El 42% de las muertes por cáncer están vinculadas a factores de riesgo evitables

Se registraron 10,4 millones de muertes por cáncer en 2023, con proyecciones de 18,6 millones de fallecidos para 2050, afectando desproporcionadamente a poblaciones en países con bajos recursos.
Casi la mitad de las muertes por cáncer podrían prevenirse
Un análisis de 200 países revela que 44 factores de riesgo modificables explican el 42 por ciento de la mortalidad oncológica global.

El tabaco causa una de cada cinco muertes por cáncer, pero existen 43 factores evitables más como obesidad, alcohol, dietas insalubres y sedentarismo que explican el 42% de la mortalidad oncológica global. Los países ricos han reducido tasas de mortalidad entre 28% y 43% en tres décadas, mientras regiones con menos recursos enfrentan aumentos de hasta 29% en incidencia, reflejando desigualdades en acceso a prevención y tratamiento.

  • 18,5 millones de diagnósticos de cáncer en 2023, el doble que en 1990
  • 10,4 millones de muertes por cáncer en 2023; proyección de 18,6 millones para 2050
  • El tabaco causa una de cada cinco muertes por cáncer
  • Tasas de mortalidad cayeron 28-43% en países ricos, pero aumentaron 17-29% en regiones pobres
  • 44 factores de riesgo evitables explican el 42% de las muertes por cáncer

Un estudio publicado en The Lancet advierte que casi la mitad de las 10,4 millones de muertes por cáncer en 2023 están asociadas a 44 factores de riesgo modificables, siendo el tabaco el principal responsable de una de cada cinco defunciones.

El cáncer se ha convertido en la principal causa de muerte en el mundo, y los números son cada vez más alarmantes. En 2023, casi 18,5 millones de personas recibieron un diagnóstico de tumor, el doble de lo que ocurría en 1990. Las proyecciones para 2050 son aún más sombrías: se espera que los nuevos casos aumenten un 61 por ciento, impulsados principalmente por el crecimiento demográfico y el envejecimiento de la población. Pero un estudio publicado recientemente en The Lancet, que analizó datos de 200 países, ha puesto el foco en algo que muchos gobiernos y sistemas de salud podrían controlar: casi la mitad de las muertes por cáncer están vinculadas a factores de riesgo que se pueden evitar.

En 2023 murieron 10,4 millones de personas por cáncer en el mundo. De esas muertes, el 42 por ciento estaban asociadas a comportamientos o exposiciones que podrían haberse prevenido. El tabaco es el culpable más visible: este hábito contribuye a una de cada cinco muertes por cáncer y favorece el desarrollo de alrededor de quince tipos diferentes de tumores. Pero los investigadores han identificado un total de 44 factores de riesgo modificables que explican casi la mitad de las muertes en hombres y más de un tercio en mujeres. La lista es larga y familiar: la obesidad, los niveles altos de azúcar en sangre, las dietas poco saludables, el consumo de alcohol, el sedentarismo. Algunos factores escapan al control individual, como la contaminación del aire, la exposición al radón, el amianto o el arsénico en el lugar de trabajo.

Theo Vos, investigador del Instituto de Métricas y Evaluación de la Salud de la Universidad de Washington y autor principal del estudio, hizo una aclaración importante: estos cálculos no incluyen agentes infecciosos como el virus del papiloma humano, que causa cáncer de cuello uterino, o la bacteria Helicobacter pylori, responsable de la mayoría de los cánceres de estómago. Si se incluyeran estos factores infecciosos, la proporción de muertes por cáncer atribuibles a causas evitables se acercaría al 50 por ciento. Eso significa que la mitad de las muertes por cáncer en el mundo podrían prevenirse con medidas de salud pública adecuadas.

Los autores del estudio sugieren que muchas de estas muertes podrían evitarse mediante medidas de prevención: impuestos sobre el tabaco y el alcohol, programas de vacunación contra el virus del papiloma humano, campañas de cribado temprano. Otros investigadores han señalado que estos factores de riesgo no son exclusivos del cáncer; también están vinculados a enfermedades cardiovasculares y otras condiciones crónicas. Esto significa que invertir en prevención primaria tendría beneficios que van mucho más allá de la reducción de la carga del cáncer.

Un fenómeno que preocupa especialmente a los oncólogos es el aumento de tumores en adultos menores de 50 años, una tendencia que históricamente se consideraba una enfermedad del envejecimiento. Jesús García Foncillas, presidente de la Fundación ECO para la Excelencia y Calidad en la Oncología, señala que el aumento de cánceres colorrectales en adultos jóvenes es particularmente inquietante. Las investigaciones sugieren que detrás de este fenómeno hay cambios en la flora intestinal inducidos por hábitos alimenticios modernos. García Foncillas insiste en que no se puede bajar la guardia contra el tabaco y pide una reeducación de los adultos en hábitos saludables, pero sobre todo un trabajo proactivo desde la infancia con las nuevas generaciones, fomentando el ejercicio físico, la dieta saludable y una generación libre de tabaco y vapeo.

La carga del cáncer no se distribuye de manera uniforme en el mundo. Aunque las tasas de mortalidad ajustadas por edad han disminuido un 24 por ciento a nivel mundial entre 1990 y 2023, esta mejora está impulsada principalmente por los países ricos. En España, la tasa de mortalidad ajustada por edad cayó un 28 por ciento en los últimos treinta años; en Estados Unidos, casi un 33 por ciento; en China, un 43 por ciento. Pero en Líbano aumentó un 80 por ciento y en India un 21 por ciento. En las regiones con menos ingresos, la incidencia ajustada por edad aumentó hasta un 29 por ciento en el mismo período, y la tasa de muertes ajustada por edad subió un 17 por ciento. Vos explica que estas tendencias adversas en países con menos recursos reflejan un acceso deficiente al tratamiento, que a menudo es costoso y requiere un sistema de salud que funcione correctamente.

Los expertos coinciden en que los datos del estudio deben interpretarse como una llamada de atención urgente. García Foncillas pide medidas inmediatas que combinen la prevención de factores de riesgo con el diagnóstico precoz para poder curar pacientes y reducir la mortalidad. Isabel Echavarría, secretaria científica de la Sociedad Española de Oncología Médica, subraya que aunque el cáncer es un problema de primer orden cuya incidencia está en aumento, es posible reducir tanto su incidencia como su mortalidad controlando ciertos factores de riesgo. Para los países ricos, Vos sugiere reducir el consumo de tabaco y alcohol, lograr una alta cobertura de vacunación y seguir invirtiendo en tratamiento. Para las zonas con menos recursos, recomienda un mayor enfoque en prevención debido a su asequibilidad, pero también la creación de infraestructura para un tratamiento sostenible del cáncer.

No podemos abandonar la batalla contra el tabaco. No podemos concebir una sociedad que fume
— Jesús García Foncillas, presidente de la Fundación ECO para la Excelencia y Calidad en la Oncología
Es probable que los programas de cribado en Estados Unidos y la disminución del consumo de tabaco sean impulsores importantes de la tendencia observada
— Theo Vos, investigador del Instituto de Métricas y Evaluación de la Salud de la Universidad de Washington
The Hearth Conversation Another angle on the story
Inventor

¿Por qué el estudio enfatiza tanto los factores evitables si el cáncer sigue siendo principalmente una enfermedad del envejecimiento?

Model

Porque la edad es inevitable, pero los hábitos no. El estudio dice que el 42 por ciento de las muertes podrían prevenirse. Eso no es un detalle menor; es la diferencia entre aceptar el cáncer como destino o tratarlo como un problema de salud pública que se puede resolver.

Inventor

¿Qué explica que países ricos hayan reducido la mortalidad mientras países pobres la ven aumentar?

Model

No es que los ricos sean más saludables naturalmente. Tienen sistemas de salud que detectan el cáncer temprano, acceso a tratamientos costosos, y campañas de prevención. En países con menos recursos, la gente muere porque no puede acceder a esas herramientas, no porque sea más propensa a enfermar.

Inventor

El aumento de cánceres en adultos jóvenes es sorprendente. ¿Realmente es por la comida?

Model

Parece que sí, al menos en parte. Los investigadores hablan de cambios en la flora intestinal causados por dietas modernas. Es irónico: mientras vivimos más años, estamos desarrollando enfermedades que antes eran del envejecimiento a edades cada vez más tempranas.

Inventor

Si el tabaco causa una de cada cinco muertes, ¿por qué no se ha eliminado completamente?

Model

Porque es adictivo, rentable y culturalmente arraigado. El estudio lo sabe. Por eso los expertos no piden solo educación; piden impuestos, regulación, medidas de salud pública que vayan más allá de decirle a la gente que deje de fumar.

Inventor

¿Qué significa que el 50 por ciento de las muertes podrían prevenirse si se incluyeran factores infecciosos?

Model

Significa que estamos hablando de una epidemia que es casi completamente evitable. Vacunas contra el virus del papiloma humano, tratamiento de la hepatitis C, cribado temprano. No son cosas imposibles; son cosas que algunos países ya hacen.

Inventor

¿Cuál es el mensaje real para alguien que lee esto?

Model

Que el cáncer no es un destino inevitable. Que hay cosas que puedes controlar: lo que comes, si fumas, si te mueves. Y que hay cosas que los gobiernos deben controlar: la contaminación, el acceso a vacunas, la detección temprana. El estudio es un recordatorio de que la prevención funciona, pero solo si se hace de verdad.

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