El consumo de dos velocidades: dinero para autos ecológicos, sequía para mayoristas
En el primer trimestre de 2026, Buenos Aires reveló una economía de consumo profundamente fragmentada: los canales tradicionales de abastecimiento cotidiano retrocedieron con fuerza, mientras el mercado automotor avanzaba impulsado por tecnologías limpias. Los supermercados rompieron una racha de mejora y los mayoristas tocaron su piso histórico, señales de que el poder adquisitivo de las familias porteñas sigue erosionado. Al mismo tiempo, quienes podían acceder a bienes de mayor valor elegían vehículos ecológicos, trazando una línea visible entre dos realidades económicas que coexisten en la misma ciudad.
- Los autoservicios mayoristas acumulan nueve trimestres consecutivos en rojo y alcanzan su peor registro histórico, con una caída del 21,2% que sugiere un canal en desintegración estructural.
- Los supermercados, que habían sostenido cuatro trimestres de recuperación, cedieron en marzo con una contracción que casi duplicó el promedio trimestral, rompiendo una tendencia que parecía consolidada.
- Electrodomésticos, jugueterías y patios de comidas se desploman en múltiples canales, mientras el cierre de empresas emblemáticas del sector redefine el paisaje comercial de la ciudad.
- El mercado automotor crece un 2,7% en patentamientos nuevos y las motos se disparan un 17,7%, pero los autos nacionales caen al nivel de participación más bajo de su historia frente al avance importador.
- Los vehículos ecológicos representan ya una cuarta parte de los patentamientos, con híbridos y eléctricos ganando terreno aceleradamente, marcando un giro cultural entre quienes aún tienen capacidad de compra.
Buenos Aires abrió 2026 con un mapa de consumo partido en dos. Los supermercados, que habían encadenado cuatro trimestres de crecimiento a lo largo de 2025, finalmente cedieron: las ventas a precios constantes cayeron 0,8% interanual, con marzo como el mes más pesado. Dentro de las góndolas, lácteos y carnes ganaron terreno mientras bebidas e indumentaria retrocedieron. El ticket promedio siguió mejorando en términos reales, aunque más lentamente que antes.
El golpe más duro lo recibieron los autoservicios mayoristas, donde las compras de consumidores finales se desplomaron 21,2% interanual. Fue el noveno trimestre negativo consecutivo y un nuevo mínimo histórico para el sector. El ticket promedio por operación cayó en términos reales, la superficie de ventas se redujo un 21,5%, y no aparecieron señales de recuperación. Un canal que supo ser refugio de precios bajos atraviesa una caída libre.
Los shoppings permanecieron casi congelados, con un crecimiento simbólico del 0,2%. Aun así, perdieron 48 locales activos respecto a 2025. La ropa deportiva se disparó un 70,2% y el amoblamiento avanzó, pero electrodomésticos cayó 14,3% y jugueterías se desplomaron 18,6%. El sector de electrodomésticos y artículos para el hogar fue uno de los más golpeados del relevamiento, afectado por pérdida de poder adquisitivo, endeudamiento creciente y el ingreso masivo de productos importados.
En el extremo opuesto, el mercado automotor mostró dinamismo. Los patentamientos de vehículos nuevos crecieron 2,7% y las motocicletas avanzaron 17,7%. Sin embargo, los autos de fabricación nacional cayeron a su participación histórica más baja —27,5%— frente a un alza del 27,8% en importados. El fenómeno más llamativo fue el avance de los vehículos ecológicos: representaron cerca de una cuarta parte de todos los patentamientos, ganando 17,5 puntos porcentuales de participación. Los eléctricos puros rozaron las 800 unidades. Mientras el consumo diario se contraía, quienes podían comprar un auto nuevo optaban cada vez más por tecnologías limpias.
Buenos Aires entró en el primer trimestre de 2026 con un mapa de consumo profundamente dividido. Mientras algunos canales comerciales se mantenían a flote, otros se hundían. Los supermercados, que habían acumulado cuatro trimestres seguidos de crecimiento durante 2025, finalmente cedieron terreno. Las ventas a precios constantes cayeron 0,8% respecto al mismo período del año anterior, un retroceso modesto en números pero significativo en su ruptura de tendencia. Marzo fue el mes que más pesó en esa caída, con una contracción que casi duplicó el promedio trimestral.
La debilidad no fue uniforme dentro de las góndolas. Los alimentos y bebidas, la categoría que más factura, mostró comportamientos contradictorios. Mientras lácteos, carnes, verdulería y panadería ganaron terreno, las bebidas, el almacén y la rotisería retrocedieron. Electrodomésticos, indumentaria y artículos de limpieza fueron los grandes perdedores. El ticket promedio por compra llegó a $22.824 en precios corrientes y continuó mejorando en términos reales, aunque a un ritmo más lento que en trimestres anteriores. Lo que sí se contrajo fue la oferta física: tanto la cantidad de locales como la superficie destinada a ventas disminuyeron.
Pero el verdadero colapso ocurrió en los autoservicios mayoristas. Las compras de consumidores finales se desplomaron 21,2% interanual, marcando el noveno trimestre negativo consecutivo para el sector y tocando un nuevo piso histórico. El ticket promedio por operación cayó en términos reales hasta $43.283 a precios corrientes. Las ventas constantes por operación retrocedieron 7,5%. A esto se sumó una reducción de 21,5% en la superficie de ventas, un cambio que comenzó a implementarse en septiembre de 2025. El sector mayorista, que alguna vez fue un refugio para consumidores en busca de precios bajos, se encontraba en caída libre sin señales de recuperación.
En contraste, los shoppings permanecieron prácticamente congelados. Las ventas a precios constantes crecieron apenas 0,2%, dejando la actividad sin cambios significativos. Sin embargo, incluso en este canal aparecieron grietas: la cantidad de locales activos disminuyó en 48 unidades respecto a 2025 y en 28 respecto al trimestre anterior. Dentro de los centros comerciales, la indumentaria creció 2,2%, ropa deportiva se disparó 70,2%, y amoblamiento avanzó 10,7%. Pero electrodomésticos cayó 14,3%, jugueterías se desplomaron 18,6%, y patios de comidas retrocedieron 13,9%.
El sector de electrodomésticos y artículos para el hogar fue uno de los más golpeados del relevamiento. Las ventas constantes cayeron 18,9% interanual, mientras que la facturación a precios corrientes disminuyó 15,7%. El Instituto de Estadística y Censos porteño atribuyó esta caída a una combinación de factores: pérdida de poder adquisitivo de las familias, endeudamiento creciente, aumento de la morosidad en los pagos, e ingreso masivo de productos importados. A esto se sumó el cierre de empresas emblemáticas que habían definido el modelo de negocios del sector durante décadas.
El mercado automotor pintó un cuadro completamente diferente. Los patentamientos de vehículos nuevos alcanzaron 29.510 unidades, con un crecimiento de 2,7% interanual. Las motocicletas fueron aún más dinámicas, con un aumento de 17,7%. Sin embargo, las transferencias de vehículos usados cayeron 8,1%, totalizando 38.454 operaciones. La composición del mercado experimentó un cambio notable: la participación de vehículos de fabricación nacional descendió a 27,5%, el nivel más bajo de la serie histórica. Los patentamientos de importados crecieron 27,8% mientras que los nacionales se desplomaron 33,9%.
El fenómeno más destacado fue el avance de los vehículos ecológicos. Durante el trimestre representaron aproximadamente una cuarta parte de todos los patentamientos, ganando 17,5 puntos porcentuales de participación. Los vehículos híbridos mantuvieron la mayor cuota dentro de este segmento, pero los eléctricos puros mostraron un crecimiento particularmente notable, alcanzando casi 800 unidades patentadas. Mientras el consumo de bienes de uso diario se contraía en la ciudad, los compradores que podían acceder a vehículos nuevos estaban optando cada vez más por tecnologías limpias.
Citações Notáveis
El sector mayorista marcó un nuevo mínimo de consumo tras nueve trimestres negativos consecutivos— Instituto de Estadística y Censos porteño (Idecba)
La caída en electrodomésticos se atribuyó a pérdida de poder adquisitivo, endeudamiento de familias, aumento de morosidad e ingreso de productos importados— Instituto de Estadística y Censos porteño (Idecba)
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
¿Por qué los supermercados cayeron después de un año completo de mejora? ¿Fue algo repentino?
No fue repentino, pero sí fue un quiebre. Habían ganado terreno durante todo 2025, cuatro trimestres seguidos. En el primero de 2026 se detuvieron. Marzo fue particularmente malo, casi el doble de la caída promedio del trimestre.
¿Y dentro de los supermercados, qué se vendía y qué no?
Eso es lo interesante. Los alimentos básicos se dividieron. Carnes, lácteos, verduras, pan: eso creció. Pero bebidas, almacén, rotisería: cayeron. Electrodomésticos fue un desastre. La gente estaba comprando lo esencial, nada más.
Los mayoristas tocaron fondo. ¿Cuánto tiempo llevan cayendo?
Nueve trimestres seguidos. Es un colapso sostenido. Perdieron 21% en un trimestre. La superficie de venta se redujo 21,5%. Es como si el modelo entero estuviera desapareciendo.
Pero los autos crecieron. ¿Quién está comprando autos si el consumo cae?
Gente diferente. Los que pueden. Y lo interesante es que están comprando importados, no nacionales. Los nacionales cayeron 33,9%. Y casi una cuarta parte de lo que compran son ecológicos.
¿Eso significa que hay dinero en la ciudad, pero distribuido de forma muy desigual?
Exactamente. Hay dinero para autos ecológicos, para ropa deportiva en shoppings. Pero no hay dinero para electrodomésticos, para mayoristas, para lo que la mayoría necesita. Es consumo de dos velocidades.