FMI eleva pronóstico de crecimiento de México a 1% pero exige mayor consolidación fiscal

Se necesita mayor reducción del déficit para evitar nuevas subidas de la deuda
El FMI advierte que el crecimiento de 1% no es suficiente sin ajustes fiscales concretos.

El Fondo Monetario Internacional ha elevado su pronóstico de crecimiento para México de 0.2% a 1% en 2025, reconociendo señales genuinas de recuperación tras un ciclo de gasto expansivo. Sin embargo, como suele ocurrir cuando una economía emerge de sus propios excesos, la mejora llega cargada de condiciones: el organismo advierte que sin medidas fiscales equivalentes a 1.5 puntos del PIB, la deuda pública continuará su ascenso, estrechando el margen con que el país podría enfrentar tormentas futuras. Es el eterno dilema entre el alivio del presente y la prudencia que exige el porvenir.

  • El FMI quintuplicó su estimación de crecimiento para México, pero la noticia positiva llega envuelta en una exigencia fiscal que el gobierno no puede ignorar.
  • Sin un ajuste equivalente a 1.5 puntos del PIB, la deuda pública seguirá escalando, reduciendo el espacio fiscal disponible para responder a cualquier crisis futura.
  • Pemex se mantiene como una sombra sobre las finanzas públicas: el FMI advierte que sus pasivos contingentes pueden convertirse rápidamente en deuda del Estado si el rescate no se ejecuta con transparencia.
  • La inflación no cede del todo — los servicios subyacentes bajan, pero los bienes compensan esa caída al alza, y las expectativas de corto plazo siguen por encima de la meta del Banco de México.
  • Para 2026 se espera una ligera aceleración, aunque los aranceles y la incertidumbre comercial global siguen siendo nubes en el horizonte económico del país.

El Fondo Monetario Internacional revisó esta semana sus expectativas sobre México, elevando el pronóstico de crecimiento para 2025 de 0.2% a 1%. El cambio reconoce señales reales de recuperación, pero viene acompañado de una advertencia que el gobierno no puede tomar a la ligera: la trayectoria de la deuda pública sigue siendo preocupante.

El origen del problema está en el gasto agresivo del gobierno anterior durante 2024, cuando se aceleró la conclusión de obras de infraestructura a costa de un mayor endeudamiento. Aunque se esperaba que ese impulso se disipara solo en 2025, el FMI considera que la corrección natural no alcanza. El organismo estima que se necesitan medidas fiscales concretas equivalentes a 1.5 puntos del PIB para que la deuda empiece a decrecer en lugar de seguir acumulándose.

Pemex ocupa un lugar destacado en las preocupaciones del organismo. El plan de rescate de la petrolera debe ejecutarse con transparencia y rigor, advierte el FMI, porque sus operaciones generan pasivos que pueden trasladarse rápidamente al balance del Estado.

En materia de precios, la inflación no termina de ceder. Aunque los servicios subyacentes muestran una caída gradual, los bienes han compensado esa mejora con aumentos propios, y las expectativas inflacionarias de corto plazo permanecen por encima de la meta del Banco de México.

Mirando hacia adelante, el FMI anticipa una ligera aceleración en 2026, pero advierte que los aranceles y la incertidumbre comercial global seguirán pesando. A largo plazo, el organismo señala que el verdadero potencial de México depende de cerrar brechas de infraestructura, fortalecer el Estado de derecho y profundizar su integración con los socios comerciales globales.

El Fondo Monetario Internacional revisó al alza sus expectativas sobre la economía mexicana esta semana, elevando su pronóstico de crecimiento para 2025 de apenas 0.2% a 1%. Es un cambio significativo que reconoce señales de recuperación en el país. Pero la mejora viene acompañada de una advertencia clara: México necesita hacer más trabajo fiscal para evitar que la deuda pública siga creciendo.

La razón de esta tensión es sencilla. El gobierno anterior gastó agresivamente en 2024 para terminar obras de infraestructura, endeudándose en el proceso. Se esperaba que ese gasto expansivo se revirtiera naturalmente en 2025, pero el FMI considera que eso no es suficiente. Para poner la deuda en una trayectoria decreciente, el organismo calcula que se necesitan medidas fiscales concretas equivalentes a aproximadamente 1.5 puntos del Producto Interno Bruto. Sin esas acciones, advierte, habrá nuevas subidas de la deuda pública y menos espacio para responder a crisis futuras.

Otra preocupación importante para el FMI es Petróleos Mexicanos. El organismo subraya que la implementación del plan de rescate de Pemex debe ser transparente y cuidadosa, porque las operaciones financieras de la empresa generan pasivos contingentes para el Estado. En otras palabras, los problemas de Pemex pueden convertirse rápidamente en problemas del gobierno.

Más allá de 2025, el FMI espera una ligera aceleración del crecimiento en 2026, aunque advierte que los efectos de los aranceles y la incertidumbre comercial global seguirán pesando sobre la economía. A largo plazo, dice el organismo, el éxito económico de México depende de cerrar las brechas de infraestructura, fortalecer el Estado de derecho e integrase más profundamente con sus socios comerciales globales.

En el frente de precios, persisten presiones inflacionarias. Aunque los servicios subyacentes han bajado gradualmente, esa caída ha sido más que compensada por aumentos en la inflación subyacente de bienes en los últimos meses. Las expectativas de inflación a corto plazo también se mantienen por encima de la meta del Banco de México, aunque al menos se han estabilizado.

El FMI también ofrece recomendaciones sobre crédito. Pide que los esfuerzos para fomentar la inclusión financiera se centren en promover competencia entre intermediarios financieros. Y respecto a los planes del gobierno para impulsar crédito hipotecario y a pequeñas empresas mediante la banca de desarrollo e Infonavit, el organismo exige transparencia, análisis cuidadoso de las implicaciones fiscales y participación real del sector privado.

En el futuro se necesita una mayor reducción del déficit y medidas políticas para apoyar ese ajuste a fin de evitar nuevas subidas de la deuda pública
— Fondo Monetario Internacional
The Hearth Conversation Another angle on the story
Inventor

¿Por qué el FMI sube el pronóstico de crecimiento pero sigue pidiendo más consolidación fiscal? Parece contradictorio.

Model

No es contradictorio. El crecimiento de 1% es mejor que 0.2%, pero sigue siendo débil. Y el problema real no es el crecimiento de este año, sino la deuda que se acumuló el año pasado. El FMI dice: bien, la economía se recupera un poco, pero eso no es suficiente para resolver el problema de la deuda. Necesitas hacer ajustes fiscales además.

Inventor

¿Y esos 1.5 puntos del PIB en medidas fiscales, qué significa en la práctica?

Model

Significa recortes de gasto o aumentos de ingresos por esa cantidad. No es trivial. Es dinero real que el gobierno tendría que dejar de gastar o conseguir de otras formas. Es un esfuerzo considerable.

Inventor

¿Por qué el FMI está tan preocupado por Pemex?

Model

Porque Pemex no es solo una empresa. Cuando Pemex tiene problemas financieros, el gobierno termina rescatándola. Eso genera deuda pública. El FMI quiere asegurarse de que cualquier rescate sea transparente y no esconda más pasivos de los que ya hay.

Inventor

¿Qué tan grave es la inflación que mencionan?

Model

Está por encima de la meta del Banco de México, pero al menos se ha estabilizado. Lo preocupante es que los bienes subyacentes siguen subiendo de precio, compensando las caídas en servicios. Es un patrón que sugiere presiones persistentes en la economía.

Inventor

¿Qué debería hacer el gobierno ahora?

Model

Según el FMI, tres cosas: consolidar las finanzas públicas con medidas reales, manejar Pemex de forma cuidadosa y transparente, y crear condiciones para que el crédito privado crezca en lugar de depender tanto de la banca de desarrollo. Es un equilibrio delicado.

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