Sesame Campus finaliza construcción y abrirá a finales de 2026 en La Marina

Un punto de encuentro real para empresas internacionales y emprendedores digitales
La visión de Sesame Campus es convertirse en catalizador de conexiones y colaboraciones en el ecosistema tecnológico de Valencia.

En La Marina de Valencia, un terreno que alguna vez albergó instalaciones industriales de Iberdrola está siendo transformado en un ecosistema para la economía del conocimiento. Sesame Campus, impulsado por Albert Soriano y Base One con una inversión de 4 millones de euros, completará su construcción a finales de 2026 para ofrecer casi 8.000 metros cuadrados dedicados al talento digital, la innovación y el encuentro profesional. El proyecto no es solo una apuesta inmobiliaria: es una declaración sobre cómo las ciudades pueden reinventar su herencia industrial para abrazar el futuro.

  • Valencia se acerca a un punto de inflexión tecnológico: Sesame Campus abrirá entre finales de 2026 y comienzos de 2027, marcando la consolidación de un nuevo distrito digital en La Marina.
  • El campus de casi 8.000 m² concentra oficinas premium con vistas al mar, un auditorio para 400 personas y espacios para eventos con capacidad total de hasta mil asistentes.
  • La sostenibilidad no es un añadido cosmético: certificaciones de eficiencia energética y arquitectura responsable se han convertido en factores decisivos para atraer empresas internacionales.
  • Ana Gil y Albert Soriano apuestan por la 'serendipia organizada': diseñar espacios donde las colaboraciones inesperadas y las nuevas líneas de negocio puedan surgir de forma natural.
  • Sesame Campus funciona como ancla local y trampolín global, reforzando la presencia de Sesame en Valencia mientras la compañía avanza en su expansión hacia Europa, Estados Unidos y Latinoamérica.

En el corazón de La Marina, Valencia está a punto de recibir un nuevo polo tecnológico. Sesame Campus, que transforma antiguas instalaciones de Iberdrola, entra en sus últimas fases de construcción y abrirá sus puertas entre finales de 2026 y comienzos de 2027. Lo que emerge de este terreno recuperado es más que un edificio de oficinas: es un ecosistema pensado para que empresas innovadoras, startups y profesionales digitales encuentren un lugar donde trabajar, conectar y crecer.

El campus ocupa casi 8.000 metros cuadrados e incluye oficinas premium con vistas al mar, un auditorio para 400 personas, espacios flexibles para hasta 700 asistentes, salas adicionales con capacidad conjunta para mil personas, restaurante, coffee work center, gimnasio y zonas de bienestar. Cada elemento responde a una filosofía clara: que el espacio físico facilite el encuentro y que de esos encuentros surjan nuevas oportunidades de negocio.

El proyecto es impulsado por Albert Soriano, CEO de Sesame, junto con Base One, responsable del desarrollo y comercialización. La inversión total asciende a 4 millones de euros. Ana Gil, CEO de Base One y Head of Workplace Experience en Sesame, describe la apuesta como una búsqueda de 'serendipia organizada': crear las condiciones para que las colaboraciones inesperadas sucedan de forma natural en el auditorio, los espacios de eventos y especialmente en el coffee work center.

La sostenibilidad ha sido un criterio rector: el campus se ha construido bajo estrictos estándares de eficiencia energética y responsabilidad ambiental, con certificaciones que lo posicionan como referente de arquitectura responsable en un momento en que las empresas evalúan cuidadosamente dónde establecerse.

Para Sesame, el campus es tanto un ancla local como un trampolín global. La compañía mantiene planes de expansión internacional en Europa, Estados Unidos y Latinoamérica. Y cuando Sesame Campus abra sus puertas, Valencia tendrá un nuevo escenario donde lo que fue infraestructura industrial se habrá convertido, definitivamente, en infraestructura para la economía del conocimiento.

En el corazón de La Marina, Valencia está a punto de recibir un nuevo polo de atracción para empresas tecnológicas. Sesame Campus, un proyecto que transforma lo que fueron antiguas instalaciones de Iberdrola, entra en sus últimas fases de construcción y abrirá sus puertas entre finales de 2026 y comienzos de 2027. Lo que emerge de este terreno recuperado es más que un edificio de oficinas: es un ecosistema pensado para que empresas innovadoras, startups y profesionales del sector digital encuentren un lugar donde trabajar, conectar y crecer.

El campus ocupa casi 8.000 metros cuadrados y ha sido diseñado con una ambición clara: convertirse en referente para el talento digital de la ciudad. Sus instalaciones incluyen oficinas premium con vistas al mar, un auditorio con capacidad para 400 personas, y espacios flexibles para eventos que pueden albergar hasta 700 asistentes. A esto se suman cuatro o cinco salas adicionales que en conjunto permiten acoger a mil personas, además de un restaurante, un coffee work center, gimnasio, terrazas y zonas de bienestar. Cada detalle responde a una filosofía: que el espacio físico facilite el encuentro entre profesionales y que de esos encuentros surjan nuevas oportunidades de negocio.

El proyecto es impulsado por Albert Soriano, CEO y fundador de Sesame, la compañía especializada en software de gestión de recursos humanos, junto con Base One, la empresa responsable del desarrollo y comercialización de los espacios. La inversión total asciende a 4 millones de euros. Soriano y su equipo ven en Sesame Campus algo más que una expansión de sus propias instalaciones: ven una oportunidad de reforzar el distrito tecnológico de Valencia y de posicionar la ciudad como un destino atractivo para empresas internacionales, emprendedores y trabajadores remotos que buscan un entorno flexible y conectado.

La sostenibilidad ha sido un criterio rector en el diseño. El campus ha sido construido bajo estrictos estándares de eficiencia energética y responsabilidad ambiental, con certificaciones que avalan su compromiso con un entorno de trabajo saludable y alineado con los desafíos de la economía digital contemporánea. No es un detalle menor: en un momento en que las empresas evalúan dónde establecerse, la arquitectura responsable se ha convertido en un factor de decisión.

Ana Gil, CEO y Founder de Base One y Head of Workplace Experience en Sesame, explica la visión detrás del proyecto: el campus no es solo un lugar donde trabajar, sino un punto de encuentro real. El auditorio, los espacios para eventos y especialmente el coffee work center están concebidos como motores de conexión, lugares donde puedan surgir colaboraciones inesperadas y nuevas líneas de negocio. Es la apuesta por la serendipia organizada: crear las condiciones para que las cosas sucedan.

Para Sesame, el campus representa un paso más en su trayectoria de crecimiento. La compañía continúa expandiendo su equipo y consolidándose como uno de los líderes en software de gestión de recursos humanos en su sector. Pero la ambición va más allá de Valencia. Sesame mantiene planes de expansión internacional en mercados europeos, Estados Unidos y Latinoamérica. Sesame Campus es, en este sentido, tanto un ancla local como un trampolín global: un lugar desde el que crecer hacia afuera.

La transformación de las antiguas bases de Iberdrola en un ecosistema de innovación y tecnología es también un símbolo de cómo las ciudades pueden reinventar sus espacios heredados. Lo que fue infraestructura industrial se convierte en infraestructura para la economía del conocimiento. Cuando Sesame Campus abra sus puertas en los próximos meses, Valencia tendrá un nuevo escenario donde el talento digital podrá encontrarse, colaborar y prosperar.

Queremos crear un punto de encuentro real para empresas internacionales, startups, emprendedores y nómadas digitales que buscan un entorno flexible, colaborativo y conectado con el ecosistema tecnológico de Valencia
— Ana Gil, CEO & Founder de Base One
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
Inventor

¿Por qué un campus de oficinas en Valencia en este momento? ¿Qué hace que La Marina sea el lugar correcto?

Model

Valencia está en un punto de inflexión. Tiene talento digital, tiene ambición de convertirse en un polo tecnológico, pero le faltaba un espacio que funcionara como catalizador. Sesame Campus llena ese vacío. La Marina, además, es emblemática: recuperar esas antiguas bases de Iberdrola y transformarlas en un lugar de innovación es simbólico.

Inventor

El proyecto suena ambicioso. ¿Cuál es el riesgo? ¿Y si no llegan las empresas que esperan?

Model

Es un riesgo real, pero el modelo está pensado para ser resiliente. No depende solo de que grandes corporaciones se muden allí. Está diseñado para atraer startups, emprendedores, trabajadores remotos. El coffee work center y los espacios de eventos son los que generan el movimiento real, las conexiones que justifican estar allí.

Inventor

Hablan mucho de sostenibilidad. ¿Es eso marketing o está realmente integrado en el proyecto?

Model

En este caso parece genuino. Las certificaciones ambientales no son baratas, y Sesame está invirtiendo 4 millones de euros en un proyecto que podría haber sido más barato sin esos criterios. Sugiere que creen que eso es parte de lo que atrae a las empresas modernas.

Inventor

¿Qué significa que Sesame esté expandiendo internacionalmente mientras abre este campus?

Model

Que no ven el campus como un fin en sí mismo, sino como una base. Es donde consolidan su operación en España mientras se expanden a Europa, Estados Unidos y Latinoamérica. Es un movimiento de empresa en crecimiento: asegurar el hogar mientras se conquistan nuevos mercados.

Inventor

¿Quién es realmente el ganador aquí? ¿Sesame, Valencia, o las empresas que se muden?

Model

Los tres, pero de formas diferentes. Sesame gana espacio y posicionamiento. Valencia gana un nuevo polo de atracción para talento. Y las empresas que se muden ganan un entorno donde el networking no es accidental, está diseñado en la arquitectura del lugar.

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