El 82% de empresas españolas ya cuenta con director de IA para liderar su estrategia

Se prevé que entre 2026 y 2028 el 28% de empleados necesite recualificación para cambiar de función y el 51% requiera mejorar competencias en su rol actual.
El verdadero reto no es tecnológico, sino cultural
Ana Gobernado, Managing Partner de IBM Consulting, sobre el desafío real de la transformación con IA en las empresas españolas.

La adopción del cargo de Chief AI Officer en España supera la media global del 76%, reflejando madurez organizacional en la integración de IA. Solo el 25% de empleados usa IA regularmente, pero el 83% de CEO cree que tienen habilidades para colaborar con esta tecnología.

  • El 82% de empresas españolas cuenta con director de IA, frente al 22% en 2025
  • El 88% de CEO españoles considera la IA soberana clave estratégica
  • Solo el 25% de empleados usa IA regularmente, pero el 83% de CEO cree que tienen habilidades para colaborar
  • Para 2030, se espera que el 47% de decisiones operativas sean tomadas por IA sin intervención humana
  • Entre 2026 y 2028, el 28% de empleados necesitará recualificación y el 51% deberá mejorar competencias

El 82% de las empresas españolas ya cuenta con un director de IA, impulsado por que el 88% de los CEO considera la IA soberana clave estratégica para sus organizaciones.

En las salas de juntas españolas, algo ha cambiado de manera casi silenciosa pero profunda. Hace apenas un año, solo una de cada cinco empresas tenía a alguien cuyo trabajo era pensar exclusivamente en cómo la inteligencia artificial transformaría su negocio. Hoy, cuatro de cada cinco lo tienen. El cargo de director de inteligencia artificial, conocido en los círculos ejecutivos como Chief AI Officer, ha pasado de ser una rareza a convertirse en un elemento prácticamente estándar en las organizaciones españolas. En 2025, apenas el 22 por ciento de las empresas contaba con este puesto. Ahora, el 82 por ciento lo tiene. Es un cambio de escala que refleja algo más profundo: los líderes empresariales españoles han dejado de ver la IA como un experimento y la ven como una necesidad estratégica.

Esta transformación no ocurre en el vacío. El 88 por ciento de los directores ejecutivos españoles considera que la IA soberana —es decir, sistemas que las empresas pueden controlar, cuyos datos y modelos permanecen bajo su dominio— es fundamental para sus estrategias futuras. Ese porcentaje supera incluso la media global del 83 por ciento, lo que sugiere que los CEO españoles sienten una urgencia particular por asegurar que el control de sus datos y sus sistemas de inteligencia artificial permanezca en sus manos. No es paranoia. Es la comprensión de que en un mundo donde la IA toma decisiones cada vez más importantes, perder el control de esa tecnología es perder el control del negocio.

Los números que IBM ha recopilado en su estudio anual de CEO —que incluyó a dos mil directores ejecutivos de todo el mundo, entre ellos españoles— revelan una brecha interesante entre la ambición y la realidad actual. Mientras que el 83 por ciento de los CEO españoles cree que sus empleados tienen las habilidades necesarias para trabajar junto a la IA, solo el 25 por ciento de la plantilla la utiliza regularmente en su día a día. Es como si las empresas tuvieran el talento pero no lo estuvieran aprovechando. O quizá, como sugieren los datos, el talento existe pero aún no se ha activado.

Lo que sí está claro es hacia dónde van las cosas. Para 2030, los CEO españoles esperan que el 47 por ciento de las decisiones operativas que puedan ser codificadas —aquellas donde hay reglas claras y límites de seguridad definibles— sean tomadas por sistemas de IA sin que un humano tenga que intervenir. Hoy esa cifra es del 23 por ciento. El cambio es dramático, pero también controlado. Los directivos no están imaginando un futuro donde la IA decide todo. Están imaginando uno donde la IA decide lo que puede decidir bien, y los humanos se concentran en lo que requiere juicio, contexto y creatividad.

Este cambio de poder hacia la IA está forzando a las empresas a repensar cómo están estructuradas. El 80 por ciento de los directivos españoles dice que está descentralizando la toma de decisiones y distribuyendo la responsabilidad a medida que la IA gana protagonismo. Es una paradoja: para que la IA funcione bien, las organizaciones tienen que volverse menos jerárquicas, no más. El 87 por ciento de los CEO españoles ve que las funciones de liderazgo en talento y tecnología están convergiendo, lo que significa que ya no es posible pensar en transformación digital sin pensar en transformación de personas.

Y aquí está el costo humano que nadie quiere decir en voz alta pero que los números dicen claramente. Entre 2026 y 2028, el 28 por ciento de los empleados españoles necesitará recualificarse para hacer un trabajo completamente diferente. Otro 51 por ciento necesitará mejorar significativamente sus competencias para seguir siendo efectivo en su rol actual. Son cifras que hablan de disruption masiva, aunque los CEO prefieran llamarlo transformación. Casi tres de cada cuatro personas en la fuerza laboral española enfrentará algún tipo de cambio importante en cómo trabaja.

Ana Gobernado, Managing Partner de IBM Consulting en España, lo resume así: el verdadero desafío no es tecnológico, es cultural. Las empresas ya no están haciendo pruebas de concepto. Están implementando IA empresarial para rediseñar procesos completos de principio a fin. El 85 por ciento de los CEO españoles está de acuerdo en que el éxito de la IA depende más de que las personas la adopten que de la tecnología en sí misma. Es una admisión importante: pueden tener el mejor sistema de IA del mundo, pero si sus empleados no lo usan, no sirve de nada.

Lo que está sucediendo en España es parte de una tendencia global, pero con matices locales. Las empresas españolas están avanzando más rápido que el promedio mundial en la creación de roles de liderazgo en IA. Están siendo más enfáticas en la importancia de la soberanía de datos. Y están siendo más realistas sobre el costo humano de la transformación. Para 2030, el panorama será irreconocible. La pregunta ahora es si las empresas y el sistema educativo español estarán listos para preparar a esa fuerza laboral para lo que viene.

Los datos de este informe confirman que la inteligencia artificial es ya una realidad operativa en las empresas, y que los CEO españoles han decidido liderar este cambio asumiendo la necesidad de salir de su zona de confort
— Ana Gobernado, Managing Partner de IBM Consulting
Ya no estamos hablando de pruebas de concepto ni de IA de consumo, sino de IA empresarial orientada a rediseñar procesos de principio a fin para materializar resultados tangibles en el negocio
— Ana Gobernado, Managing Partner de IBM Consulting
The Hearth Conversation Another angle on the story
Inventor

¿Por qué el salto fue tan rápido? De 22 por ciento a 82 por ciento en un año parece casi irreal.

Model

Porque llegó el momento en que los CEO dejaron de preguntarse si necesitaban un director de IA y empezaron a preguntarse si podían permitirse no tenerlo. Cuando ves que tus competidores están reorganizando sus equipos directivos alrededor de la IA, la decisión se vuelve casi obligatoria.

Inventor

Pero solo el 25 por ciento de los empleados usa IA regularmente. ¿No es eso un fracaso?

Model

No es un fracaso, es un retraso. Los CEO creen que el talento existe. Lo que falta es la activación, la capacitación, el permiso cultural para que la gente experimente. Es como tener un gimnasio lleno de máquinas pero nadie sabe cómo usarlas.

Inventor

¿Qué significa realmente que el 88 por ciento quiera IA soberana?

Model

Significa que quieren dormir tranquilos sabiendo que sus datos, sus decisiones, sus modelos, están bajo su control. No quieren depender de un proveedor externo que podría cambiar las reglas mañana. Es poder, pero también es miedo.

Inventor

El 28 por ciento de empleados necesitará recualificarse completamente. ¿Eso no es un problema social enorme?

Model

Lo es. Y es por eso que el 85 por ciento de los CEO dice que el éxito depende de las personas, no de la tecnología. Saben que si no resuelven esto bien, la transformación fracasa. Pero saber y hacer son cosas diferentes.

Inventor

¿Cuál es el verdadero reto entonces?

Model

Cultural. Pueden comprar toda la IA que quieran, pero si la organización no cambia cómo piensa, cómo decide, cómo se estructura, la IA será solo un gasto. El director de IA no es un técnico. Es un catalizador de cambio.

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