El Ibex pierde los 15.000 puntos y cierra agosto con subida moderada del 3,9%

La credibilidad del euro se sustenta sobre menos países cada vez
Un analista advierte sobre el deterioro potencial de la moneda europea si los países de la eurozona no reducen su deuda.

El Ibex 35 cerró agosto por debajo de los 15.000 puntos, cediendo a la presión combinada de la inestabilidad política francesa y los datos de inflación estadounidense. La fragilidad fiscal de Francia, cuyo gobierno enfrenta una moción de confianza, recordó a los mercados europeos que la solidez del euro descansa sobre cimientos cada vez más estrechos. Aun así, el índice español acumula casi un 29% de revalorización en lo que va de año, lo que sitúa este tropiezo final de agosto más como una pausa que como un giro de rumbo.

  • La moción de confianza contra el primer ministro Bayrou disparó el riesgo soberano francés y arrastró a la banca europea, con el CAC 40 cayendo más del 3% en la semana.
  • El contagio fue inmediato: el Ibex 35 fue el índice europeo más castigado, perdiendo la barrera psicológica de los 15.000 puntos y cerrando en 14.935 enteros.
  • Wall Street sumó presión adicional con caídas en el Nasdaq, el S&P 500 y el Dow Jones, mientras el petróleo Brent retrocedía hasta los 68,20 dólares por barril.
  • Solo cuatro valores del Ibex lograron cerrar en positivo el viernes, con Inditex, Solaria y Acciona Energía encabezando las pérdidas más pronunciadas.
  • El mercado mantiene la esperanza puesta en un recorte de tipos de la Fed en septiembre, señal que podría devolver el impulso a unas bolsas que hace apenas días marcaban máximos desde 2007.

La Bolsa española despidió agosto por debajo de los 15.000 puntos, con el Ibex 35 cerrando la semana en 14.935 enteros y acumulando una caída del 3% en los últimos cinco días. El retroceso borró de un plumazo las ganancias de las tres primeras semanas del mes, aunque el índice conservó una revalorización mensual del 3,86% y anual del 28,81%.

El detonante fue político: la moción de confianza presentada contra el gobierno del primer ministro francés François Bayrou elevó el riesgo soberano de Francia y deterioró los bonos y activos bancarios galos. El analista Javier Cabrera advirtió que las probabilidades de que Bayrou pierda la votación son altas, lo que comprometería además el plan fiscal para reducir un déficit que podría superar el 5% en 2025. El efecto se propagó por el sistema interbancario europeo, golpeando con especial dureza a la banca española.

El impacto se extendió por todo el continente: el CAC 40 parisino cayó más del 3% en la semana, seguido por el FTSE MIB milanés con un 2,57%, el DAX frankfurtiano con un 1,89% y el FTSE 100 londinense con un 1,44%. Al otro lado del Atlántico, el Nasdaq perdía más del 1,2% y el S&P 500 un 0,78%, añadiendo presión a unos mercados ya debilitados por datos de inflación estadounidense que se mantuvieron en el 2,6% interanual en julio.

Cabrera subrayó que la credibilidad del euro se apoya en cada vez menos países y que un deterioro sostenido de las finanzas públicas de la eurozona podría acabar afectando a la moneda común. Ni la oposición ni la ciudadanía francesa parecen dispuestas a asumir el esfuerzo fiscal necesario para reconducir la situación.

Con todo, el contexto de fondo sigue siendo favorable. Hace apenas días el Ibex tocó los 15.400 puntos, su mejor nivel desde 2007, impulsado por los resultados empresariales del primer semestre, el acuerdo arancelario entre la UE y Estados Unidos y las señales del presidente de la Fed, Jerome Powell, abriendo la puerta a un recorte de tipos en septiembre. El mercado sigue descontando esa bajada, lo que podría devolver la confianza que caracterizó las primeras semanas de agosto y definir el tono de los meses venideros.

La Bolsa española terminó la última sesión de agosto por debajo de la barrera psicológica de los 15.000 puntos, cerrando la semana con una caída del 3% que borró las ganancias acumuladas en las tres primeras semanas del mes. El Ibex 35 se posicionó en 14.935 enteros, presionado por las turbulencias en Wall Street y por datos de inflación estadounidense que se mantuvieron en el 2,6% interanual en julio. A pesar de este retroceso final, el índice principal cerró agosto con una revalorización moderada del 3,86%, lejos de los máximos alcanzados hace apenas días.

La debilidad de esta última semana tiene un origen claro: la inestabilidad política francesa ha desatado una cascada de efectos en los mercados europeos. La moción de confianza presentada contra el gobierno del primer ministro François Bayrou ha elevado significativamente el riesgo soberano de Francia, deteriorando los precios de los bonos y, con ellos, los activos que los bancos franceses mantienen en sus balances. El analista Javier Cabrera explica que las probabilidades de que Bayrou pierda la votación son altas, lo que significaría que el plan fiscal para reducir el déficit tampoco se llevaría adelante. Este efecto no se limita a Francia: el aumento del riesgo en un país europeo se propaga al resto de los bancos europeos a través del sistema interbancario, afectando especialmente a la banca española.

El impacto fue visible en toda Europa. El CAC 40 de París sufrió una caída superior al 3%, mientras que el FTSE MIB de Milán perdió un 2,57%, el DAX de Fráncfort un 1,89% y el FTSE 100 de Londres un 1,44% durante la semana. En la sesión de este viernes, todos los selectivos europeos cerraron con descensos, aunque el Ibex fue el más golpeado. Wall Street también participó en la corrección: el Nasdaq perdía más del 1,2%, el S&P 500 un 0,78% y el Dow Jones un 0,37%.

La situación fiscal francesa añade capas de complejidad al panorama. El déficit podría situarse por encima del 5% en 2025, y el plan de Bayrou pretendía reducirlo en unos 44.000 millones de euros. Sin embargo, si los presupuestos para 2026 no salen adelante, la credibilidad de las cuentas públicas francesas peligra. Cabrera advierte que la credibilidad del euro se sustenta sobre menos países cada vez, y que en los próximos años podría verse un deterioro de la moneda si los países de la eurozona no reducen su deuda. El experto también señala que ni la oposición ni parece que los ciudadanos estén dispuestos a soportar el esfuerzo fiscal necesario.

Pese a esta semana negativa, el contexto más amplio sigue siendo favorable. El Ibex 35 alcanzó hace apenas días los 15.400 puntos, su mejor cota desde 2007, impulsado por los resultados del primer semestre, el cierre del acuerdo sobre aranceles entre la UE y Estados Unidos, y la evolución de las bolsas estadounidenses. La certidumbre sobre la guerra comercial iniciada por Trump se vio reforzada por las señales del presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, quien abrió la puerta a un recorte de tipos. El deflactor del consumo privado subyacente se mantuvo estable en el 2,6% en julio, aunque la medida subyacente se elevó al 2,9%. El mercado continúa descontando una bajada de tipos por parte de la Fed ya en septiembre.

En el terreno de valores individuales, solo cuatro componentes del Ibex 35 subieron en la sesión de viernes: Repsol ganó un 0,54%, Telefónica un 0,20%, CaixaBank un 0,16% e Indra un 0,12%. Las caídas más pronunciadas las registraron Inditex con un descenso del 2,68%, Solaria del 2,64%, Acciona Energía del 2,54%, Acciona del 2,37%, Cellnex del 2,09% y Puig del 1,77%. El barril de crudo Brent retrocedió un 0,61% hasta los 68,20 dólares, mientras que el West Texas Intermediate cayó un 0,59% hasta los 64,21 dólares.

A pesar de la volatilidad de esta última semana, el balance anual del Ibex 35 sigue siendo robusto: el índice acumula una revalorización del 28,81% desde el inicio del año. La pregunta ahora es si la inestabilidad política francesa y sus implicaciones para la eurozona marcarán el tono de los próximos meses, o si los recortes de tipos esperados de la Fed conseguirán restaurar la confianza que caracterizó las primeras semanas de agosto.

Las posibilidades de que pierda son altas, lo que implicaría que el plan fiscal para reducir el déficit tampoco se llevaría a cabo
— Javier Cabrera, analista
La credibilidad del euro cada vez se sustenta sobre menos países y en los próximos años podríamos ver un deterioro de la moneda si los países de la eurozona no reducen su deuda
— Javier Cabrera, analista
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
Inventor

¿Por qué una moción de confianza en Francia afecta tanto a la Bolsa española?

Model

Porque los bancos españoles tienen exposición a los bancos franceses a través del sistema interbancario europeo. Cuando sube el riesgo en Francia, los bonos franceses caen, y eso deteriora los activos que los bancos franceses tienen en sus balances. Eso se propaga.

Inventor

¿Y eso es suficiente para borrar nueve puntos porcentuales de ganancias en una semana?

Model

No es solo Francia. También está Wall Street cayendo por los datos de inflación, y la incertidumbre sobre si el plan fiscal francés saldrá adelante. Cuando hay varias presiones a la vez, los mercados reaccionan rápido.

Inventor

Pero el Ibex está en máximos desde 2007. ¿No debería ser más resistente?

Model

Lo es, en el contexto anual. Subió un 28% desde enero. Pero los máximos atraen toma de beneficios, y cuando hay noticias negativas, la gente vende. Es normal después de una racha tan fuerte.

Inventor

¿Qué pasa si Bayrou pierde la moción?

Model

Entonces no hay plan fiscal para reducir el déficit francés. Y si no hay presupuestos para 2026, la credibilidad de las cuentas públicas francesas se deteriora. Eso es malo para toda la eurozona.

Inventor

¿Y la Fed puede arreglarlo con recortes de tipos?

Model

Puede ayudar. Si bajan tipos en septiembre, eso aliviaría la presión sobre los mercados. Pero no resuelve el problema estructural de Francia. Son cosas separadas.

Inventor

¿Entonces qué esperar en septiembre?

Model

Depende de dos cosas: si Bayrou logra aprobar algo en Francia, y si la Fed efectivamente baja tipos. Si pasa lo primero, el riesgo baja. Si pasa lo segundo, los mercados respiran. Si no pasa ninguna, seguiremos viendo volatilidad.

Fale Conosco FAQ