Yo sé que me escucharon
Sardina estuvo atrapado bajo los escombros durante 36 horas después del colapso del edificio El Molino en La Guaira, Venezuela. Su familia estaba reunida en el departamento cuando ocurrió el terremoto; él fue el único sobreviviente de ocho personas presentes en ese momento.
- Víctor Sardina estuvo atrapado bajo los escombros durante 36 horas
- Ocho miembros de su familia murieron en el colapso del edificio El Molino
- Los terremotos ocurrieron el 24 de junio en La Guaira, Venezuela
- Su esposa, su hija de tres años, su cuñada y otros cinco familiares perecieron
Víctor Sardina fue el único sobreviviente de su familia tras el colapso del edificio El Molino en La Guaira durante terremotos del 24 de junio en Venezuela. Pasó 36 horas atrapado entre escombros mientras su esposa, hija de tres años y cinco familiares más perecieron.
El 24 de junio, cuando los terremotos sacudieron el norte de Venezuela, Víctor Sardina estaba en un departamento del edificio El Molino en La Guaira, rodeado de las personas que más amaba. Su esposa estaba allí. Su hija de tres años. Su cuñada. Una amiga de la familia y su marido. El hijo de ambos. Ocho personas en total, reunidas para una tarde ordinaria: iban a hacer galletitas juntos.
Sardina estaba mirando el celular cuando comenzó el movimiento. Al principio, como sucede en esos primeros segundos de un terremoto, no comprendió lo que estaba pasando. El temblor se intensificaba, pero su mente aún no procesaba la escala de lo que vendría. Luego miró hacia los ventanales y vio algo que cambió todo: la estructura del edificio se balanceaba de una manera que describió como imposible de imaginar. "Llegó un punto donde vi como se balanceaba la torre y dije 'esto ya es otra cosa'", recordó después.
Estaba a unos metros de distancia del resto de su familia, cerca de las ventanas. Intentó acercarse a ellos, pero la violencia del movimiento sísmico se lo impidió. Segundos después vio claramente cómo el piso se separaba de la pared. Todos los vidrios se rompieron. En ese instante supo que el edificio podría colapsar, que probablemente no sobrevivirían. "Cuando vi todo eso dije: 'Bueno, hasta aquí llegamos. Nos vamos a morir aquí'", relató. Antes de que la estructura cediera, alcanzó a mirar a su familia una última vez y les gritó con toda la fuerza que tenía. "Fue un grito muy duro, muy fuerte. Yo creo que me escucharon. Yo sé que me escucharon", afirmó después, como si la certeza de haber sido oído fuera lo único que le quedaba.
El derrumbe ocurrió un instante después. Sardina quedó atrapado bajo los escombros. Cuando logró recuperar algo de conciencia, comenzó a gritar los nombres de quienes habían estado junto a él minutos antes. Gritó y gritó, buscando cualquier señal de vida, cualquier respuesta. Pero no escuchó nada. Pasó 36 horas bajo los escombros antes de ser rescatado, 36 horas en la oscuridad, sabiendo que estaba solo.
La magnitud de la tragedia para la familia Sardina fue amplificada por un detalle devastador: muchos de sus integrantes vivían en diferentes departamentos del mismo edificio El Molino, uno de los inmuebles que sufrió el colapso más catastrófico durante los terremotos. Su esposa, su hija de tres años, su cuñada, la amiga de la familia, el marido de ella y su hijo: todos murieron. Víctor Sardina fue el único sobreviviente de ese grupo de ocho personas que se había reunido esa tarde para hacer galletitas. Fue el único sobreviviente de su familia en un edificio que se llevó a muchos de los suyos.
Citações Notáveis
Llegó un punto donde vi como se balanceaba la torre y dije 'esto ya es otra cosa'— Víctor Sardina, describiendo el momento en que comprendió la magnitud del terremoto
Fue un grito muy duro, muy fuerte. Yo creo que me escucharon. Yo sé que me escucharon— Víctor Sardina, sobre el último grito que dirigió a su familia antes del colapso
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
¿Qué significa para usted haber sido el único en sobrevivir cuando todos los demás murieron en el mismo momento?
Es una pregunta que probablemente me haré el resto de mi vida. Estaba a metros de distancia, cerca de las ventanas. Si hubiera estado en el living con ellos, habría muerto también. El azar fue lo que me salvó, pero también lo que me quitó todo.
Usted gritó antes del colapso. ¿Por qué cree que fue importante que lo escucharan?
Porque fue lo último que pude hacer por ellos. No pude salvarlos. No pude evitar lo que pasó. Pero al menos pude gritar, al menos pude decirles algo en ese último momento. Eso es lo que me queda.
¿Cómo fue estar 36 horas bajo los escombros sabiendo que estaba solo?
Fue el tiempo más largo de mi vida. Grité buscando a alguien, a cualquiera. Pero el silencio era absoluto. Sabía que no había nadie más allí conmigo. Sabía lo que eso significaba.
Muchos de sus familiares vivían en el mismo edificio, en diferentes departamentos. ¿Eso hizo la tragedia más grande?
Sí. No fue solo mi familia inmediata. Fue toda una red de personas que amaba, todas en el mismo lugar, todas en el mismo momento. El edificio se llevó generaciones enteras de mi familia.