Los bancos funcionan como puerta de entrada para el dinero extranjero
En una jornada que combinó señales internas y vientos favorables desde el exterior, el mercado argentino vivió una de sus sesiones más vigorosas del año, con subas de hasta 11% en el sector bancario. El entusiasmo no fue caprichoso: detrás de los números late una recalibración de expectativas sobre la capacidad del país para volver a los mercados internacionales de crédito y acumular reservas. Como tantas veces en la historia económica argentina, el optimismo llega cargado de condiciones y de un camino legislativo que aún no está despejado.
- Los bancos argentinos lideraron la jornada con ganancias de entre 7,8% y 11,3%, revertiendo meses de castigo acumulado cercano al 20%.
- El riesgo país se mantiene en 550 puntos básicos, pero el mercado ya anticipa que podría perforar los 500 en las primeras semanas de 2026.
- El Gobierno planea emitir bonos internacionales en enero por más de USD 1.500 millones para financiar la acumulación de reservas sin comprometer las del Banco Central.
- La media sanción del Presupuesto con déficit generó tensión en Casa Rosada, y la reforma laboral quedó postergada para febrero, recordando que el frente político sigue siendo incierto.
- La caída del petróleo a USD 55 el barril golpeó al sector energético, limitando las ganancias de YPF al 4,5% y opacando parte del optimismo general.
La bolsa argentina protagonizó una de sus jornadas más celebradas en meses, con subas de hasta 11% lideradas por los bancos, en una sesión que coincidió con el rally navideño de Wall Street pero que tuvo vida propia. Banco Supervielle trepó 11,3%, Galicia 8,1% y Macro 7,8%, en un movimiento que los inversores leyeron como una señal de que el capital internacional está dispuesto a volver a apostar por el país. El sector financiero, que acumulaba caídas de alrededor del 20% en el año, funcionó como puerta de entrada para esa apuesta.
Detrás del optimismo hay hechos concretos: el Banco Central anunció un cambio en las bandas cambiarias y el inicio de un programa de compra de dólares para acumular reservas. El ministro Caputo fijó como meta acumular unos 10.000 millones de dólares durante 2026, cifra que podría escalar a 17.000 millones según el desempeño de la balanza de pagos. Para financiarlo, el Gobierno prepara una emisión internacional de bonos en enero, con tasas estimadas entre 8% y 9% anual y montos superiores a USD 1.500 millones. Un ensayo previo en el mercado local ya había recaudado 910 millones de dólares.
No todo fue euforia. El sector energético subió con timidez: YPF ganó 4,5%, pero el petróleo cerró en USD 55 el barril, su nivel más bajo del año, presionando a las empresas del sector. En el frente político, la media sanción del Presupuesto con déficit no fue bien recibida en Casa Rosada, y la reforma laboral quedó postergada para febrero. El mercado, por ahora, eligió mirar hacia adelante. El dato de inflación en Estados Unidos —2,7% anual en noviembre— alimentó las esperanzas de recortes de tasas por parte de la Reserva Federal, y cuando los mercados globales respiran, Argentina suele respirar con ellos.
La bolsa argentina despertó con un entusiasmo que no había visto en meses. Mientras Wall Street experimentaba lo que los operadores llaman el "rally navideño", fue Buenos Aires la que se llevó el protagonismo: las acciones subieron hasta 11%, con los bancos liderando una carga que reflejaba algo más profundo que el simple optimismo de fin de año.
Banco Supervielle fue el que más trepó, ganando 11,3% en su cotización internacional. Galicia le pisó los talones con 8,1%, y Banco Macro cerró 7,8% arriba. No fue casualidad que el sector financiero fuera el motor del movimiento. Los bancos funcionan como puerta de entrada para los inversores extranjeros que quieren exponerse a Argentina, y su fortaleza ayer fue un mensaje claro: hay dinero internacional dispuesto a volver. El sector había sido golpeado todo el año, acumulando caídas de alrededor del 20%, así que el rebote llegaba después de meses de castigo.
Los bonos en dólares también tuvieron su momento. Las ganancias fueron más modestas —entre 0,5% y 1%—, pero consistentes. El indicador de riesgo país se mantuvo en los 550 puntos básicos, una cifra que el mercado espera perforar hacia los 500 en las primeras semanas de 2026. Es el tipo de movimiento que sugiere que los inversores están recalibrando su visión sobre Argentina, bajando la prima de riesgo que exigen para prestar dinero al país.
Detrás de este optimismo hay hechos concretos. El Banco Central anunció hace poco un cambio de esquema en las bandas cambiarias y, más importante aún, el inicio de un programa de compra de dólares para acumular reservas. Es un giro respecto a los meses anteriores, cuando el Gobierno había priorizado la desinflación sobre la acumulación de divisas. Ahora, sin embargo, planea expandir los agregados monetarios para comprar moneda extranjera. El ministro de Economía, Luis Caputo, ya adelantó que el objetivo es acumular alrededor de 10.000 millones de dólares durante 2026, cifra que podría llegar a 17.000 millones dependiendo del desempeño de la balanza de pagos.
Para que esto sea posible, el Gobierno necesita financiarse en los mercados internacionales. Ya dio un primer paso hace diez días, colocando un bono en el mercado local que recaudó 910 millones de dólares. Pero eso fue apenas un ensayo. La emisión internacional que todos esperan podría llegar en la segunda quincena de enero, con tasas estimadas entre 8% y 9% anual y montos no menores a 1.500 millones de dólares. Si lo logra, podrá refinanciar sus vencimientos sin tocar las reservas del Central, permitiendo que éstas crezcan a lo largo del año.
No todo fue perfecto en la jornada. El sector energético subió, pero de manera mucho más tímida. YPF ganó 4,5%, pero el sector completo sufre por la caída del petróleo, que cerró en 55 dólares el barril, su nivel más bajo del año. Para los consumidores de combustible es buena noticia; para las empresas petroleras, un golpe.
La legislatura también dejó su marca en el ánimo del mercado, aunque con matices. La media sanción del proyecto de Presupuesto no fue bien recibida en Casa Rosada. Diputados libertarios adelantaban que el Presidente no lo aceptará tal como está porque tiene déficit, así que será modificado en el Senado. La reforma laboral, otro tema que el mercado sigue de cerca, recién será tratada en febrero. Son señales de que el camino legislativo sigue siendo accidentado, aunque por ahora el mercado está dispuesto a mirar hacia adelante.
El contexto internacional también ayudó. En Estados Unidos, el dato de inflación de noviembre llegó a 2,7% anual, por debajo de lo esperado. Eso encendió las esperanzas de que la Reserva Federal baje tasas el próximo año, lo que generó subas generalizadas en Wall Street. El Nasdaq, que agrupa a las acciones tecnológicas, subió 1,45% y acumula un impresionante 20% en lo que va de 2025. Cuando los mercados globales respiran, Argentina respira con ellos.
Citas Notables
El Gobierno buscará comprar alrededor de 10.000 millones de dólares en 2026, cifra que podría estirarse hasta 17.000 millones dependiendo del saldo de la balanza de pagos— Luis Caputo, ministro de Economía
Javier no lo va a aceptar porque tiene déficit. Así que será modificado en el Senado— Diputado libertario, sobre el proyecto de Presupuesto
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
¿Por qué los bancos fueron los que más subieron? ¿Qué tienen de especial hoy?
Los bancos son la puerta de entrada para el dinero extranjero. Cuando un inversor internacional quiere exponerse a Argentina pero no está seguro de dónde entrar, compra acciones bancarias. Ayer eso sucedió en cantidad, y fue una señal clara de que hay apetito por volver.
¿Y el Banco Central? ¿Qué cambió exactamente en sus anuncios?
Pasaron de priorizar la desinflación a priorizar las reservas. Ahora van a expandir el dinero en circulación para comprar dólares. Es un giro importante porque las reservas fuertes son lo que el mercado pedía a gritos hace meses.
¿Cuánto dinero necesita el Gobierno para que esto funcione?
Caputo dijo que buscan acumular 10.000 millones de dólares en 2026, pero podría ser hasta 17.000 millones si todo sale bien. Para eso necesitan financiarse en los mercados internacionales, no pueden hacerlo solos.
¿Y pueden lograrlo? ¿Quién les va a prestar?
Probablemente sí. Ya colocaron 910 millones en el mercado local hace diez días. La emisión internacional podría venir en enero, con tasas de 8 a 9% anual. No es barato, pero es accesible comparado con hace un año.
¿Qué pasa si no logran financiarse?
Entonces no pueden acumular reservas sin afectar lo que ya tienen. El crecimiento de divisas se frena y el país sigue vulnerable a shocks externos. Por eso el mercado está tan atento a esto.
¿El Congreso está ayudando o complicando?
Un poco de ambas cosas. El Presupuesto que pasó en Diputados no le gustó al Presidente porque tiene déficit, así que lo van a cambiar en el Senado. La reforma laboral ni siquiera se trata hasta febrero. No es un camino despejado, pero por ahora el mercado está mirando hacia adelante.