué reciben ellos de todo esto?
Reciben la esperanza de que el club está volviendo. Que no es un equipo que solo juega en casa. Que puede viajar, que puede competir, que puede ganar. Eso es lo que Navarro reconoció cuando habló de ellos.
¿Esto cambia algo para el próximo año?
Todo. Ahora Alianza sabe que puede estar en la Copa Libertadores y competir de verdad. No es una participación de relleno. Es una participación con objetivos claros: ganar el torneo internacional y ser primero en el local.
¿Pero no hay presión en eso?
Claro que hay presión. Pero es la presión que un club como Alianza necesita. Es la presión de los grandes.