Las máscaras han funcionado, pero ahora es opcional
American, Delta, Southwest, United y Alaska Airlines abandonaron inmediatamente sus mandatos de mascarillas tras la decisión judicial y la orientación de la TSA. A pesar de la relajación, muchos pasajeros en aeropuertos como San Francisco continuaban usando mascarillas voluntariamente el lunes por la noche.
- Las cinco mayores aerolíneas de EE.UU. (American, Delta, Southwest, United, Alaska) abandonaron el mandato de mascarillas el lunes tras el fallo judicial
- Un juez federal anuló el mandato federal de mascarillas en transporte público
- La TSA confirmó que dejaría de exigir mascarillas en aviones, trenes y otros medios de transporte
- Las agresiones a empleados de aerolíneas aumentaron notablemente desde que se impuso el mandato en 2020
- La Asociación de Auxiliares de Vuelo Profesionales representa a más de 24.000 empleados de American Airlines
Las cinco mayores aerolíneas de EE.UU. eliminaron el requisito de mascarillas tras un fallo judicial que anuló el mandato federal. El uso ahora es opcional para pasajeros y personal en vuelos nacionales e internacionales.
Un juez federal anuló el lunes un mandato que obligaba a los pasajeros de aviones a cubrirse la cara. Horas después, la Administración de Seguridad en el Transporte confirmó que dejaría de exigir mascarillas en aviones, trenes y otros medios de transporte público. Lo que siguió fue casi inmediato: las cinco aerolíneas más grandes de Estados Unidos —American Airlines, Delta, Southwest, United y Alaska Air— anunciaron que abandonaban sus propias exigencias de mascarilla con efecto inmediato.
JetBlue se sumó poco después, publicando en redes sociales que el uso de máscaras sería ahora opcional tanto para pasajeros como para tripulación en sus vuelos dentro del país, aunque aclaró que los clientes y empleados podían seguir usando protección si lo deseaban. Delta, con sede en Atlanta, fue más allá en su comunicado: señaló que se aliviaría de ver levantado el mandato para facilitar los viajes globales, y agregó que el COVID-19 había pasado a ser un virus estacional ordinario. La aerolínea también advirtió que los mandatos locales de mascarilla podrían seguir en vigor en ciertos lugares.
United fue la primera en comunicar el cambio a sus empleados, liberándolos de la tarea de hacer cumplir las directrices de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades. En un memorando al personal, la aerolínea con sede en Chicago explicó que ya no se requería el uso de mascarilla y que no había que hacer cumplir ese requisito para la mayoría de los pasajeros. Delta indicó que actualizaría sus comunicaciones y carteles en los aeropuertos para reflejar el cambio.
Pero la realidad en los terminales fue más matizada. En el aeropuerto de San Francisco, la mayoría de los pasajeros y empleados seguían con la cara cubierta el lunes por la noche, horas después del fallo. Camila Crews, de 39 años, que se disponía a volar a Los Ángeles, explicó que prefería mantener su mascarilla en espacios cerrados como ese. "Las máscaras han funcionado", dijo. Lillian Fakatou, de 24 años, que volaba a Salt Lake City desde San Francisco, expresó alivio por el cambio: "Estoy mucho más feliz".
El contexto detrás de esta decisión es importante. A principios de abril, las aerolíneas estadounidenses habían pedido al gobierno de Biden que terminara con el requisito de mascarilla en el transporte público. Sin embargo, la semana anterior, los CDC habían prorrogado la prohibición hasta el 3 de mayo. El fallo judicial cambió el panorama completamente, y los CDC reconocieron el lunes que el requisito nacional ya no estaba en vigor.
Durante más de dos años, el mandato de mascarillas había generado consecuencias inesperadas en las aerolíneas. El número de pasajeros conflictivos y agresiones contra empleados aumentó notablemente desde que se impuso el requisito a principios de 2020. United, al comunicar el fin de la obligatoriedad, enfatizó que los empleados ya no tendrían que hacer cumplir esa regla. La Asociación de Auxiliares de Vuelo Profesionales, que representa a más de 24.000 empleados de American Airlines, reconoció en un comunicado que "la aplicación del mandato ha supuesto una carga increíble para los auxiliares de vuelo".
Ahora las aerolíneas están presionando por crear nuevas listas de "no volar" para pasajeros que agredieron a trabajadores o compañeros durante la era del mandato. Alaska Airlines anunció el lunes que seguiría prohibiendo la entrada a algunos clientes cuyo comportamiento fue "particularmente atroz", incluso después de que termine la obligatoriedad de mascarillas. Las aerolíneas también aclararon que tampoco exigirán el uso de máscaras en las puertas de embarque ni en otros lugares de los aeropuertos.
Citações Notáveis
Las máscaras han funcionado, pero prefiero llevar mi máscara en este tipo de espacios cerrados— Camila Crews, pasajera de 39 años en el aeropuerto de San Francisco
La aplicación del mandato ha supuesto una carga increíble para los auxiliares de vuelo— Asociación de Auxiliares de Vuelo Profesionales
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
¿Por qué un fallo judicial tuvo tanto peso? ¿No podían las aerolíneas mantener sus propias reglas?
Podían, pero el fallo anuló el mandato federal que les daba respaldo legal. Una vez que desapareció esa autoridad, las aerolíneas decidieron que el costo de mantener la regla era mayor que el beneficio. Además, sus empleados estaban exhaustos.
¿Exhaustos por qué exactamente?
Porque durante dos años tuvieron que hacer cumplir una regla que generaba conflictos constantes. Los pasajeros agresivos aumentaron. Los auxiliares de vuelo recibían insultos, amenazas, a veces agresiones físicas. Cuando el juez anuló el mandato, fue como quitarles un peso de encima.
Pero en San Francisco la gente seguía usando mascarillas voluntariamente. ¿Eso no sugiere que la gente quería que continuara?
No necesariamente. Sugiere que la gente estaba acostumbrada, que tenía miedo, que no sabía bien qué hacer. El cambio fue muy repentino. Algunos pasajeros como Camila Crews simplemente preferían seguir protegiéndose en espacios cerrados. Otros, como Lillian, estaban aliviados de poder dejar de hacerlo.
¿Y ahora qué? ¿Las aerolíneas van a castigar a la gente que fue agresiva durante el mandato?
Eso es lo que están intentando. Alaska y otras aerolíneas hablan de mantener listas de "no volar" para pasajeros cuyo comportamiento fue particularmente atroz. Es su forma de decir: el mandato se acabó, pero las consecuencias de haber agredido a nuestros empleados no.
¿Hay algo que sugiera que esto fue lo correcto?
Depende de a quién le preguntes. Para los empleados de las aerolíneas, claramente sí. Para algunos pasajeros como Lillian, también. Pero para otros, como Camila, el cambio fue demasiado rápido. Lo que es claro es que el mandato se había convertido en una fuente de conflicto que nadie quería seguir manejando.