BMW X5 de quinta generación llega con cinco opciones de motorización, incluido hidrógeno

BMW no abandona a nadie en la transición energética
La marca bávara ofrece cinco opciones de motorización para adaptarse a diferentes preferencias de conductores.

El nuevo X5 ofrece cinco sabores de motorización, desde gasolina tradicional hasta hidrógeno en 2028, adaptándose a diferentes preferencias de conductores. El iX5 eléctrico promete 845 km de autonomía y carga del 10 al 80% en 23 minutos, mientras que el híbrido M60e alcanza 612 caballos y 4,5 segundos en 0-100.

  • Cinco opciones de motorización: gasolina, diésel, híbrido enchufable, eléctrico e hidrógeno (2028)
  • iX5 eléctrico: 845 km de autonomía, carga 10-80% en 23 minutos, 578 caballos
  • X5 M60e híbrido: 612 caballos, 0-100 en 4,5 segundos, 100+ km eléctricos
  • Producción en Spartanburg desde agosto; llegada a España: gasolina/diésel finales 2026, eléctricos/híbridos 2027

BMW presenta la quinta generación del X5 con cinco opciones de propulsión: gasolina, diésel, híbrido enchufable, eléctrico e hidrógeno. El modelo marca un hito en la electrificación del fabricante bávaro.

BMW acaba de presentar la quinta generación de su icónico X5, y la apuesta es tan ambiciosa como arriesgada: cinco opciones de motorización distintas bajo un mismo techo. Gasolina, diésel, híbrido enchufable, completamente eléctrico, e hidrógeno en 2028. Es la estrategia de quien quiere dejar contento a cualquier conductor, sin importar cuál sea su visión del futuro del automóvil. Y en un momento en el que la industria alemana lucha por digerir la transición energética, BMW parece haber decidido no dejar a nadie atrás.

La transformación es visible desde el primer vistazo. El frontal abandona las líneas horizontales que caracterizaban generaciones anteriores para adoptar una parrilla de doble riñón vertical, flanqueada por faros con firma luminosa en forma de doble equis. Las manillas tradicionales han desaparecido, reemplazadas por tiradores integrados en la carrocería que se activan con un simple roce del dedo. Con casi cinco metros de largo, dos metros de ancho y una batalla de más de tres metros, el nuevo X5 impone presencia sin parecer torpe. La zaga insiste en la idea de anchura con pilotos más finos que se estiran hacia el centro, mientras que un techo panorámico abrible y unos pasos de rueda esculpidos refuerzan esa silueta musculosa que reclama llantas de entre 21 y 23 pulgadas.

Dentro, el salpicadero rompe con la orientación clásica hacia el conductor y se extiende en horizontal, recorrido por una banda de luz ambiental. BMW ha introducido un material inédito en la industria automotriz: la pizarra natural como revestimiento decorativo. Las tapicerías van desde cuero Merino hasta alternativas veganas. Pero la verdadera revolución es digital. El nuevo BMW Panoramic iDrive sustituye el cuadro de mandos tradicional por una proyección que cruza toda la base del parabrisas, complementada con un head-up display tridimensional y una pantalla central táctil de 17,9 pulgadas. El acompañante dispone de su propia pantalla en formato 21:9 para ver vídeos, jugar o seguir retransmisiones deportivas, aunque una cámara interior vigila constantemente la mirada del conductor y oscurece el panel si detecta que aparta la vista de la carretera.

Bajo esa carrocería se esconde la gama más amplia que BMW ha ofrecido nunca. Los motores de gasolina y diésel son seis cilindros en línea de tres litros con hibridación ligera de 48 voltios. El X5 40 xDrive de gasolina entrega 400 caballos y acelera de 0 a 100 en 5,3 segundos. El diésel X5 40d xDrive se queda en 313 caballos pero ofrece un par más generoso. Los híbridos enchufables suben el listón significativamente. El X5 50e xDrive combina el seis cilindros de gasolina con un motor eléctrico para alcanzar 489 caballos y rodar hasta 102 kilómetros sin consumir combustible. Por encima está el X5 M60e xDrive, que dispara la potencia conjunta hasta 612 caballos, firma el 0 a 100 en 4,5 segundos y mantiene un centenar de kilómetros de autonomía eléctrica. Ambos pueden circular en modo cero emisiones hasta los 140 kilómetros por hora.

La gran novedad es el iX5 60 xDrive, el primer X5 completamente eléctrico. Estrena la sexta generación de la tecnología eDrive con arquitectura de 800 voltios, dos motores y 578 caballos que mueven una batería de 141 kilovatios hora. La cifra que sorprende es la autonomía: hasta 845 kilómetros homologados. Admite cargas de hasta 460 kilovatios, suficientes para pasar del 10 al 80 por ciento en apenas 23 minutos. La quinta opción, la más exótica, tardará en llegar. En 2028 debutará el iX5 Hydrogen, primer modelo de serie de la marca movido por una pila de combustible desarrollada junto a Toyota. Su sistema almacena el hidrógeno en depósitos planos integrados en el piso que no roban espacio al habitáculo, y promete cerca de 750 kilómetros de autonomía.

El chasis acompaña la ambición. Toda la gama monta suspensión adaptativa de serie y, en opción, una neumática con regulación de altura y dirección integral activa que gira las ruedas traseras hasta 3,2 grados para encoger el coche en maniobras. Las versiones electrificadas pueden sumar control de balanceo activo, mientras que el iX5 estrena el sistema Heart of Joy. El reparto de pesos cercano al 50:50 en el eléctrico y la batería alojada en el piso anticipan un aplomo notable. En seguridad, de serie llegan el crucero adaptativo, el mantenimiento de carril y la frenada automática de emergencia. Entre las opciones figura un ayudante capaz de circular sin manos en autopista hasta 130 kilómetros por hora, gestionar glorietas, semáforos e incorporaciones, e incluso cambiar de carril con solo mirar el retrovisor.

La producción arrancará en agosto en la planta estadounidense de Spartanburg, la misma que fabrica el X5 desde 1999 y que ahora estrena allí su primer coche eléctrico. Las primeras unidades de gasolina y gasóleo llegarán a España a finales de 2026, mientras que los enchufables y el eléctrico habrá que esperarlos hasta comienzos de 2027. Los precios, de momento, son el único dato que BMW se guarda en la manga.

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¿Por qué BMW decidió ofrecer cinco opciones de motorización en un solo modelo? ¿No es eso una contradicción con la apuesta por la electrificación?

Model

No es contradicción, es pragmatismo. BMW sabe que el mundo no va a cambiar de un día para otro. Hay conductores que aún quieren gasolina, otros que necesitan diésel por autonomía, otros que quieren lo mejor de ambos mundos. Al ofrecer cinco sabores, BMW no abandona a nadie.

Inventor

Pero eso complica enormemente la producción, ¿no? Más variantes, más complejidad, más costes.

Model

Claro que sí. Pero es el precio de liderar sin dejar atrás. Mientras otros fabricantes apuestan todo a una sola dirección, BMW se asegura de que cualquier cliente encuentre lo que busca. Es una apuesta de confianza en su capacidad de fabricación.

Inventor

El iX5 eléctrico promete 845 kilómetros de autonomía. ¿Es eso suficiente para cambiar la mentalidad de los compradores?

Model

Para muchos, sí. Esa cifra borra la ansiedad por autonomía que persigue a los eléctricos. Sumado a una carga rápida de 23 minutos, empieza a parecer un coche normal, no una excepción.

Inventor

¿Y el hidrógeno en 2028? ¿Crees que llegará a tiempo?

Model

Es la apuesta más incierta. Pero BMW no quiere quedarse fuera si el hidrógeno despega. Desarrollarlo con Toyota le da credibilidad. Es como tener un billete de lotería guardado por si acaso.

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¿Qué te sorprende más del nuevo X5?

Model

La pizarra natural en el interior. Es un detalle que nadie pedía, pero que resume la ambición del coche: no solo es más potente o más eficiente, es diferente en cada rincón.

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