Las cuentas olvidadas que siguen cobrando comisiones sin que lo sepas

Miles de españoles pierden dinero acumulado en cuentas olvidadas a través de comisiones no autorizadas y potencial pérdida de fondos declarados abandonados.
Una cuenta vacía no es una cuenta cerrada
La confusión fundamental que permite a los bancos seguir cobrando comisiones en cuentas olvidadas durante años.

Cada año, miles de españoles descubren que cuentas bancarias que creían extintas llevan años cobrándoles comisiones en silencio. La confusión entre vaciar una cuenta y cancelarla formalmente revela una brecha entre la percepción cotidiana y la realidad contractual, una brecha que los bancos no siempre se esfuerzan en cerrar. Detrás de este fenómeno se dibuja una pregunta más antigua: ¿hasta qué punto el olvido tiene consecuencias legales y económicas que nadie nos advirtió?

  • Miles de españoles acumulan deudas sin saberlo porque retirar el dinero de una cuenta no equivale, en ningún caso, a cancelarla formalmente.
  • Los bancos están obligados a notificar a sus clientes sobre cuentas inactivas por múltiples canales, pero en la práctica muchas entidades lo hacen de forma tan discreta que el aviso nunca llega.
  • El Banco de España garantiza el derecho a cancelar cualquier cuenta en 24 horas, pero exige que la solicitud sea expresa y por escrito: ignorar la cuenta no es suficiente.
  • Tras veinte años sin movimientos, la ley declara la cuenta abandonada y sus fondos pasan al Estado; en 2024, ese mecanismo transfirió 18,3 millones de euros a las arcas públicas.
  • Los titulares o sus herederos pueden reclamar esos fondos, pero la mayoría nunca lo intenta porque desconoce que la cuenta existió o que dejó de pertenecerles.

Hay cuentas bancarias que siguen vivas mucho después de que sus dueños las hayan dado por muertas. Se abrieron para cobrar una nómina, domiciliar recibos o aprovechar una promoción. Se vació el saldo. Se dejó de usarlas. Y ahí, en ese silencio, comenzó el problema.

La creencia de que vaciar una cuenta equivale a cerrarla es un error extendido y costoso. Legalmente, mientras no se comunique por escrito la voluntad de cancelarla, el contrato sigue vigente y el banco puede seguir cobrando comisiones de mantenimiento. Muchos clientes solo lo descubren cuando reciben una reclamación por deuda acumulada o cuando comprueban que un pequeño saldo ha desaparecido devorado por cargos invisibles.

El Banco de España es claro: cualquier cuenta puede cancelarse en cualquier momento, y la entidad tiene 24 horas para completar el trámite. Pero la solicitud debe ser expresa y por escrito. No basta con el silencio ni con el olvido. Los bancos, por su parte, tienen la obligación de advertir al cliente sobre los gastos de una cuenta inactiva utilizando múltiples canales —llamadas, correos, notificaciones—, aunque en la práctica muchas entidades lo hacen de forma tan discreta que el aviso nunca llega a su destino.

El escenario más extremo afecta a cuentas completamente dormidas durante veinte años. La ley las declara abandonadas y sus fondos pasan a ser patrimonio del Estado. El banco debe notificarlo mediante correo certificado con al menos tres meses de antelación, salvo que el coste de esa notificación supere el saldo disponible, en cuyo caso no está obligado a avisar. En 2024, este mecanismo transfirió 18,3 millones de euros a las arcas públicas. Los titulares o sus herederos pueden reclamarlos, pero la mayoría nunca lo hace: simplemente no sabe que esa cuenta existió, ni que dejó de ser suya.

Tienes una cuenta bancaria que abriste hace años. Quizá fue para cobrar una nómina, domiciliar recibos, o simplemente porque el banco ofrecía una promoción. Sacaste el dinero. Dejaste de usarla. Y asumiste que todo había terminado. Pero no fue así. Miles de españoles descubren cada año que sus cuentas olvidadas siguen vivas, generando comisiones mes tras mes, año tras año, sin que ellos lo sepan.

La confusión es comprensible. Muchos clientes creen que vaciar una cuenta equivale a cerrarla. Es un error que los bancos no siempre se apresuran a corregir. La verdad legal es más severa: una cuenta vacía no es una cuenta cerrada. Mientras no hayas comunicado expresamente por escrito al banco tu intención de cancelarla, el contrato sigue vigente. Y mientras siga vigente, la entidad puede seguir cobrando las comisiones de mantenimiento que figuran en el contrato original. Muchos clientes se enteran de esto cuando reciben una reclamación por una deuda acumulada, o cuando descubren que el pequeño saldo que dejaron hace años ha desaparecido consumido por cargos invisibles.

El Banco de España es claro en su orientación al consumidor: puedes cancelar tu cuenta en cualquier momento, sin necesidad de avisar con antelación. La entidad tiene 24 horas para completar el trámite una vez recibida la solicitud. Pero esa solicitud debe ser expresa, por escrito, comunicada directamente a la entidad. No basta con dejar de usar la cuenta. No basta con ignorarla. Tienes que decirle al banco que quieres que desaparezca.

Los bancos, por su parte, tienen obligaciones que a menudo incumplen o cumplen de forma negligente. Aunque una cuenta no registre movimientos, la entidad debe seguir enviando extractos, liquidaciones y resúmenes anuales. Si detecta que la cuenta está inactiva, debe advertir al cliente de los posibles gastos derivados de mantenerla abierta. Pero esa advertencia no puede ser un simple mensaje en el buzón digital de la banca electrónica. El banco debe asegurarse de que el cliente realmente se entere, utilizando múltiples canales: llamadas telefónicas, correos electrónicos, notificaciones por distintas vías. En la práctica, muchas entidades no lo hacen, o lo hacen de forma tan discreta que el cliente nunca se entera.

Existe un escenario aún más grave, menos conocido, que afecta a cuentas que permanecen completamente dormidas durante décadas. Según la Ley del Patrimonio del Estado, una cuenta se considera legalmente abandonada cuando no ha habido ningún movimiento ni actuación del titular durante veinte años. Llegado ese momento, los fondos pasan a ser dinero público. Antes de que esto ocurra, el banco debe verificar que efectivamente no ha habido operación alguna en esas dos décadas. Luego debe notificar al titular mediante correo certificado, con al menos tres meses de antelación, a la dirección que conste en sus registros. Pero existe una excepción inquietante: si el costo de la notificación es superior al dinero que hay en la cuenta, el banco no está obligado a avisar.

La magnitud de este fenómeno es sorprendente. Según la última Memoria de la Dirección General del Patrimonio del Estado, las cuentas y depósitos declarados en presunción de abandono ingresaron en las arcas públicas 18,3 millones de euros durante 2024. Ese dinero no desapareció. Simplemente cambió de dueño. Pasó de ser patrimonio privado olvidado a ser patrimonio del Estado. Los titulares o sus herederos pueden solicitar certificación de que los fondos fueron entregados a la Administración, pero la mayoría nunca lo hace porque nunca supo que la cuenta existía, o que había dejado de existir como suya.

Para cancelar una cuenta es necesario comunicar expresamente la decisión a la entidad por escrito
— Banco de España
Podemos cancelar nuestra cuenta en cualquier momento, sin necesidad de preaviso alguno
— Banco de España
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
Inventor

¿Por qué los bancos no cierran automáticamente las cuentas inactivas? Parece lo lógico.

Model

Porque el contrato sigue siendo válido mientras ambas partes no acuerden terminarlo. El banco podría cerrarla unilateralmente, pero eso requeriría iniciativa. Es más fácil dejar que siga abierta cobrando comisiones.

Inventor

¿Y si el cliente nunca recibe la notificación de que la cuenta sigue activa?

Model

Ese es el problema real. El banco tiene la obligación de notificar, pero muchos lo hacen de forma tan débil que el cliente nunca se entera. Un mensaje en la banca electrónica no es suficiente si el cliente no accede a ella.

Inventor

¿Qué pasa con el dinero que se acumula en comisiones? ¿Puede el cliente recuperarlo?

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Teóricamente puede reclamarlo si demuestra que no fue informado adecuadamente. Pero la mayoría de los clientes ni siquiera sabe que tiene una reclamación pendiente hasta que es demasiado tarde.

Inventor

¿Y esos veinte años hasta que la cuenta se declara abandonada? ¿El banco sigue cobrando comisiones todo ese tiempo?

Model

Sí. Mientras la cuenta esté abierta, las comisiones siguen. Es un dinero que desaparece lentamente, año tras año, hasta que finalmente lo que queda pasa a ser propiedad del Estado.

Inventor

¿Hay alguna forma de protegerse?

Model

La única forma es ser proactivo: revisa periódicamente todas tus cuentas, aunque no las uses, y cierra formalmente las que no necesites. Por escrito, con confirmación del banco.

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