Traerlos a la luz. Que contribuyan como todos los demás.
El gobierno español recibió 900.000 solicitudes hasta junio, superando ampliamente la estimación inicial de 500.000 beneficiarios potenciales del programa. Los colombianos representan el 30% de los solicitantes, seguidos por marroquíes, venezolanos y peruanos, reflejando las principales comunidades migrantes en España.
- 900.000 solicitudes recibidas hasta junio, superando la estimación inicial de 500.000
- Colombianos representan el 30% de los solicitantes, seguidos por marroquíes (14%), venezolanos (10%) y peruanos (9%)
- Uno de cada cinco residentes en España nació fuera del país
- España ha realizado seis regularizaciones masivas anteriormente; la de 2005 legalizó a 576.500 personas
España concluyó su programa de regularización masiva para inmigrantes, recibiendo cerca de 900.000 solicitudes de extranjeros que buscan legalizar su situación laboral y de residencia en el país.
España cerró las puertas de su programa de regularización masiva el martes pasado, después de recibir casi un millón de solicitudes de inmigrantes que buscaban transformar su situación de clandestinidad en legalidad. La iniciativa, anunciada en enero y puesta en marcha en abril, ofrecía a los extranjeros sin autorización un permiso de residencia renovable por un año, siempre que demostraran cinco meses de residencia en el país y no tuvieran antecedentes penales. Hasta el 12 de junio, el gobierno había contabilizado 900.000 solicitudes, una cifra que superaba ampliamente las expectativas iniciales.
Cuando el gobierno español diseñó el programa, estimó que alrededor de 500.000 personas sin estatus legal podrían beneficiarse. Sin embargo, centros de análisis y la policía española habían señalado desde el principio que la cifra real rondaba el millón. Los expertos en inmigración ahora prevén que el conteo final superará con facilidad esa marca de un millón de solicitantes. De las 900.000 solicitudes recibidas hasta mediados de junio, el gobierno había tramitado exitosamente aproximadamente 360.000, cuyos titulares recibirían los permisos temporales. El gobierno tiene tres meses más para procesar todas las solicitudes presentadas hasta el 30 de junio, por lo que las cifras finales serán significativamente más altas.
El presidente Pedro Sánchez, uno de los líderes progresistas más visibles de Europa, describió la medida como "un acto de justicia y una necesidad". Su argumento era directo: las personas que ya viven y trabajan en España deberían hacerlo en igualdad de condiciones y contribuir al sistema fiscal. Esta postura contrasta de manera notable con las políticas de deportación que se están ejecutando en otras partes de la Unión Europea y en Estados Unidos, posicionando a España como un outlier en su enfoque hacia la integración de migrantes.
La composición de los solicitantes refleja las realidades demográficas de la inmigración en España. Los colombianos representan el 30 por ciento de quienes solicitaron regularización, un dato que tiene sentido considerando que más de 980.000 personas nacidas en Colombia viven en el país, según el Instituto Nacional de Estadística. Les siguen los ciudadanos de Marruecos con el 14 por ciento, venezolanos con el 10 por ciento y peruanos con el 9 por ciento. Muchos de estos migrantes proceden de contextos marcados por la violencia, la inestabilidad política o la falta de oportunidades económicas en sus países de origen.
En términos de escala, uno de cada cinco residentes en España nació fuera del país. La población española ha crecido considerablemente en las últimas décadas, con alrededor de 10 millones de personas en un país de 50 millones que nacieron en otro lugar. Sectores clave de la economía española —agricultura, turismo y servicios— dependen en gran medida de esta mano de obra migrante, particularmente de América Latina y África.
Este no es el primer intento de España de regularizar a inmigrantes que viven y trabajan sin autorización. El país ha emprendido seis medidas de este tipo anteriormente. Las tres primeras ocurrieron bajo el gobierno del presidente socialista Felipe González a partir de 1986. Posteriormente, el gobierno del líder conservador José María Aznar supervisó dos campañas adicionales durante la década de los 2000. La más grande de esas iniciativas previas fue en 2005, cuando 576.500 inmigrantes vieron regularizada su situación, una cifra que generó un intenso debate público y un fuerte escrutinio en el país. La actual regularización ya ha superado ampliamente ese número, señalando un cambio significativo en la magnitud y la aceptación de estas políticas en España.
Citações Notáveis
Un acto de justicia y una necesidad; las personas que ya viven y trabajan en España deberían hacerlo en igualdad de condiciones y pagar impuestos— Pedro Sánchez, presidente del gobierno español
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
¿Por qué el gobierno español decidió hacer esto ahora, cuando otros países europeos van en la dirección opuesta?
Sánchez argumenta que es una cuestión de justicia económica. Si un millón de personas ya están aquí, trabajando en la sombra, sin protecciones, sin pagar impuestos, entonces la lógica es traerlos a la luz. Que contribuyan como todos los demás.
Pero ¿no genera esto un incentivo para que más gente venga ilegalmente?
Es una pregunta válida, y sin duda fue parte del debate. Pero el gobierno parece haber calculado que la realidad ya existe: esa gente ya está aquí. La pregunta no es cómo evitar que vengan, sino qué hacer con quienes ya están.
¿Qué sectores de la economía se benefician más?
La agricultura, el turismo, los servicios. Son los que dependen más de esta mano de obra. Sin estos trabajadores, muchos de esos sectores simplemente no funcionarían. Ahora, al menos, esos trabajadores tendrán derechos laborales.
¿Por qué los colombianos representan el 30 por ciento de los solicitantes?
Porque hay casi un millón de colombianos viviendo en España. Muchos huyeron de la violencia o buscaban mejores oportunidades. Son la comunidad migrante más grande. Así que tiene sentido que sean el grupo más grande en las solicitudes.
¿Qué pasó la última vez que España hizo algo así?
En 2005, regularizaron a 576.500 personas. Causó un debate intenso. Pero mira los números ahora: casi un millón de solicitudes. Eso sugiere que la aceptación social ha cambiado, o al menos que la necesidad económica es más evidente.