El viento derriba la hoguera Sant Blai de Baix en plenas Fiestas de Alicante

La comisión de Sant Blai de Baix sufrió devastación emocional tras perder su monumento completamente derribado después de un año de trabajo.
Es un esfuerzo de todo el año y no podemos ni levantar la cara
La presidenta de Sant Blai de Baix expresó la devastación de ver su monumento completamente derribado por el viento.

En el corazón de las Hogueras de Alicante, el viento se convirtió en juez implacable del arte efímero: la hoguera de Sant Blai de Baix, fruto de un año entero de trabajo colectivo, quedó tendida en el asfalto de la calle Bono Guarner un domingo por la tarde. Lo que las rachas destruyeron en segundos no era solo una estructura de Segunda categoría diseñada por Luis Espinosa, sino la culminación de un ciclo completo de esperanza, esfuerzo y comunidad. El incidente recuerda que estas fiestas celebran precisamente esa paradoja: construir con devoción lo que está destinado a desaparecer, aunque no siempre de la manera prevista.

  • Las fuertes rachas de viento que azotaron Alicante desde el viernes encontraron en la calle Bono Guarner un corredor natural entre edificios, y la hoguera de Sant Blai de Baix no resistió: cayó entera sobre el asfalto.
  • Cristina Cortés, presidenta de la comisión, rompió a llorar ante los restos del monumento, resumiendo la impotencia colectiva con una frase que lo decía todo: 'Nos han fastidiado bastante bien'.
  • El fin de semana dejó un rastro de daños en varios monumentos: seis estrellas desprendidas en 'Còsmica' de Palacio i Serra, el remate de Port d'Alacant balanceándose peligrosamente, y la portalada de Tot Bacores tumbada justo antes de la llegada del jurado.
  • Los bomberos intervinieron en varios puntos de la ciudad para asegurar perímetros, retirar piezas sueltas y estabilizar estructuras, mientras autoridades municipales y representantes de la Federació de Fogueres acudían a los lugares afectados.
  • El incidente expone la fragilidad estructural del arte festivo ante condiciones meteorológicas adversas, especialmente en calles encajonadas donde el viento se canaliza con mayor fuerza.

El domingo por la tarde, los bomberos llegaron a la calle Bono Guarner para encontrar una escena de ruina: la hoguera de Sant Blai de Baix, monumento de Segunda categoría obra de Luis Espinosa, yacía tendida en el asfalto. Las rachas de viento que habían castigado Alicante desde el viernes habían sido suficientes para derribar completamente la estructura, esparciendo sus piezas alrededor de la base.

Cristina Cortés, presidenta de la comisión, explicó entre lágrimas lo ocurrido. La calle Bono Guarner es especialmente vulnerable al viento canalizado entre los edificios que la flanquean, y el golpe llegó cuando el monumento ya estaba plantado y listo para ser disfrutado. "Es un esfuerzo de todo el año y no podemos ni levantar la cara de la hoguera para que se vea", dijo. Los bomberos trabajaron para asegurar el perímetro y recuperar lo que quedaba de la parte inferior del monumento.

No fue el único incidente del fin de semana. En La Ceràmica, el viento arrancó seis estrellas de la parte superior de "Còsmica", la hoguera de categoría Especial de Palacio i Serra, cuya comisión optó por tumbar algunas cartelas como medida preventiva. En Port d'Alacant, el remate comenzó a balancearse el domingo y los bomberos tuvieron que retirar uno de los brazos de la figura principal y asegurar otra sección con cuerdas. El sábado anterior, una ráfaga ya había tumbado la portalada de Tot Bacores, dedicada este año a la mujer alicantina, justo antes de que llegara el jurado evaluador.

Lo sucedido en Sant Blai de Baix ilumina una verdad esencial de las Hogueras: son arte creado para durar días, pero exigen meses de planificación, inversión y trabajo comunitario. Cuando el viento las derriba, no destruye solo una estructura física, sino la culminación de un ciclo entero de esfuerzo y celebración. La fragilidad ante la meteorología es una realidad que las comisiones conocen de sobra, pero que no por ello resulta menos devastadora cuando ocurre en plena Fiesta.

El domingo por la tarde, en la calle Bono Guarner, los bomberos llegaron a una escena de ruina. La hoguera de Sant Blai de Baix, un monumento de Segunda categoría diseñado por Luis Espinosa, estaba tendida en el asfalto. Las rachas de viento que habían azotado Alicante desde el viernes habían sido lo suficientemente fuertes como para derribar completamente la estructura, esparciendo piezas rotas alrededor de la base y dejando a la comisión mirando los restos de lo que había sido un año entero de trabajo.

Cristina Cortés, presidenta de la comisión, estaba entre lágrimas cuando explicó lo que había sucedido. La calle Bono Guarner es especialmente vulnerable a las ráfagas de viento, canalizadas entre los edificios que la rodean, y el monumento ya estaba plantado cuando llegó el golpe. "Es un esfuerzo de todo el año y no podemos ni levantar la cara de la hoguera para que se vea", dijo, resumiendo después con una frase que capturaba la impotencia total: "Nos han fastidiado bastante bien". Los bomberos trabajaron en la zona para asegurar el perímetro y extraer lo que pudiera recuperarse de la parte inferior del monumento, mientras los miembros de la comisión observaban.

Este no fue el único incidente del fin de semana. En La Ceràmica, el viento desprendió seis estrellas de la parte superior de "Còsmica", la hoguera de Palacio i Serra que compite en la categoría Especial. Aunque la estructura principal se mantuvo en pie, la comisión tomó precauciones tumbando algunas cartelas para evitar que cayeran a las calles adyacentes. En Port d'Alacant, el remate del monumento comenzó a balancearse el domingo, lo que obligó a los bomberos a retirar uno de los brazos de la figura principal y asegurar otra sección con cuerdas, ampliando el perímetro de seguridad. La concejala de Fiestas, Cristina Cutanda, el presidente de la Federació de Fogueres, David Olivares, y representantes de la comisión acudieron al lugar.

El sábado anterior, una ráfaga había tumbado la portalada de Tot Bacores, la estructura de entrada dedicada este año a la mujer alicantina y obra del artista Juan Manuel Varó. Quedó tendida en el suelo junto a la entrada del recinto, justo antes de que el jurado llegara a evaluar las portaladas.

Lo que sucedió en Sant Blai de Baix pone de manifiesto algo fundamental sobre las Hogueras: son arte efímero, creadas para durar solo días, pero requieren meses de planificación, inversión y trabajo comunitario. Cuando el viento las derriba, no solo destruye una estructura física. Destruye la culminación de un ciclo completo de esfuerzo, esperanza y celebración. La fragilidad de estos monumentos ante la meteorología adversa es una realidad que las comisiones conocen, pero que no por ello es menos devastadora cuando ocurre. Especialmente cuando sucede en plena Fiesta, cuando el monumento ya está en su lugar, visible, listo para ser disfrutado, y de repente desaparece.

Es un esfuerzo de todo el año y no podemos ni levantar la cara de la hoguera para que se vea
— Cristina Cortés, presidenta de Sant Blai de Baix
Nos han fastidiado bastante bien
— Cristina Cortés
The Hearth Conversation Another angle on the story
Inventor

¿Qué hace que una caída como esta sea tan diferente de otros accidentes durante las Fiestas?

Model

Porque el monumento ya estaba terminado, plantado en la calle, listo. No es un problema durante la construcción que se puede arreglar. Es el golpe final, cuando todo está hecho.

Inventor

¿Por qué la calle Bono Guarner es tan vulnerable?

Model

Es una calle estrecha rodeada de edificios. El viento se canaliza entre ellos, gana velocidad, y golpea con más fuerza. Es como un túnel. Otros años habrán tenido suerte.

Inventor

¿Qué significa perder un monumento en el medio de la Fiesta?

Model

Significa que toda la comisión, cientos de personas quizá, ven desaparecer lo que han estado haciendo desde hace meses. No es solo una estructura. Es la razón por la que se reúnen, trabajan juntos, gastan dinero.

Inventor

¿Esto cambia algo para las próximas Fiestas?

Model

Probablemente no. Las Hogueras son así. Sabes que el riesgo existe, pero no puedes dejar de hacerlas. Es parte de lo que son: hermosas y frágiles al mismo tiempo.

Inventor

¿Hubo algo que pudiera haberse hecho para evitarlo?

Model

Quizá refuerzos adicionales, o no plantarla en esa calle. Pero eso es fácil de decir después. En el momento, nadie esperaba que fuera tan fuerte.

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