Por más duro que sea el camino, siempre lo van a lograr
En la provincia cubana de Cienfuegos, una joven llamada Litsy Roxana García Mesa ha completado su formación como maestra de matemáticas con una dedicación que comenzó en la adolescencia, cuando una profesora encendió en ella una vocación que no se apagó. Su trayectoria —marcada por el liderazgo estudiantil, la innovación pedagógica y el reconocimiento colectivo— culmina con un viaje a San Petersburgo como única representante de su provincia, un símbolo de que el compromiso genuino con la enseñanza todavía abre puertas inesperadas. En tiempos en que muchas vocaciones se forjan por conveniencia, su historia recuerda que la inspiración temprana, bien cultivada, puede convertirse en destino.
- Una chispa encendida en séptimo grado por una profesora de matemáticas se convirtió, con los años, en una vocación inquebrantable que resistió la incertidumbre de la adolescencia.
- Durante cuatro años como interna en la Escuela Pedagógica Octavio García, García Mesa asumió responsabilidades de liderazgo y experimentó con métodos creativos —juegos, videos— para hacer las matemáticas accesibles y atractivas.
- Su desempeño sobresaliente la llevó a recibir la distinción de Alumno más integral, un reconocimiento que ella interpreta no como un trofeo personal sino como una deuda saldada con quienes creyeron en ella.
- La noticia de su viaje a San Petersburgo —como única representante de Cienfuegos en un festival cultural en Rusia— la tomó completamente por sorpresa, transformando un logro académico en una experiencia de alcance internacional.
- Más allá del viaje, García Mesa proyecta su experiencia hacia el futuro: lo que aprenda en Rusia lo convertirá en herramienta para motivar a sus propios estudiantes a no abandonar el camino del magisterio.
Litsy Roxana García Mesa no llegó a la docencia por descarte ni por azar. En séptimo grado, una profesora de matemáticas despertó en ella una certeza que pocos adolescentes tienen: sabía quién quería ser. Esa convicción se fue afinando durante la secundaria, apoyada por maestros que creyeron en su potencial y por un círculo de interés pedagógico en el Palacio de Pioneros que le mostró, desde adentro, qué significa realmente enseñar.
Al ingresar a la Escuela Pedagógica Octavio García, García Mesa asumió su formación de cuatro años con una seriedad que trascendió el aula. Fue presidenta de la FEEM durante dos años, participó en encuentros nacionales de escuelas pedagógicas y, durante sus prácticas, introdujo juegos y videos para que sus estudiantes no solo aprendieran matemáticas sino que las disfrutaran. Al final de ese recorrido, recibió la distinción de Alumno más integral —un reconocimiento que, según ella, fue la forma más concreta de agradecer a quienes la habían acompañado.
La sorpresa mayor llegó después: fue seleccionada para viajar al festival de San Petersburgo en Rusia, como única representante de toda la provincia de Cienfuegos. La noticia la tomó desprevenida. Nadie le había dicho exactamente qué era ese "algo especial" que tenían para ella, y cuando lo supo, la magnitud del reconocimiento la superó.
Ahora, con ese viaje por delante, García Mesa no piensa solo en sí misma. Quiere que lo que vea y aprenda en Rusia se convierta en combustible para motivar a sus futuros estudiantes. Su mensaje es sencillo y firme: no abandonen sus sueños, porque el camino del magisterio, por difícil que sea, siempre puede recorrerse. Ella misma es la evidencia —una joven que escuchó a una maestra a los doce años y construyó, desde esa escucha, una vocación entera.
Litsy Roxana García Mesa supo desde temprano que sería maestra. No fue un descubrimiento tardío ni una decisión tomada a los diecinueve años en una oficina de orientación vocacional. En séptimo grado, una profesora de matemáticas encendió algo en ella—una claridad sobre quién quería ser cuando llegara el momento de elegir profesión. Esa chispa inicial se convirtió en convicción durante los años de secundaria, alimentada por maestros que creyeron en ella y por un círculo de interés en pedagogía en el Palacio de Pioneros que le mostró qué significaba realmente la enseñanza.
Cuando llegó a la Escuela Pedagógica Octavio García para su formación de cuatro años como interna, García Mesa no era una estudiante más. Fue presidenta de la FEEM durante dos de esos años, se destacó como ejemplo en su aula y en su albergue, y participó en el Evento Nacional de Escuelas Pedagógicas de la FEEM, donde conoció a personas que ampliaron su comprensión de lo que significa ser maestra. Eligió el mismo camino de su inspiradora inicial: se formó como profesora de matemáticas para la enseñanza de secundaria básica. Durante sus prácticas, transformó las clases con juegos y videos, buscando que sus estudiantes no solo aprendieran la materia sino que la disfrutaran—algo que para muchos adolescentes es una batalla.
Su trabajo durante esos cuatro años no pasó desapercibido. Recibió la distinción de Alumno más integral, un reconocimiento que ella describe como profundamente importante porque fue el resultado de su propio esfuerzo, una manera de agradecer a quienes la habían apoyado. Pero la sorpresa más grande llegó después. Como estimulación por su desempeño, García Mesa fue seleccionada para viajar al festival de San Petersburgo en Rusia. No era simplemente un viaje: era el único lugar en toda la provincia de Cienfuegos que tendría representación en ese encuentro cultural. Cuando se enteró, la noticia la tomó completamente por sorpresa. Todos a su alrededor le decían que tenían algo especial para ella, pero nunca imaginó que sería Rusia.
Ahora, con ese viaje por delante, García Mesa ve más allá de la experiencia personal. Espera que lo que vea y aprenda en San Petersburgo le sirva para motivar a sus futuros estudiantes, para mostrarles que si siguen el camino del magisterio, las puertas se abren. Su mensaje a otros jóvenes que consideren la enseñanza es directo: no abandonen sus sueños. Por más difícil que sea el camino, siempre se puede llegar. Ella es la prueba de eso—una estudiante que escuchó a una profesora en séptimo grado y construyó una vida entera alrededor de esa inspiración.
Citações Notáveis
También fue muy importante el cariño que uno le coge a los estudiantes cuando vas a participar en el periodo de prácticas. Le llegas a tener tanto cariño que es como si fueran tu familia.— Litsy Roxana García Mesa
Nunca abandonen sus sueños. Lo que se propongan siempre lo pueden cumplir; por más duro que sea el camino, siempre lo van a lograr.— Litsy Roxana García Mesa
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
¿Qué fue lo que vio en esa profesora de matemáticas en séptimo grado que la marcó tanto?
Creo que fue ver a alguien que realmente amaba lo que hacía. No era solo transmitir contenido. Era la forma en que se relacionaba con los estudiantes, cómo hacía que una materia difícil fuera accesible.
Durante cuatro años como interna, ¿qué tan diferente fue eso de simplemente asistir a clases?
Fue vivir la vocación, no solo estudiarla. Estar en el albergue, participar en eventos, ser presidenta de la FEEM—todo eso te muestra que el magisterio es una responsabilidad que va más allá del aula.
Cuando usaba juegos y videos para enseñar matemáticas, ¿sentía que estaba haciendo algo diferente a lo que sus propios maestros hacían?
Sí, pero no en el sentido de rechazar lo que aprendí. Era adaptar, buscar formas de que los estudiantes sintieran que las matemáticas no eran un enemigo. Que fuera algo vivo.
El viaje a Rusia llegó como sorpresa. ¿Cambió algo en cómo veía su futuro como maestra?
Me mostró que el trabajo duro tiene consecuencias que no siempre esperas. Y ahora tengo una responsabilidad: usar esa experiencia para inspirar a otros, así como yo fui inspirada.
¿Qué cree que dirá a sus estudiantes sobre ese viaje?
Que los sueños no son lujos. Que si te comprometes con lo que haces, las puertas se abren de formas que no imaginabas. Que el magisterio vale la pena.