El 91,6% de menores de 0 a 6 años en Baleares hace uso abusivo de pantallas

Menores de 0-6 años experimentan déficit de atención, retrasos en desarrollo del lenguaje, problemas emocionales y alteraciones en ciclos de descanso y alimentación por exposición excesiva a pantallas.
Las pantallas funcionan como el gran conciliador de emociones infantiles
Los expertos advierten que los padres usan dispositivos para regular el comportamiento de niños muy pequeños, con consecuencias en su desarrollo.

El 91,6% de menores de 0-6 años en Baleares usan pantallas de forma abusiva, frecuentemente como herramienta para calmar o entretener desde antes del primer año. El 86,6% de familias carece de formación y estrategias para acompañar correctamente el uso de pantallas, siendo televisión y móvil los dispositivos predominantes en hogares.

  • El 91,6% de menores de 0-6 años en Baleares hace uso abusivo de pantallas, muchos antes del primer año
  • El 86,6% de familias carece de formación y estrategias para acompañar correctamente el uso de dispositivos
  • Televisión (96%) y teléfono móvil (94,9%) son los dispositivos predominantes en los hogares
  • El exceso de pantallas genera déficit de atención, retrasos en lenguaje, problemas emocionales y alteraciones del sueño

Un informe de la UIB revela que el 91,6% de menores de 0-6 años en Baleares hacen uso abusivo de pantallas, muchos antes del primer año de vida, generando déficit de atención y retrasos en el desarrollo del lenguaje.

En las Islas Baleares, casi nueve de cada diez niños menores de seis años están pasando demasiado tiempo frente a pantallas. Un estudio reciente de la Universidad de las Islas Baleares ha puesto números a una realidad que muchas familias viven en silencio: el 91,6% de los pequeños en esa franja de edad hace un uso que los expertos califican de abusivo de televisores, teléfonos móviles y otros dispositivos. Lo más inquietante es que muchos de estos niños comienzan esa exposición antes de cumplir su primer año de vida.

La investigación se basó en las respuestas de casi nueve mil familias de nivel socioeconómico medio o alto. El panorama que emerge es de desconexión entre acceso y preparación. Mientras que el 95,8% de los hogares tiene conexión a internet, el 86,6% de las familias reconoce no poseer la formación, las estrategias ni las herramientas necesarias para guiar a sus hijos de manera adecuada en el consumo de pantallas. La televisión domina en el 96% de los hogares, seguida muy de cerca por los teléfonos móviles en el 94,9%.

Los padres recurren a las pantallas en momentos específicos del día: antes de ir al colegio, durante las comidas, después de comer, y especialmente antes de dormir. El propósito es casi siempre el mismo: entretener, mantener al niño ocupado, o calmar situaciones difíciles. En los casos más precoces, cuando el bebé aún no ha cumplido un año, los dispositivos funcionan como lo que los investigadores llaman "espacios de conciliación", una forma de regular las emociones del pequeño cuando los padres necesitan paz.

Los efectos que los expertos advierten son serios. El exceso de pantallas se traduce en déficit de atención, retrasos en el desarrollo del lenguaje, problemas emocionales variados, y alteraciones en los patrones de sueño y alimentación. Bartomeu Mut, profesor de Pedagogía Aplicada y Psicología de la Educación en la UIB y uno de los autores del informe, ha señalado que las pantallas funcionan frecuentemente como "el gran conciliador", un mecanismo para regular el comportamiento infantil. Pero advierte que la primera infancia es una etapa especialmente vulnerable, y que el problema no es tecnológico sino de desarrollo humano.

Mut ha enfatizado que no se trata de culpar a las familias, sino de acompañarlas. Según su perspectiva, se necesitan políticas preventivas reales, formación accesible, y alternativas concretas a las pantallas. El bienestar digital de los niños, ha dicho, es una responsabilidad que debe ser compartida por instituciones, escuelas, profesionales y padres.

El gobierno regional ha tomado nota. Antoni Vera, conseller de Educación y Universidades, ha anunciado nuevas medidas que se sumarán a la prohibición de móviles ya en vigor en los centros educativos. En los próximos meses, su departamento lanzará una campaña de sensibilización para crear "espacios libres de móviles" en las etapas de cero a seis años, con cartelería en escuelas infantiles. La misma campaña llegará a las unidades pediátricas de los centros sanitarios, para que las familias comprendan el daño que puede causar el uso temprano de dispositivos móviles.

Vera ha subrayado que proteger la primera infancia requiere el trabajo conjunto de todos los actores. También ha anunciado que para el próximo curso escolar, la Conselleria iniciará un programa de formación dirigido a familias con hijos en quinto y sexto de primaria, y primero y segundo de secundaria. El objetivo es claro: reducir la exposición de los niños a las pantallas mediante la conciencia y las herramientas que hoy faltan en la mayoría de los hogares.

La primera infancia es una etapa especialmente sensible y es necesario tomar medidas para reducir el uso abusivo de pantallas. No es una cuestión tecnológica, sino de desarrollo infantil.
— Bartomeu Mut, profesor de Pedagogía Aplicada y Psicología de la Educación de la UIB
El bienestar digital infantil es una responsabilidad colectiva que requiere políticas preventivas, formación y alternativas reales, no culpabilización de las familias.
— Bartomeu Mut
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
Inventor

¿Por qué el estudio se enfoca en familias de nivel socioeconómico medio o alto si el problema de las pantallas afecta a todos?

Model

Es una pregunta importante. El estudio captura a familias que teóricamente tienen más recursos y acceso a información, pero aun así el 91,6% reporta uso abusivo. Sugiere que el problema no es de pobreza o falta de acceso, sino algo más profundo sobre cómo vivimos ahora.

Inventor

El profesor Mut dice que no es un problema tecnológico sino de desarrollo infantil. ¿Qué quiere decir exactamente?

Model

Que no se trata de si la tecnología es buena o mala. Se trata de que los cerebros en desarrollo necesitan ciertas cosas—interacción, movimiento, aburrimiento incluso—que las pantallas no proporcionan. Cuando usamos pantallas para calmar a un bebé, estamos evitando que desarrolle sus propias herramientas emocionales.

Inventor

¿Por qué los padres usan las pantallas justo antes de dormir si saben que afectan el sueño?

Model

Porque funciona. Un niño calmado es un niño que duerme. Los padres están exhaustos, y la pantalla es la solución más rápida disponible. El problema es que nadie les ha dado alternativas reales que sean igual de efectivas y más fáciles de implementar.

Inventor

¿Qué esperar de las campañas de sensibilización que anuncia el gobierno?

Model

Son un primer paso necesario, pero insuficiente. Poner carteles diciendo "sin móviles" no cambia la realidad de una madre sola con dos niños pequeños. Lo que falta es formación práctica, apoyo real, y alternativas concretas que funcionen en la vida cotidiana.

Inventor

¿Hay algo en el estudio que te sorprenda?

Model

Que el 95,8% de los hogares tenga internet pero el 86,6% no sepa cómo usarlo responsablemente con sus hijos. Significa que el acceso llegó mucho más rápido que la sabiduría sobre cómo vivirlo.

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