El 55% de empresas logísticas en México ya mide su huella de carbono

La sostenibilidad está ganando espacio en la agenda logística
Según el CEO de Logística de México, el crecimiento en medición de huella de carbono refleja un cambio estratégico en las operaciones.

En el transcurso de tres años, la logística mexicana ha triplicado su capacidad de mirarse a sí misma: hoy, más de la mitad de las empresas del sector mide su huella de carbono, un gesto que trasciende la moda corporativa para convertirse en condición de permanencia en los mercados globales. El Estudio Nacional de Indicadores Logísticos 2026, elaborado por un consorcio académico e industrial con respaldo de la Secretaría de Economía, revela tanto el avance como la fractura: las grandes empresas lideran con holgura, mientras las pequeñas apenas asoman a esta nueva exigencia. La sostenibilidad, en este relato, no es ya una virtud opcional sino el umbral que separa a quienes compiten del futuro de quienes lo observan desde afuera.

  • En solo tres años, la medición de huella de carbono pasó del 22% al 55% en empresas logísticas mexicanas, una aceleración que señala un punto de inflexión en la cultura sectorial.
  • La brecha entre grandes y pequeñas empresas es alarmante: mientras el 75% de las corporaciones grandes ya rastrea sus emisiones, apenas el 18% de las pequeñas lo hace, dividiendo al sector entre preparados y rezagados.
  • Los indicadores operativos muestran señales alentadoras: un Fill Rate del 93% y una Orden de Venta Perfecta del 82% confirman que la eficiencia en cadenas de suministro va ganando terreno.
  • Sin embargo, la precisión del pronóstico de demanda se estanca en 70% y la rotación de personal persiste como herida abierta, limitando la competitividad que el sector necesita para consolidarse.
  • Ejecutivos de empresas como Sally Beauty y Elektra coinciden en que los indicadores confiables son ya una herramienta de supervivencia, no un lujo analítico, en un entorno de negocios cada vez más exigente.

Hace tres años, apenas una de cada cinco empresas logísticas en México medía su huella de carbono. Hoy esa proporción se ha triplicado: el 55% del sector ya rastrea sus emisiones, según el Estudio Nacional de Indicadores Logísticos 2026. El documento, elaborado por Soy Logístico Asociación, EGADE Business School del Tecnológico de Monterrey, Logística de México e IBSO, con respaldo de la Secretaría de Economía, encuestó a más de 160 empresas de distintos sectores productivos.

Los números revelan un avance real, pero también una fractura incómoda. El 75% de las grandes empresas ya incorpora la medición de carbono a su operación, mientras que entre las compañías con ingresos menores a 250 millones de pesos la adopción apenas llega al 18%. José Ambe, CEO de Logística de México, prefirió leer esa brecha como oportunidad: el 44% que aún no mide sus emisiones tiene margen para integrar la sostenibilidad como herramienta estratégica, no solo como gesto de responsabilidad corporativa.

En el plano operativo, el estudio registra mejoras concretas. El Fill Rate alcanzó el 93% y el indicador de Orden de Venta Perfecta llegó al 82%, reflejando una ejecución más sólida y una mejor respuesta al cliente final. Ambe subrayó que estos números responden a la pregunta esencial de la logística: cómo se atiende a quienes esperan al otro lado de la cadena.

Pero los desafíos no desaparecen. La precisión del pronóstico de demanda se queda en 70%, evidenciando debilidades en planeación que afectan inventarios y disponibilidad de productos. La rotación de personal sigue siendo un cuello de botella estratégico con diferencias marcadas entre sectores. En su cuarta edición, el estudio analiza 17 indicadores que abarcan desde servicio al cliente hasta talento y costos. El mensaje de fondo es claro: México avanza, pero la transformación real apenas está comenzando.

Hace tres años, apenas una de cada cinco empresas logísticas en México medía su huella de carbono. Hoy, esa cifra se ha triplicado. El Estudio Nacional de Indicadores Logísticos 2026, presentado recientemente, documenta que el 55% de las compañías del sector ya rastrea sus emisiones, un salto que refleja algo más profundo que una moda corporativa: la sostenibilidad se ha convertido en un requisito operativo.

El estudio, elaborado por Soy Logístico Asociación, EGADE Business School del Tecnológico de Monterrey, Logística de México (LDM) e IBSO en colaboración con la Secretaría de Economía, encuestó a más de 160 empresas de distintos sectores productivos. Los números son claros, pero también revelan una brecha incómoda. Mientras el 75% de las grandes empresas ya mide su huella de carbono, entre las compañías con ingresos menores a 250 millones de pesos la adopción apenas alcanza el 18%. Es una división que define quién está preparado para los mercados del futuro y quién se queda atrás.

José Ambe, CEO de Logística de México, fue directo en su análisis: el 44% de las empresas nacionales aún no incorpora la medición de la huella de carbono. Eso no es un fracaso, aclaró, sino una oportunidad. La sostenibilidad está ganando espacio en la agenda logística, y existe margen para integrar estos indicadores como parte de la estrategia empresarial. Lo que antes era un ejercicio de responsabilidad corporativa ahora es una herramienta para identificar dónde se desperdician recursos, dónde se pueden optimizar procesos, y cómo responder a las exigencias cada vez más estrictas de clientes, inversionistas y mercados internacionales.

Más allá de las emisiones, el estudio documenta avances en el desempeño operativo. El Fill Rate —la capacidad de satisfacer la demanda de los clientes— alcanzó el 93%. El indicador de Orden de Venta Perfecta llegó al 82%, reflejando mejoras en la ejecución de procesos y la calidad del servicio. Ambe insistió en que estos números importan porque responden a una pregunta fundamental: ¿cómo estamos atendiendo a nuestros clientes finales? Ese debe ser el propósito dentro de la logística.

Pero los desafíos persisten. La precisión del pronóstico de demanda apenas alcanzó el 70%, lo que evidencia la necesidad de fortalecer la planeación para mejorar la disponibilidad de productos y optimizar inventarios. La rotación de personal mantiene diferencias importantes entre sectores, confirmando que la gestión del talento continúa siendo un cuello de botella estratégico. Estos son los problemas que seguirán marcando la agenda de la logística mexicana en los próximos años.

En la presentación del estudio, ejecutivos de empresas como Sally Beauty y Elektra coincidieron en que contar con indicadores confiables es fundamental para mejorar la toma de decisiones en un entorno cada vez más dinámico. El Estudio Nacional de Indicadores Logísticos, en su cuarta edición, analiza 17 indicadores relacionados con servicio al cliente, inventarios, transporte, planeación, talento, costos y sostenibilidad. Los resultados muestran que las empresas mexicanas avanzan hacia cadenas de suministro más eficientes y sostenibles, aunque la brecha entre grandes y pequeñas organizaciones sugiere que el verdadero trabajo de transformación apenas está comenzando.

Hoy vemos que todavía hay un 44% de las empresas nacionales que no incorporan la medición de la huella de carbono. Este resultado refleja que la sostenibilidad continúa ganando espacio dentro de la agenda logística
— José Ambe, CEO de Logística de México
Nuestro indicador principal debe ser cómo estamos atendiendo a nuestros clientes finales. Debe ser nuestro propósito dentro de la logística
— José Ambe, CEO de Logística de México
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
Inventor

¿Por qué el salto de 22% a 55% en tres años? ¿Fue una decisión voluntaria o algo obligó a las empresas a medir?

Model

Fue un poco de ambas cosas. Los clientes internacionales comenzaron a exigirlo, los inversionistas empezaron a preguntarlo, y las regulaciones se endurecieron. Pero también las empresas descubrieron que medir la huella de carbono no es solo cumplir: es una forma de encontrar ineficiencias que cuestan dinero.

Inventor

Entonces, ¿las grandes empresas simplemente tienen más recursos para hacerlo?

Model

Sí, pero es más que eso. Las grandes empresas tienen presión de mercados internacionales, clientes multinacionales, inversionistas que exigen reportes. Las pequeñas empresas, aunque forman parte de esas cadenas de suministro, no sienten esa presión directamente. Todavía.

Inventor

¿Eso significa que el 44% que no mide está condenado?

Model

No condenado, pero sí rezagado. Si eres proveedor de una gran empresa que ya mide su huella de carbono, eventualmente te pedirán que hagas lo mismo. Es como una onda que se propaga desde arriba hacia abajo en la cadena.

Inventor

¿Y qué pasa con esos otros números, el Fill Rate en 93%, la Orden de Venta Perfecta en 82%?

Model

Esos muestran que las operaciones están mejorando. Pero el pronóstico de demanda en 70% es preocupante. Si no sabes qué va a vender, no puedes optimizar nada, ni siquiera tu huella de carbono.

Inventor

¿Entonces el verdadero problema no es la sostenibilidad, sino la planeación?

Model

Exacto. La sostenibilidad es el síntoma visible, pero el problema de fondo es que muchas empresas aún no tienen visibilidad real de su demanda. Eso afecta todo lo demás.

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