Es el temblor más fuerte que he sentido en mi vida
Dos sismos de magnitud 7,2 y 7,5 golpearon Venezuela en la tarde del miércoles, con epicentros cerca de San Felipe, a 200 km oeste de Caracas. El evento reavivó traumas del terremoto de 1967 que mató a más de 200 personas; imágenes muestran edificios derrumbados y daños significativos en zonas de clase media y alta.
- Dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 golpearon Venezuela el miércoles por la tarde
- Los epicentros estuvieron cerca de San Felipe, a 200 km al oeste de Caracas
- El terremoto de 1967 mató a más de 200 personas; este fue más potente
- Edificios derrumbados reportados en Los Palos Grandes y Altamira
- El USGS predice numerosas víctimas y daños generalizados con réplicas fuertes
Dos terremotos consecutivos de magnitud 7,2 y 7,5 sacudieron Venezuela el miércoles, causando daños generalizados en Caracas y regiones circundantes. El USGS advierte sobre numerosas víctimas potenciales y réplicas fuertes.
Dos terremotos consecutivos sacudieron Venezuela el miércoles por la tarde, primero uno de magnitud 7,2 seguido minutos después por otro de 7,5, ambos con epicentros cercanos a San Felipe, a unos 200 kilómetros al oeste de Caracas. El impacto fue inmediato y generalizado. En la capital y en los estados de Trujillo, Yaracuy, Carabobo, Miranda y La Guaira, los edificios se movieron con violencia. Videos compartidos en redes sociales capturaron el caos: residentes corriendo hacia las calles, dos hombres intentando sostener una vitrina de porcelana mientras los objetos se desmoronaban, gente gritando desde las ventanas. Nicole Kolster, periodista de BBC Mundo en Caracas, describió el momento como el temblor más fuerte que había sentido en su vida. Se metió entre la puerta de entrada y una pared de piedra, esperando que el edificio no se derrumbara sobre ella. Pasó un buen rato allí hasta que escuchó a los vecinos gritar que bajara a la calle. Treinta y siete años viviendo en la ciudad, y nunca había experimentado algo de esta magnitud.
Los daños visibles fueron inmediatos. Desde Caracas llegaban imágenes de edificios completamente derrumbados, otros con grietas profundas y fachadas desprendidas. Las zonas de Los Palos Grandes y Altamira, urbanizaciones de clase media y alta que ya habían sufrido daños en terremotos anteriores, fueron golpeadas nuevamente con dureza. Entre los escombros de al menos un edificio derrumbado, se escuchaba a personas pidiendo auxilio. El ministro del Interior, Diosdado Cabello, confirmó en televisión estatal que casas y edificios se habían venido abajo, y reportó que había "varias zonas complicadas" en el este de la capital donde existían "situaciones alarmantes" por los desplomes de edificaciones.
El evento reavivó recuerdos traumáticos de 1967, cuando un terremoto de magnitud 6,6 sacudió Caracas y dejó más de 200 muertos y alrededor de 2.000 heridos. Ese desastre transformó las normas de construcción del país, pero aparentemente no fue suficiente para proteger a la población de lo que ocurrió el miércoles. El Servicio Geológico de Estados Unidos advirtió que es probable que se produzcan numerosas víctimas y daños generalizados, y que deben esperarse réplicas con sacudidas potencialmente fuertes. También alertó sobre la posibilidad de licuefacción, un fenómeno que afecta a los sedimentos sueltos durante terremotos y que puede causar deslizamientos laterales adicionales.
La coincidencia del calendario amplificó el impacto. El 24 de junio es feriado nacional en Venezuela, conmemorando la Batalla de Carabobo de 1821, la victoria decisiva de Simón Bolívar contra el poder colonial español. Esto significaba que más personas de lo habitual estaban en sus casas en lugar de estar en el trabajo, aumentando potencialmente la exposición al peligro durante los sismos.
Las autoridades respondieron rápidamente. El ministro Cabello ordenó la evacuación inmediata de todos los edificios en las zonas afectadas para proteger a la población de posibles réplicas, e instó a la calma. Confirmó que todos los organismos de seguridad y asistencia, protección civil, voluntarios, bomberos y policías estaban desplegados en las áreas impactadas. El Sistema de Alertas de Tsunami de Estados Unidos, que había emitido avisos iniciales para las costas de Venezuela, Aruba y Bonaire, así como alertas preventivas para Puerto Rico e Islas Vírgenes Británicas, canceló posteriormente esos avisos después de determinar que el peligro de tsunami había pasado.
Desde el exilio, la líder de la oposición venezolana María Corina Machado publicó un mensaje en redes sociales dirigido a los venezolanos. Escribió que su corazón, su abrazo infinito y sus oraciones estaban con cada hogar venezolano en esas horas de angustia, pidiendo que prevalecieran la fortaleza, la serenidad y la solidaridad. Machado se encuentra fuera de Venezuela desde diciembre de 2025, cuando salió del país para recibir el Premio Nobel de la Paz y no ha podido regresar desde entonces.
En las horas posteriores a los sismos, la magnitud completa de los daños aún no era clara. Las imágenes que llegaban desde Caracas mostraban un panorama de destrucción, pero el alcance total del desastre seguía siendo incierto. Lo que sí era evidente era que Venezuela enfrentaba una crisis humanitaria en desarrollo, con autoridades trabajando contra el tiempo para localizar a sobrevivientes entre los escombros y prevenir más pérdidas de vidas en caso de réplicas adicionales.
Citações Notáveis
Es probable que el desastre tenga un alcance extenso y que se produzcan réplicas con sacudidas potencialmente fuertes— Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS)
Todos los organismos de seguridad y asistencia, protección civil, voluntarios, bomberos, policías, todos están desplegados— Diosdado Cabello, ministro del Interior de Venezuela
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
¿Por qué este terremoto en particular ha generado tanta alarma si Venezuela ya ha experimentado sismos antes?
Porque la magnitud fue extraordinaria. Un 7,5 es casi el doble de potencia que el terremoto de 1967 que mató a más de 200 personas. Y vinieron dos seguidos, lo que significa que los edificios ya dañados por el primero fueron golpeados nuevamente.
¿Qué papel jugó la fecha en lo que pasó?
El 24 de junio es feriado nacional. Eso significa que había más gente en las casas de lo normal. Si hubiera sido un día laboral, muchas personas habrían estado en oficinas o en la calle. El impacto habría sido diferente, pero también habría habido menos gente en edificios residenciales vulnerables.
Los reportes mencionan que se escuchaba a gente pidiendo auxilio entre los escombros. ¿Qué nos dice eso sobre la urgencia de la situación?
Que hay personas vivas atrapadas bajo los edificios derrumbados. Eso significa que hay una ventana de tiempo crítica para las operaciones de rescate. Cada hora que pasa reduce las probabilidades de encontrar sobrevivientes.
¿Por qué el terremoto de 1967 sigue siendo relevante hoy?
Porque cambió las reglas de construcción en el país. Pero aparentemente esos cambios no fueron suficientes, o no se aplicaron uniformemente. Los mismos barrios que sufrieron en 1967 sufrieron nuevamente el miércoles. Eso sugiere que las lecciones no se aprendieron completamente.
¿Qué significa que el USGS advierta sobre licuefacción?
Significa que el terreno mismo puede volverse inestable. Los sedimentos sueltos se comportan como un líquido durante el terremoto, causando deslizamientos laterales. Eso puede destruir estructuras adicionales incluso después de que el temblor haya terminado.
¿Cómo se siente estar en un edificio durante algo así, según lo que contó la periodista?
Aterrador. Ella pasó treinta y siete años en Caracas sin experimentar nada parecido. Su instinto fue meterse entre una puerta y una pared de piedra, esperando que fuera lo suficientemente fuerte. Eso refleja la vulnerabilidad real que sienten las personas cuando la tierra se mueve bajo sus pies.