Dieciséis años sin ganar una eliminatoria. Ahora o nunca.
España no gana un partido de KO en un Mundial desde la final de Sudáfrica 2010, acumulando eliminaciones en Brasil, Rusia y Qatar en las últimas tres Copas del Mundo. Austria llega motivada por su primera segunda fase en 44 años, liderada por el gegenpressing del técnico Ralf Rangnick, un sistema de presión alta que desafía el juego de posesión español.
- España no gana un partido de KO en un Mundial desde la final de Sudáfrica el 11 de julio de 2010
- Austria no jugaba una segunda fase desde el Mundial de España en 1982, hace 44 años
- Ralf Rangnick, técnico de Austria, inventó el gegenpressing, sistema de presión alta coordinada
- Lamine Yamal tenía casi tres años cuando España ganó aquella final; ahora tiene dieciocho
La selección española se enfrenta a Austria en dieciseisavos de final buscando ganar su primera eliminatoria mundialista desde 2010, mientras intenta recuperar la fluidez ofensiva que la caracterizó en la Eurocopa de Alemania.
Cuando Lamine Yamal estaba a punto de cumplir tres años, España ganó su último partido de eliminatoria en un Mundial. Fue el 11 de julio de 2010, en la final de Sudáfrica. Desde entonces, dieciséis años de sequía. Tres Copas del Mundo pasaron sin que la Roja superara una ronda de knockout. En Brasil quedaron en grupos. En Rusia cayeron en octavos contra el anfitrión en los penaltis. En Qatar repitieron el mismo destino, esta vez contra Marruecos. Ahora, con Yamal convertido en uno de los futbolistas más determinantes del planeta y recuperándose aún de una lesión, España llega a los dieciseisavos de final del torneo más grande de la historia del fútbol. Enfrente está Austria, en un partido que se juega hoy a las 21.00 horas.
La selección española no es la misma que deslumbró hace dos veranos en la Eurocopa de Alemania. El mecanismo colectivo no funciona con la fluidez de entonces. Luis de la Fuente, el seleccionador, lo reconoció después de la victoria contra Uruguay, un triunfo que fue más laborioso de lo deseado. El técnico sabe que recuperar esa velocidad de juego será decisivo contra un rival que juega bajo principios radicalmente distintos. Austria viene dirigida por Ralf Rangnick, el alemán que inventó el gegenpressing, ese sistema de presión alta coordinada que busca asfixiar al contrario en los primeros segundos después de que pierda la pelota. No es un equipo que espere. Es un equipo que ataca la posesión misma.
Marc Cucurella, lateral de la selección, explicó la dificultad con claridad. Los rivales están imponiendo sus planes de juego, obligando a España a jugar de formas que no le resultan cómodas. "Llevamos ya unas semanas que estamos intentando corregirlo", dijo antes del último entrenamiento en Los Ángeles. "Poco a poco estamos llegando a nuestro máximo nivel". Para lograrlo, Rodri es indispensable. El centrocampista del Manchester City fue el faro que iluminó los mejores momentos de España en este torneo, el mismo que ganó el Balón de Oro hace poco. Cuando Rodri juega con finura, el equipo respira diferente.
De la Fuente percibe que algo está cambiando en los entrenamientos. "Ves volar el balón, generar situaciones de juego extraordinarias", dijo. Los futbolistas comparten esa sensación. Álex Baena, quien marcó contra Uruguay, insistió en que el equipo no está jugando mal, solo que no con el ritmo que lo caracteriza. "Es verdad que nos gustaría tener ese ritmo de balón que nos ha caracterizado durante todos estos años. También somos personas. No todos los días se puede jugar igual de bien", explicó. La fatiga física es real. Algunos jugadores llegan tocados de la batalla anterior.
La situación de lesiones ha mejorado respecto a los temores que dejó el partido contra Uruguay. Se temió que Yeremy Pino no pudiera continuar en el torneo, pero ha trabajado con el grupo los últimos dos días. Nico Williams tocó balón ayer en el campo. Víctor Muñoz se ejercita al ritmo del resto del equipo. Austria, por su parte, llega encendida por la historia. No jugaba una segunda fase desde hace cuarenta y cuatro años, desde el Mundial de España en 1982, cuando avanzó tras el episodio conocido como La Desgracia de Gijón, un acuerdo tácito con Alemania que dejó fuera a Argelia. Ahora vuelven a una ronda de eliminatoria después de casi medio siglo.
España no quiere obsesionarse con los dieciséis años sin ganar al KO. Baena fue claro sobre las intenciones: "Nosotros hemos venido aquí para ganar esta copa". Antes de eso, necesitan ganar una eliminatoria. Lamine Yamal ya tiene dieciocho años. El niño que vio aquella final de Sudáfrica desde la cuna es ahora un hombre que puede cambiar el curso de este torneo. Lo que suceda hoy contra Austria dirá mucho sobre si España está lista para romper con sus fantasmas o si seguirá atrapada en ellos.
Notable Quotes
Ves volar el balón, generar situaciones de juego extraordinarias— Luis de la Fuente, seleccionador de España, sobre los cambios que percibe en los entrenamientos
Nosotros hemos venido aquí para ganar esta copa— Álex Baena, delantero de España
The Hearth Conversation Another angle on the story
¿Por qué esta sequía de dieciséis años pesa tanto si España sigue ganando partidos en fase de grupos?
Porque en un Mundial lo que importa es avanzar. Ganar tres partidos en grupos y luego caer en octavos es fracaso. España fue campeona del mundo. Sus jugadores crecieron viendo eso. Ahora no pueden ni pasar una eliminatoria.
¿Qué tiene de especial el gegenpressing de Rangnick que asusta tanto a De la Fuente?
No es que asuste. Es que es lo opuesto a lo que España quiere hacer. España quiere tener la pelota, construir, pensar. El gegenpressing dice: pierdes la pelota, te ataco inmediatamente, te asfixio. Austria no te deja respirar.
Cucurella dijo que están intentando corregir cosas desde hace semanas. ¿Qué significa eso exactamente?
Que el equipo sabe que no está jugando como puede. Que los rivales les están ganando la batalla del ritmo. Que necesitan recuperar esa fluidez que los hizo especiales en la Eurocopa. No es un problema de talento. Es un problema de sincronización.
¿Rodri es tan importante como parece?
Es el corazón del equipo. Cuando Rodri toca bien, todo fluye. Cuando no, España juega lento, previsible. Ganó el Balón de Oro por una razón. Sin él en su mejor versión, es difícil competir.
¿Qué significa para Austria estar en una segunda fase después de cuarenta y cuatro años?
Significa que vuelven a creer en sí mismos. Que no son un equipo de paso. Que pueden competir con los grandes. Eso los hace peligrosos. No vienen a perder.
¿Crees que España rompe la sequía hoy?
Tienen que hacerlo. No porque sea fácil, sino porque no tienen opción. Si pierden, se van a casa. Y eso sería insoportable después de dieciséis años.