Trump firma acuerdo histórico con Irán en Versalles que pone fin a la guerra

El acuerdo pone fin a una guerra que comenzó el 28 de febrero con ofensivas estadounidenses e israelíes contra Irán, deteniendo operaciones militares en múltiples frentes.
Lo firmé en Versalles, bajo la mirada de Macron
Trump responde brevemente sobre la firma del memorando que pone fin a cuatro meses de guerra.

El acuerdo detiene operaciones militares en todos los frentes, incluido Líbano, tras meses de negociaciones diplomáticas. Irán garantizará tránsito por Ormuz mientras EE.UU. levanta bloqueo naval y sanciones en fases durante 30-60 días.

  • Memorando de 14 puntos firmado en Versalles el 18 de junio de 2026
  • Guerra iniciada el 28 de febrero con ofensivas estadounidenses e israelíes
  • 60 días para negociar acuerdo definitivo sobre programa nuclear
  • Plan de reconstrucción de 300.000 millones de dólares comprometido por Washington

Trump firmó un memorando de 14 puntos con Irán en Francia que pone fin a la guerra iniciada en febrero, con negociaciones mediadas por Pakistán y 60 días para un acuerdo nuclear definitivo.

En el Palacio de Versalles, bajo la mirada atenta del presidente francés Emmanuel Macron, Donald Trump estampó su firma en un memorando que marca el fin de una guerra que había consumido cuatro meses de enfrentamientos directos entre Estados Unidos, Israel e Irán. Era miércoles. La firma fue breve, casi ceremonial: Trump entregó el documento al secretario de Estado Marco Rubio mientras Macron aplaudía. Luego fue enviado por correo a Teherán.

La pregunta de los periodistas sobre los detalles del acuerdo obtuvo una respuesta tan escueta como el momento lo permitía. "Está firmado. Lo firmé en Versalles", dijo Trump, sin elaborar. Su asesor Dan Scavino capturó la escena en video y la compartió en X: el presidente inclinado sobre la mesa, bolígrafo en mano, sellando lo que meses de negociación diplomática mediada por Pakistán había logrado construir.

El memorando consta de catorce puntos. Su alcance es ambicioso: ordena la terminación inmediata y permanente de todas las operaciones militares en todos los frentes, incluyendo el Líbano, donde la tensión había escalado significativamente. La guerra que comenzó el 28 de febrero con ofensivas coordinadas estadounidenses e israelíes contra la República Islámica se detiene ahora, al menos en su fase activa de combate.

Pero la firma en Versalles no es el final de la historia diplomática, sino un punto de partida. Ambas naciones tienen sesenta días para negociar un acuerdo definitivo sobre el programa nuclear iraní y el levantamiento de sanciones económicas. Durante ese período de transición, Irán se compromete a garantizar el libre tránsito por el estrecho de Ormuz, una de las rutas comerciales más críticas del mundo. Estados Unidos, por su parte, levantará el bloqueo naval contra los puertos iraníes en treinta días.

Lo que viene después es aún más sustancial. Si se alcanza el acuerdo final, Washington se compromete a levantar todas las sanciones contra Irán, liberar los activos congelados que han estado inmovilizados durante años, y financiar un plan de reconstrucción de trescientos mil millones de dólares. Es una cifra que refleja la magnitud del conflicto y la apuesta por la estabilización económica como herramienta de paz.

Lo notable es que Irán había adelantado su firma electrónica del documento días antes, descartando la necesidad de una ceremonia presencial en Zurich que estaba prevista para el viernes. La decisión de firmar en Versalles, en territorio europeo y bajo la presencia del presidente francés, añade una dimensión simbólica al acuerdo: la participación de un mediador occidental en un momento de reconciliación entre Washington y Teherán.

Ahora comienza el trabajo real. Sesenta días para resolver décadas de desconfianza nuclear. Treinta días para desmantelar un bloqueo. Y más allá, la construcción de un nuevo orden económico en una región que ha conocido poco más que tensión. El memorando firmado en Versalles es apenas el primer paso.

Está firmado. Lo firmé en Versalles
— Donald Trump
The Hearth Conversation Another angle on the story
Inventor

¿Por qué Trump eligió Versalles para firmar algo tan importante? ¿No habría sido más natural hacerlo en Washington?

Model

Versalles es territorio neutral, europeo. Macron está ahí como testigo. Es una forma de decir que esto no es solo un acuerdo bilateral entre Washington e Irán, sino algo que tiene respaldo internacional. Además, Francia ha jugado un papel diplomático en esto.

Inventor

¿Qué significa realmente que Irán garantice el tránsito por el estrecho de Ormuz? ¿Eso no era ya su obligación?

Model

Técnicamente sí, pero durante la guerra esa garantía estaba en riesgo. Ahora está explícitamente comprometida en el memorando. Es una forma de asegurar que el comercio global no se interrumpa mientras se negocia lo más difícil: el programa nuclear.

Inventor

¿Qué tan realista es que en sesenta días lleguen a un acuerdo nuclear definitivo?

Model

Es ambicioso. Pero el hecho de que ambas partes hayan firmado esto sugiere que hay voluntad real. El memorando es un respiro, un alto al fuego que da espacio para negociar sin que las balas sigan volando.

Inventor

¿Y si no llegan a un acuerdo en sesenta días?

Model

Eso es lo que nadie quiere pensar. Pero el memorando está diseñado para mantener la calma durante esos dos meses. Si fracasan, vuelven al punto de partida, pero al menos no están en guerra mientras hablan.

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