Estudio advierte crisis acelerada en ecosistemas de montaña por cambio climático

Aproximadamente dos mil millones de habitantes en Asia y países andinos dependen de ríos alimentados por montañas que enfrentan reducción hídrica del 50-70%, además de comunidades indígenas cuyo territorio y subsistencia están amenazados.
Sin montaña, las especies no tienen a dónde ir
Muchas especies de montaña tienen rangos altitudinales estrechos y cuando el clima se calienta, son desplazadas hacia zonas más altas hasta quedar literalmente sin territorio.

Los glaciares tropicales podrían perder hasta 98% de su volumen hacia finales de siglo, amenazando el suministro de agua para millones en Andes y Asia. Las montañas albergan 25 de 34 hotspots de biodiversidad global, pero permanecen en la periferia de agendas internacionales de clima y conservación.

  • Glaciares tropicales podrían perder 98% de volumen hacia finales de siglo
  • Montañas albergan 25 de 34 hotspots de biodiversidad global
  • Dos mil millones de habitantes dependen de ríos alimentados por montañas del Himalaya
  • Páramos almacenan 1.400 toneladas de carbono por hectárea
  • 80% de glaciares en África Oriental se han perdido desde 1990

Un análisis internacional advierte que las montañas del mundo enfrentan presiones sin precedentes por cambio climático, retroceso glaciar y pérdida de biodiversidad, amenazando servicios ecosistémicos vitales para miles de millones.

Las montañas del mundo están entrando en una fase crítica. Un estudio internacional publicado en octubre de 2025 documenta cómo estos ecosistemas enfrentan presiones sin precedentes: el calentamiento global acelera el retroceso de glaciares, altera los patrones de lluvia y destruye hábitats que albergan algunas de las mayores riquezas biológicas del planeta. La investigación, elaborada por una red de expertos internacionales, plantea que la crisis que viven las montañas combina riesgos ambientales, sociales, culturales y económicos simultáneamente.

Lo que hace particularmente grave esta situación es que las montañas cumplen funciones ecosistémicas vitales que casi nadie ve. Regulan el agua, almacenan carbono, sostienen servicios ambientales esenciales y albergan 25 de los 34 hotspots de biodiversidad del planeta. Concentran además el 30 por ciento de las áreas clave para la conservación global. A pesar de esto, permanecen en la periferia de las agendas internacionales de clima y biodiversidad, incluso cuando se vuelven cada vez más determinantes para que los países cumplan sus compromisos climáticos.

Los impactos documentados en múltiples regiones del mundo son profundos e irreversibles en muchos casos. Los Andes, el Himalaya, África Oriental, los Alpes, la cuenca del Cáucaso y Asia Central experimentan transformaciones aceleradas en sus ecosistemas de páramo, tundra alpina, bosques montanos y humedales de alta montaña. Los glaciares tropicales podrían perder hasta el 98 por ciento de su volumen hacia finales de siglo bajo escenarios de altas emisiones. En el Himalaya, la escasez de agua en temporadas secas podría alcanzar reducciones del 50 al 70 por ciento en algunas zonas, afectando a cerca de dos mil millones de habitantes que dependen de diez grandes ríos alimentados por estas montañas.

La biodiversidad de montaña enfrenta una vulnerabilidad extrema. Las especies que viven en estos territorios tienen rangos altitudinales muy estrechos y baja capacidad de dispersión. A medida que el clima se calienta, son desplazadas hacia zonas más altas hasta quedar literalmente sin montaña. El documento documenta casos concretos: en los Andes, más de mil especies de plantas vasculares existen únicamente por encima de los 3.000 metros, muchas dependientes de microclimas fríos y húmedos. En África Oriental, donde ya se han perdido el 80 por ciento de los glaciares desde 1990, especies emblemáticas como el gorila de montaña enfrentarán reducción de hábitat hacia 2070. En los Alpes, la pérdida de nieve afecta ciclos biológicos completos y presiona a especies frías que podrían perder hasta el 70 por ciento de su rango de distribución.

El estudio identifica a las montañas como un puente natural entre los esfuerzos globales en biodiversidad y los compromisos climáticos del Acuerdo de París. Su naturaleza transversal y su papel como proveedores de servicios ambientales las convierten en un escenario ideal para implementar soluciones basadas en la naturaleza y estrategias de adaptación climática. Recientemente, la COP16 del Convenio de Diversidad Biológica en Cali adoptó decisiones que llaman a integrar biodiversidad y clima con mayor fuerza, enfatizando ecosistemas vulnerables como las montañas. El primer Global Stocktake del Acuerdo de París reconoció expresamente la vulnerabilidad de las regiones montañosas, y el Diálogo Experto sobre Montañas en Bonn consolidó un espacio técnico para fortalecer el conocimiento sobre estos ecosistemas.

Algunas iniciativas regionales muestran caminos posibles. La Iniciativa Andina de Montañas, formada por siete países, ha impulsado agendas de adaptación y cooperación científica. Los páramos, identificados como uno de los ecosistemas más vulnerables, almacenan hasta 1.400 toneladas de carbono por hectárea y regulan el agua para más de 60 millones de personas. La Convención de los Cárpatos elaboró la primera Carpathian Biodiversity Framework, alineada con el Marco Global de Biodiversidad Kunming-Montreal. Redes como Adaptation at Altitude, GEO-Mountains, GLORIA, ROSA e ICIMOD producen conocimiento, fortalecen la gobernanza y permiten traducir evidencia en decisiones internacionales.

El estudio concluye con propuestas concretas: actualizar el Programa de Trabajo en Biodiversidad de Montaña del Convenio de Diversidad Biológica, incorporar indicadores específicos de montaña en los marcos globales de biodiversidad, crear un programa de trabajo conjunto entre las convenciones de biodiversidad y cambio climático, asegurar la participación de comunidades indígenas, mujeres y jóvenes, reconocer plataformas regionales como mecanismos oficiales de cooperación, e impulsar financiamiento específico incluso desde el Fondo de Pérdidas y Daños. El mensaje final es contundente: la humanidad no podrá cumplir ni los objetivos de biodiversidad ni los compromisos climáticos si las montañas no ocupan un lugar central en las estrategias internacionales. Su degradación no afecta solo a quienes viven en ellas, sino a los sistemas hídricos, alimentarios y climáticos que sostienen al planeta entero.

La humanidad no podrá cumplir ni los objetivos de biodiversidad ni los compromisos climáticos si las montañas no ocupan un lugar central en las estrategias internacionales
— Conclusión del estudio internacional
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
Inventor

¿Por qué las montañas han estado tan ausentes de las agendas climáticas globales si cumplen funciones tan críticas?

Model

Creo que es porque sus servicios son invisibles. El agua que regulan, el carbono que almacenan, la biodiversidad que protegen —todo eso sucede lejos de donde vive la mayoría de la gente. Las montañas no tienen voz en las negociaciones internacionales, aunque dos mil millones de personas dependan de ellas.

Inventor

El estudio menciona que los glaciares tropicales podrían perder el 98 por ciento de su volumen. ¿Qué significa eso en términos prácticos para las personas?

Model

Significa sequía. Significa que millones de personas en los Andes y Asia no tendrán agua en temporadas secas. Algunos ríos podrían ver reducciones del 50 al 70 por ciento. Es una amenaza a la seguridad hídrica de civilizaciones enteras.

Inventor

¿Hay algo particularmente irreversible en lo que está sucediendo?

Model

Sí. Muchas especies de montaña tienen rangos altitudinales muy estrechos. Cuando se calientan, suben hacia zonas más altas. Pero en algún momento se quedan sin montaña. Eso es el colapso. En algunos casos ya está sucediendo.

Inventor

¿Qué diferencia hay entre lo que está pasando en los Andes y lo que está pasando en el Himalaya?

Model

La escala es diferente. En el Himalaya hay dos mil millones de personas dependiendo de diez grandes ríos. En los Andes, los páramos almacenan 1.400 toneladas de carbono por hectárea y regulan agua para 60 millones de personas. Ambos son críticos, pero el Himalaya es una crisis de escala casi incomparable.

Inventor

¿Estas iniciativas regionales que menciona el estudio —la Iniciativa Andina, las redes científicas— tienen realmente poder para cambiar algo?

Model

Tienen poder para documentar, para conectar países, para traducir ciencia en política. Pero sin financiamiento específico, sin que las montañas entren en los compromisos climáticos nacionales, sin que las comunidades indígenas tengan voz real en las decisiones, son gestos. El estudio es claro: esto requiere que las montañas pasen del centro de la vulnerabilidad al centro de la estrategia internacional.

Inventor

¿Cuál es el plazo?

Model

Hacia finales de siglo para los glaciares tropicales. Pero los cambios ya están sucediendo. Los glaciares de África Oriental han perdido el 80 por ciento de su volumen desde 1990. No es algo que vaya a pasar. Ya está pasando.

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