El árbitro anula la tarjeta a Paredes y expulsa a Embolo por la misma jugada
En el minuto 69 de un partido de cuartos de final mundialista, el delantero suizo Breel Embolo fue expulsado tras una intervención del VAR que revirtió una amonestación contra el argentino Leandro Paredes y la redirigió hacia él por simulación. Como ya cargaba una tarjeta previa, la segunda significó su salida del campo, dejando a Suiza con diez jugadores en el momento más exigente del torneo. El incidente reaviva una pregunta que el fútbol moderno aún no ha sabido responder del todo: ¿puede una tecnología determinar con certeza la diferencia entre el engaño y la fragilidad humana?
- En un instante, la jugada que parecía perjudicar a Argentina se convirtió en el golpe más duro para Suiza: el VAR invirtió la sanción y expulsó a su propio delantero.
- Paredes protestó con convicción desde el primer momento, y la revisión le dio la razón, desatando una tormenta de incredulidad en el bando helvético.
- El árbitro Pinheiro revisó la acción en el monitor con calma quirúrgica antes de tomar una decisión que alteró el equilibrio del partido de forma irreversible.
- Suiza debió reconfigurar su plan de juego en cuartos de final con un hombre menos, enfrentando a Argentina en inferioridad numérica en el peor momento posible.
- El debate sobre los límites del VAR para juzgar la intención de un jugador vuelve a abrirse, sin que el reglamento ofrezca respuestas del todo satisfactorias.
En el minuto 69 del duelo de cuartos de final entre Argentina y Suiza, Breel Embolo cayó al suelo tras un contacto con Leandro Paredes. El árbitro portugués João Pinheiro amonestó al mediocampista argentino, pero Paredes protestó con insistencia, negando cualquier toque sobre el delantero suizo.
El VAR intervino bajo la categoría de "Mistaken Identity", una figura que permite recomendar al árbitro revisar la acción cuando existe evidencia de simulación. Pinheiro aceptó la recomendación, se dirigió al monitor y, tras analizar la jugada con detenimiento, llegó a una conclusión que cambiaría el partido: Embolo había simulado. La tarjeta a Paredes fue anulada y, en su lugar, el árbitro mostró la segunda amarilla al delantero suizo, quien ya arrastraba una amonestación previa por una falta sobre un defensor argentino. La consecuencia fue inmediata: expulsión directa.
Suiza quedó con diez jugadores en plenos cuartos de final del Mundial. La decisión, técnicamente amparada por el protocolo vigente, reabrió el eterno debate sobre los límites de la tecnología: ¿puede el VAR distinguir con certeza entre una caída fingida y una simple pérdida de equilibrio? La expulsión de Embolo dejó a su selección en franca desventaja en el momento más decisivo del torneo.
En el minuto 69 del encuentro de cuartos de final entre Argentina y Suiza, el delantero helvético Breel Embolo cayó al suelo tras un contacto con Leandro Paredes. El árbitro portugués João Pinheiro amonestó al mediocampista argentino por la jugada, pero Paredes protestó inmediatamente, insistiendo en que no había tocado al jugador suizo.
Lo que sucedió después fue una de esas intervenciones del VAR que quedan grabadas en la memoria de los aficionados. El sistema de revisión detectó lo que clasificó como "Mistaken Identity" —una categoría que permite al VAR recomendar al árbitro que revise la acción en los monitores cuando hay evidencia de simulación. Pinheiro aceptó la recomendación y se dirigió a la pantalla para analizar el incidente con detenimiento.
Tras examinar la jugada varias veces, el árbitro llegó a una conclusión que cambió el curso del partido: Embolo había simulado el contacto. La tarjeta amarilla que había mostrado a Paredes fue anulada. Pero la decisión no terminó ahí. Pinheiro sacó una segunda tarjeta amarilla, esta vez dirigida a Embolo por la simulación misma. Como el delantero suizo ya contaba con una amonestación anterior —recibida por una falta sobre el defensor argentino— la segunda tarjeta significaba su expulsión directa.
Suiza quedó con diez jugadores en un partido de cuartos de final del Mundial. La decisión arbitral, aunque técnicamente respaldada por el protocolo del VAR, generó el tipo de debate que caracteriza a estos torneos: ¿hasta dónde llega la interpretación de la simulación? ¿Cuándo un jugador cae tras un cruce es realmente una caída fingida o simplemente una pérdida de equilibrio en el contacto? La expulsión de Embolo dejó a su equipo en clara desventaja numérica en un momento crítico del torneo.
Citas Notables
Paredes protestó inmediatamente, insistiendo en que no había tocado al jugador suizo— Leandro Paredes, tras ser amonestado
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
¿Cómo es posible que el árbitro anule una tarjeta a Paredes pero luego expulse a Embolo por la misma jugada?
Porque el VAR determinó que Embolo fingió el contacto. Paredes no cometió infracción, así que su amarilla se anuló. Pero Embolo sí cometió una infracción: la simulación.
Pero Embolo ya tenía una tarjeta previa. ¿Eso no lo hacía más vulnerable a una segunda?
Exactamente. La primera amarilla fue por una falta real sobre un defensor argentino. La segunda fue por simular. Dos infracciones diferentes, dos tarjetas, una expulsión.
¿El VAR siempre interviene en casos de simulación así?
No siempre. Solo cuando hay lo que llaman "Mistaken Identity", que es cuando el árbitro puede haber cometido un error en identificar quién cometió la infracción o si realmente la hubo.
¿Qué tan común es que un jugador sea expulsado por simular?
No es lo más común. Generalmente se sanciona con amarilla. Pero cuando hay una segunda amonestación, la expulsión es automática, sin importar la razón de la segunda tarjeta.