El fútbol logró hacer que se vieran como anfitriones de algo grande
En una Washington nevada, el fútbol reunió a líderes de tres naciones para trazar el mapa de un torneo sin precedentes. España, campeona de Europa, encontrará su camino en el Grupo H junto a Uruguay, Arabia Saudí y Cabo Verde, mientras el mundo se prepara para la primera Copa del Mundo compartida entre Estados Unidos, México y Canadá. Más allá de los grupos, la ceremonia reveló cómo el deporte sigue siendo uno de los pocos escenarios donde la política y la celebración se mezclan sin disculpas.
- España deberá superar a Uruguay —rival histórico de peso— y navegar un grupo que, sin ser el más temible, exige concentración desde el primer partido en suelo estadounidense.
- México recibió el consuelo simbólico del partido inaugural en el Azteca, pero la cifra de solo 13 encuentros en su territorio frente a los 78 de Estados Unidos ha encendido el debate sobre quién realmente organiza este Mundial.
- La entrega del primer premio de la paz de la FIFA a Donald Trump sacudió la ceremonia: un galardón acompañado de un video que atribuía al presidente el fin de 'ocho guerras', cifra que los expertos cuestionan abiertamente.
- El sorteo logró algo que la diplomacia no había conseguido: sentar juntos por primera vez a Trump, Sheinbaum y Carney, tres líderes cuyas relaciones están tensadas por disputas migratorias y arancelarias.
- Con 48 selecciones, grupos como el de Brasil con Marruecos o el de Francia con Senegal anticipan que el torneo de 2026 será el más disputado y global de la historia del fútbol.
Washington amaneció cubierto de nieve el viernes cuando la FIFA convocó a los líderes de tres naciones en el Kennedy Center para revelar los grupos del Mundial 2026. España, dirigida por Luis de la Fuente, quedó encuadrada en el Grupo H junto a Uruguay, Arabia Saudí y Cabo Verde, con partidos previstos en Atlanta, Miami, Guadalajara y Houston. El calendario exacto se definirá en un segundo sorteo celebrado el sábado.
Este torneo marca un hito histórico: por primera vez, tres países —Estados Unidos, México y Canadá— coorganizan simultáneamente una Copa del Mundo. Los 80 partidos se disputarán entre el 11 de junio y el 19 de julio de 2026, aunque la distribución es desigual: Estados Unidos acogerá 78 encuentros frente a los 13 de cada uno de sus socios. Como compensación simbólica, México abrirá el torneo el 11 de junio en el Estadio Azteca ante Sudáfrica, convirtiéndose en el tercer Mundial que el país azteca inaugura.
La ceremonia fue mucho más que un sorteo. Gianni Infantino comparó el evento con celebrar más de cien Super Bowl en un mes, mientras Trump, Claudia Sheinbaum y Mark Carney extraían las primeras bolas. Era la primera vez que los tres mandatarios coincidían en el mismo lugar desde la victoria electoral de Trump en 2024, y el fútbol logró convertir ese encuentro en una pausa a las tensiones arancelarias y migratorias que marcan sus relaciones.
El momento más polémico llegó con la entrega del primer premio de la paz de la FIFA a Trump. Un video previo le atribuía haber terminado con 'ocho guerras', una cifra que los expertos califican de exagerada. Infantino elogió su talla de estadista y mencionó su presencia en Egipto durante la firma del acuerdo entre Israel y Hamás. Trump recibió una esfera dorada similar al trofeo mundialista y declaró que era 'uno de los grandes honores de su vida'.
Entre los grupos más llamativos del torneo figura el C, donde Brasil medirá fuerzas con Marruecos, Escocia y Haití, y el I, con Francia y Senegal. Lionel Scaloni llevó el trofeo al escenario como recordatorio de la última Albiceleste campeona, mientras leyendas como Stoichkov y Forlán observaban desde el patio de butacas. La noche cerró con The Village People interpretando YMCA, la canción emblema de los mítines de Trump, poniendo música a una velada donde el fútbol y la política resultaron, una vez más, inseparables.
Washington amaneció con nieve el viernes cuando la FIFA reunió a los líderes de tres naciones en el Kennedy Center para revelar cómo se dividiría el mundo del fútbol en 2026. España, bajo la dirección de Luis de la Fuente, cayó en el Grupo H junto a Uruguay, Arabia Saudí y Cabo Verde. Los españoles jugarán sus primeros dos encuentros en Atlanta o Miami, y el tercero en Guadalajara o Houston, aunque el calendario exacto se conocerá en un segundo sorteo celebrado el sábado.
Este Mundial marca un hito sin precedentes: por primera vez en la historia, tres países anfitrionan simultáneamente la competición. Estados Unidos, México y Canadá compartirán los 80 partidos que se disputarán entre el 11 de junio y el 19 de julio de 2026. La distribución de encuentros, sin embargo, refleja un desequilibrio notable. Estados Unidos albergará 78 partidos, mientras que México y Canadá tendrán 13 cada uno, lo que ha generado comentarios en México sobre un torneo "prestado". Aun así, los mexicanos obtuvieron un premio consolador: el partido inaugural se jugará en el Estadio Azteca el 11 de junio entre México y Sudáfrica, la tercera vez que el país azteca abre un Mundial.
La ceremonia en Washington fue más que un simple sorteo. Gianni Infantino, presidente de la FIFA, abrió el acto con un discurso que comparó el torneo con celebrar más de cien Super Bowl en un mes. Donald Trump, Claudia Sheinbaum y Mark Carney, los líderes de los tres países anfitriones, extrajeron las primeras bolas del sorteo. México quedó en el Grupo A, Canadá en el B, y Estados Unidos en el D. Fue la primera vez que estos tres mandatarios estaban juntos en un mismo lugar desde la victoria electoral de Trump en 2024, un momento que el fútbol logró convertir en pausa a las tensiones migratorias y arancelarias que han marcado sus relaciones recientes.
El espectáculo incluyó actuaciones de Andrea Bocelli, quien abrió la gala con el aria Nessun Dorma de Turandot, Robbie Williams y Nicole Scherzinger, quienes cantaron el himno oficial de la FIFA. The Village People cerró el evento con YMCA, la canción que Trump utilizó repetidamente en su campaña presidencial y que bailó en sus mítines. Heidi Klum, Kevin Hart y Danny Ramirez condujeron la ceremonia.
Lo más controvertido de la noche fue la entrega del primer premio de la paz de la FIFA a Trump. Un video previo destacó los logros internacionales del presidente estadounidense en sus primeros once meses de mandato, incluyendo su afirmación de haber terminado con "ocho guerras", una cifra que expertos consideran una exageración típica del mandatario. Infantino elogió la talla de estadista de Trump y mencionó su presencia en Egipto durante la firma del acuerdo de paz entre Israel y Hamás. El galardón consistió en una esfera dorada sostenida por varias manos, similar al trofeo de la Copa del Mundo, acompañada de una medalla que Trump se colgó del cuello. "Es uno de los grandes honores de mi vida", dijo Trump al recibirlo, añadiendo que su liderazgo había hecho que el mundo fuera más seguro.
La Copa del Mundo 2026 contará con 48 equipos, 44 ya clasificados y 4 más que se decidirán mediante repesca en marzo. Entre los grupos más atractivos están el C, donde Brasil se enfrentará a Marruecos, Escocia y Haití, y el I, con Francia, Senegal, Noruega y el ganador de la repesca entre Bolivia, Surinam e Irak. Lionel Scaloni, entrenador de Argentina, llevó el trofeo de la Copa del Mundo al escenario, recordando la victoria de la Albiceleste en Qatar hace poco más de un año. Leyendas del fútbol como Hristo Stoichkov y Diego Forlán asistieron a la ceremonia, mientras que Roberto Carlos expresó su esperanza de que Brasil regrese a una final después de años sin lograrlo.
Citas Notables
Es uno de los grandes honores de mi vida. Hemos salvado millones y millones de vidas. Hemos puesto fin a tantas guerras en tantos lugares.— Donald Trump, al recibir el premio de la paz de la FIFA
Estamos muy orgullosos de recibir por tercera vez la Copa del Mundo— Claudia Sheinbaum, presidenta de México
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
¿Por qué España acabó en un grupo que parece relativamente accesible comparado con otros?
No es casualidad. El sorteo se hizo con bombos divididos por ranking FIFA. España, como campeona de Europa, estaba en el bombo uno. Uruguay, Arabia Saudí y Cabo Verde vinieron de bombos inferiores. Podría haber sido mucho peor.
Pero jugar en cuatro ciudades diferentes, algunas en Estados Unidos y una en México, ¿no complica las cosas?
Definitivamente. El viaje es agotador. Miami, Atlanta, Houston, Guadalajara... son desplazamientos constantes. Otros equipos europeos enfrentan lo mismo, pero para un equipo que quiere mantener ritmo y cohesión, es un reto real.
¿Qué te llamó más la atención de la ceremonia en Washington?
La tensión silenciosa. Trump, Sheinbaum y Carney juntos por primera vez desde las elecciones, en medio de conflictos comerciales y migratorios reales. El fútbol logró hacer que se vieran como anfitriones de algo grande, no como adversarios.
¿Y ese premio de la paz a Trump? ¿Qué se supone que significa?
Significa que la FIFA inventó un galardón sobre la marcha para complacer al presidente del país anfitrión más poderoso. Es política pura. Infantino necesitaba mantener a Trump contento para que el torneo funcione sin fricciones.
¿Crees que España tiene opciones reales de ganar el grupo?
Sí. Uruguay es fuerte, pero envejecido. Arabia Saudí y Cabo Verde están muy por debajo del nivel español. Si De la Fuente mantiene el equipo enfocado, España debería terminar primera o segunda sin demasiados problemas.
¿Qué pasa después del sorteo de grupos?
Ahora viene el sorteo de calendario y sedes el sábado. Eso determinará cuándo juega España exactamente, en qué orden, y en qué ciudades. Es casi tan importante como saber contra quién juegas.