A un gol de la historia, Messi reescribe el libro de los Mundiales
En el mayor torneo de fútbol jamás celebrado, la historia no solo se juega en el césped sino también en los libros de récords. Messi y Mbappé protagonizan una carrera generacional por convertirse en el máximo goleador de todos los tiempos en Mundiales, mientras el formato ampliado del torneo abre puertas que ninguna edición anterior había podido franquear. Es el momento en que el deporte confronta su propio pasado y se pregunta cuánto de lo que creía eterno puede, en realidad, ser superado.
- Messi igualó los 16 goles históricos de Klose con un triplete ante Argelia, y un solo tanto más lo coronaría como el máximo goleador de todos los tiempos en Mundiales.
- Mbappé acecha con 14 goles y un doblete ante Senegal, convirtiendo la carrera por el récord en un duelo generacional que mantiene en vilo a todo el mundo del fútbol.
- Cristiano Ronaldo, con 41 años, ya reescribió el libro al convertirse en el titular más veterano de la historia mundialista, mientras comparte con Messi el récord de más participaciones.
- El formato ampliado amenaza marcas colectivas: una selección podría superar las siete victorias consecutivas de Brasil en 2002, y el torneo apunta a ser el más goleador de la historia.
- Récords secundarios pero significativos también están en juego: Courtois se acerca a las diez porterías a cero, Rashford roza el récord de sustituciones y Deschamps persigue la marca de partidos dirigidos en Mundiales.
La Copa del Mundo de 2026, disputada entre Estados Unidos, México y Canadá, es la más grande de la historia, y con ese tamaño llega una oportunidad sin precedentes para reescribir marcas que parecían eternas. El formato ampliado no solo multiplica los partidos, sino también las posibilidades de que jugadores y selecciones alcancen cimas que llevaban décadas intactas.
Leo Messi ya comenzó a hacerlo. Un triplete ante Argelia lo llevó a igualar los 16 goles de Miroslav Klose, el máximo goleador histórico de los Mundiales. Con uno más, el argentino quedaría solo en la cima. Pero Kylian Mbappé, con 14 goles y un doblete ante Senegal, no le da tregua. La carrera entre ambos es, en sí misma, uno de los espectáculos más hermosos que el torneo ha producido jamás.
Messi acumula además otros hitos: es el segundo jugador en marcar en cinco Mundiales distintos, está a dos victorias de igualar el récord de triunfos mundialistas de Klose, y comparte con Cristiano Ronaldo el récord de más participaciones. El portugués, a sus 41 años, ya escribió su propia página al convertirse en el titular más veterano en la historia de un Mundial cuando enfrentó a Congo.
Los récords se extienden más allá de los delanteros. Thibaut Courtois se acerca a las diez porterías a cero históricas de Barthez y Shilton. Marcus Rashford está a una sola aparición desde el banquillo de igualar el récord de sustituciones de Denilson. Y en los banquillos técnicos, Didier Deschamps, que se despedirá tras este torneo, persigue la marca de partidos dirigidos de Helmut Schön.
A nivel colectivo, el torneo también promete romper moldes. Una selección podría superar las siete victorias consecutivas que Brasil logró en 2002 ganando todos sus partidos. El marcador global apunta a superar los 172 goles de Qatar 2022. Y Alemania, con cuatro títulos, podría igualar las cinco estrellas de Brasil si llega hasta el final. Con más de un mes de competición por delante, los números siguen escribiéndose.
La Copa del Mundo de 2026 llegará como la más grande jamás disputada, y con ella vendrá una oportunidad sin precedentes para reescribir el libro de récords del fútbol internacional. El formato expandido del torneo, que se jugará en Estados Unidos, México y Canadá, no solo promete más partidos y más equipos, sino también más posibilidades de que jugadores, entrenadores y selecciones nacionales rompan marcas que han permanecido intactas durante décadas.
Leo Messi ya ha comenzado a escribir su nombre en esa historia. En los primeros días de competición, el argentino anotó un triplete ante Argelia que lo llevó a igualar los 16 goles de Miroslav Klose, el máximo goleador histórico de los Mundiales. Con apenas un gol más, Messi se quedaría solo en la cima de esa montaña. Pero no está solo en la carrera. Kylian Mbappé, el delantero francés, ya acumula 14 goles y viene pisando fuerte tras anotar un doblete ante Senegal. La batalla por convertirse en el máximo anotador de todos los tiempos es, en palabras de los números, hermosa.
Messi también está cerca de otros hitos. Ya es el segundo jugador en marcar goles en cinco Mundiales diferentes, un logro que solo Cristiano Ronaldo había alcanzado antes. El portugués, a sus 41 años y 132 días, se convirtió en el jugador más veterano en ser titular en una Copa del Mundo cuando enfrentó a Congo. Ambas leyendas comparten el récord de más participaciones en Mundiales, un parche de "legado" que llevan en la camiseta tras jugar ininterrumpidamente desde 2006. Messi también está a solo dos victorias de igualar el récord de 17 triunfos mundialistas que ostenta Klose.
Los récords no se limitan a los delanteros. Thibaut Courtois, el portero belga, ha mantenido su portería a cero en siete ocasiones y se acerca al récord histórico de diez porterías limpias compartido por Fabien Barthez y Peter Shilton. Marcus Rashford, por su parte, está a una sola aparición desde el banquillo de igualar el récord de 11 sustituciones de Denilson. En los banquillos, Didier Deschamps, el entrenador francés que se despedirá después de este torneo, suma ya 20 partidos mundialistas al frente de Francia y está a cinco encuentros de alcanzar los 25 de Helmut Schön.
El formato ampliado del torneo abre puertas que antes estaban cerradas. Brasil estableció en 2002 el récord de más victorias consecutivas en un Mundial con siete triunfos, ganando todos sus partidos. En esta edición, una selección podría llegar a ocho victorias si gana todos sus encuentros. Qatar 2022 registró 172 goles en total, pero esa cifra podría ser superada fácilmente con más partidos y selecciones de menor nivel que pueden propiciar goleadas como la de Alemania sobre Curazao, que terminó 7-1.
Otros récords parecen más lejanos pero no imposibles. Just Fontaine anotó 13 goles en un único Mundial en Suecia 1958, una marca que requeriría un desempeño casi sobrehumano para ser batida. Oleg Salenko sigue siendo el único jugador en anotar cinco goles en un mismo partido, un logro que alcanzó en 1994. En cuanto a finales, tanto Messi como Mbappé tienen dos apariciones cada uno y están a una final de las tres que jugó Cafú en su carrera. Si alguno de ellos llegara a la final, también podría romper el récord del finalista más veterano: Dino Zhoff jugó la final decisiva con 40 años y 133 días.
A nivel de selecciones, Alemania acecha el récord histórico de títulos mundiales. Brasil sigue siendo la pentacampeona indiscutible, pero los alemanes tienen cuatro estrellas en su escudo. Una victoria en este torneo los igualaría con la Canarinha en el trono. Mientras tanto, el torneo en su conjunto promete ser el más goleador de la historia, con un promedio de goles por partido que podría establecer nuevos estándares. Con más de un mes de competición aún por delante, los números seguirán escribiéndose, y los récords que parecían intocables hace poco podrían caer uno tras otro.
Citas Notables
Messi se convirtió en el segundo jugador en marcar goles en cinco Mundiales diferentes, logro que solo Cristiano Ronaldo había alcanzado antes— Análisis de registros mundialistas
Didier Deschamps suma 20 partidos mundialistas al frente de Francia y está a cinco encuentros de alcanzar los 25 de Helmut Schön— Datos de entrenadores en Mundiales
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
¿Por qué este Mundial en particular abre tantas posibilidades para romper récords?
El formato es más amplio que nunca. Más partidos, más equipos, más oportunidades. Y además, tienes a dos de los mejores jugadores de la historia todavía compitiendo al más alto nivel. Eso no sucede todos los días.
Messi ya igualó a Klose. ¿Qué tan probable es que termine como máximo goleador histórico?
Está a un gol. Uno solo. En un torneo donde ya ha anotado un triplete, parece más probable que improbable. Pero Mbappé está ahí también, con 14 goles. La carrera es real.
Cristiano Ronaldo a los 41 años siendo titular. ¿Eso qué significa?
Significa que el fútbol de élite ha cambiado. Estos jugadores no envejecen como los demás. Pero también significa que estamos viendo el final de una era. Ambos saben que este podría ser su último baile.
¿Hay algún récord que te parezca realmente imposible de romper?
El de Just Fontaine con 13 goles en un solo torneo. Eso requeriría que alguien anotara casi dos goles por partido durante toda la competición. Pero en un torneo con selecciones muy débiles, nunca digas nunca.
¿Y si Alemania gana? ¿Qué significa eso para Brasil?
Significa que Brasil dejaría de ser la única pentacampeona. Compartirían el trono. Es un cambio histórico, aunque sea solo en números. Pero en el fútbol, los números son la historia.