EFPA reclama reducir la presión fiscal del ahorro y aumentar límites de aportaciones

El 90% de asesores financieros considera que los impuestos son determinantes en la elección de productos
Una encuesta a profesionales certificados revela que la fiscalidad es el factor más relevante en las decisiones de ahorro de las familias españolas.

En julio de 2026, EFPA España y el Instituto de Estudios Económicos pusieron sobre la mesa una verdad incómoda: España grava el ahorro de sus ciudadanos con una intensidad que supera ampliamente la media europea y de la OCDE, desincentivando silenciosamente la acumulación de patrimonio y la planificación financiera a largo plazo. El informe, respaldado por más de una decena de instituciones financieras y más de 260 asesores certificados, no se limita a diagnosticar el problema, sino que traza una hoja de ruta de diez reformas concretas para reorientar el sistema fiscal hacia la neutralidad, la coherencia y el horizonte largo. Es, en esencia, un llamado a que el Estado deje de penalizar la prudencia.

  • España aplica una tributación efectiva del 22% sobre el ahorro financiero, frente al 16% de la OCDE y el 14% de la UE, una brecha que erosiona la rentabilidad neta de millones de ahorradores.
  • En productos conservadores como depósitos y bonos públicos, la presión fiscal roza el 30%, castigando precisamente las decisiones de ahorro más cautelosas y accesibles para la mayoría.
  • El 90% de los asesores financieros certificados por EFPA advierte que los incentivos fiscales son determinantes en la elección de productos, pero el sistema actual empuja hacia el corto plazo en lugar de hacia la planificación.
  • La prioridad número uno del sector es recuperar y ampliar los límites de deducción en planes de pensiones, una medida que el sistema ha ido recortando y que hoy sitúa a España por encima de la media europea en tributación previsional.
  • El informe propone un decálogo de reformas —desde la compensación plena de pérdidas hasta la corrección por inflación en ganancias de capital— como hoja de ruta para reequilibrar un sistema que hoy desincentiva el ahorro productivo.

En julio de 2026, el Instituto de Estudios Económicos y EFPA España presentaron un informe conjunto que radiografía con precisión la carga fiscal que soporta el ahorro financiero en España. El acto reunió a los máximos responsables de ambas instituciones junto a representantes de entidades como Banco Santander, KPMG, Inverco y Unespa, entre otras, configurando un diagnóstico de amplio consenso sectorial.

El argumento central del estudio es que la fiscalidad no es un detalle técnico, sino un factor que moldea profundamente las decisiones de ahorro de las familias. Cuando los impuestos sobre los rendimientos del capital son elevados, la ganancia neta se reduce y el incentivo para ahorrar se debilita. El problema es que España no solo grava el ahorro: lo grava más que casi todos sus vecinos. La tributación efectiva media sobre productos financieros alcanza el 22%, frente al 16% de la OCDE y el 14% de la UE. En depósitos y bonos públicos, la presión se eleva hasta cerca del 30%.

En el ámbito del ahorro previsional, el contraste es igualmente revelador. Mientras la media de la UE registra una tributación efectiva del -23% en planes de pensiones —es decir, un incentivo neto— y la OCDE se sitúa en el -26%, España ofrece un tratamiento neutral del 0%, lo que en la práctica significa que no premia fiscalmente la previsión a largo plazo.

Una encuesta a más de 260 asesores certificados por EFPA refuerza el diagnóstico desde el terreno: más del 90% considera que los incentivos fiscales son relevantes o muy relevantes en la elección de productos. Y la reforma que más reclaman es la recuperación y ampliación de los límites de deducción en planes de pensiones, una señal de que el sistema actual está desalineado con las necesidades reales de planificación financiera.

El informe no se queda en el diagnóstico. Propone un decálogo de reformas ordenadas por prioridad: desde la compensación plena de pérdidas de capital y el diferimiento fiscal por reinversión, hasta tipos reducidos para el ahorro a largo plazo y la corrección de la inflación en las ganancias de capital. En conjunto, la propuesta aspira a reorientar el sistema fiscal español hacia un modelo que incentive la acumulación de patrimonio y deje de penalizar la prudencia financiera.

En julio de 2026, el Instituto de Estudios Económicos presentó un análisis exhaustivo sobre cómo España grava el ahorro financiero de sus ciudadanos, un trabajo realizado en colaboración con EFPA España, la asociación que agrupa a asesores y planificadores financieros del país. El acto de presentación contó con la participación de Iñigo Fernández de Mesa e Gregorio Izquierdo, presidente y director general del instituto respectivamente, junto a Santiago Satrústegui, presidente de EFPA España. El informe incorporó la perspectiva de expertos de instituciones financieras relevantes como Banco Santander, Cobas, AEB, Funcas, CECA, Inverco, Cuatrecasas, KPMG y Unespa, esta última representada por Carlos Esquivias, director de Seguros Personales y Fiscal.

El estudio parte de una premisa central: la fiscalidad condiciona de manera determinante las decisiones que toman las familias sobre dónde y cómo ahorrar. Cuando los impuestos sobre los rendimientos del capital son elevados, la ganancia neta que obtiene el inversor disminuye, lo que desalienta la acumulación de patrimonio y dificulta que el ahorro se canalice hacia actividades productivas. Por eso, sostiene el informe, el sistema fiscal debe orientarse hacia la neutralidad, la coherencia interna y la estabilidad a largo plazo.

Los datos que presenta el análisis son contundentes. La tributación efectiva media sobre productos financieros de ahorro en España alcanza el 22%, una cifra significativamente superior al 16% que registra el promedio de países de la OCDE y al 14% de media en la Unión Europea. Esta diferencia implica que el sistema fiscal español reduce la rentabilidad neta del ahorro mucho más que en los países con los que España debería compararse. En instrumentos de ahorro conservadores como depósitos y bonos públicos, la presión fiscal es aún más pronunciada, rondando el 30%, ligeramente por encima del promedio de la OCDE y claramente superior al de la UE. El informe señala que esto significa que España grava incluso las decisiones de ahorro más prudentes de forma considerable.

En productos de ahorro a largo plazo, las diferencias entre países se hacen más evidentes. Los planes de pensiones, por ejemplo, reciben tratamientos fiscales muy distintos según la jurisdicción. Mientras algunos países ofrecen incentivos fiscales intensos que resultan en tipos efectivos negativos, otros adoptan posturas neutrales o incluso penalizadoras. España se sitúa en el grupo de países con una tributación efectiva del 0%, lo que significa que el tratamiento es neutral. Sin embargo, esto la coloca por encima del promedio de la UE, que es del -23%, y del de la OCDE, del -26%, indicando que el sistema español no es generoso con el ahorro previsional. En seguros Unit Linked, España registra una tributación efectiva del 19%, posicionándose en una zona intermedia-alta entre los países analizados.

Para entender qué cambios demanda el sector, el informe incluyó una encuesta con más de 260 respuestas de profesionales certificados por EFPA. Los resultados son claros: más del 90% de estos asesores considera que los incentivos fiscales son relevantes o muy relevantes en la decisión de qué productos financieros elegir. Cuando se les preguntó cuáles eran las mejoras más prioritarias, los profesionales expresaron una preferencia marcada por medidas orientadas al ahorro a largo plazo, especialmente la recuperación y ampliación de los límites para deducir aportaciones a fondos y planes de pensiones en la base imponible del impuesto sobre la renta. Esta preferencia revela una desconexión entre los incentivos que ofrece actualmente el sistema fiscal español, que favorecen el corto plazo y la liquidez, y lo que los expertos del sector consideran necesario: una orientación hacia la planificación financiera a largo plazo y mayores niveles de rentabilidad del ahorro.

El informe establece un orden de prioridades para la reforma fiscal del ahorro. En primer lugar figura la recuperación y ampliación de los límites de deducción en pensiones. Le siguen la compensación plena de pérdidas de capital con renta del ahorro, el diferimiento de tributación cuando se reinvierte en otros productos financieros, tipos reducidos para ahorro a largo plazo, tipos reducidos para ganancias de capital a largo plazo, compensación plena de pérdidas con la renta general del IRPF, tipos reducidos para ahorro general, recuperación de coeficientes reductores por paso del tiempo en ganancias de capital, deducción íntegra por doble imposición de dividendos, y corrección de la inflación en la tributación de ganancias de capital.

Sobre esta base de diagnóstico y prioridades, el informe propone una reforma integral de la tributación del ahorro articulada en torno a ejes transversales y medidas específicas por producto, sistematizadas en un decálogo de cambios. El documento no solo identifica dónde está España respecto a sus pares europeos, sino que ofrece una hoja de ruta para que el país reoriente su sistema fiscal hacia un modelo que incentive el ahorro de largo plazo y reduzca la presión fiscal que actualmente desalienta la acumulación de patrimonio.

La tributación es uno de los factores que más condiciona las decisiones de ahorro e inversión
— Instituto de Estudios Económicos, en el informe presentado
Más del 90% de los profesionales considera que los incentivos fiscales son relevantes o muy relevantes en la elección de productos financieros
— Encuesta a asesores financieros certificados por EFPA
The Hearth Conversation Another angle on the story
Inventor

¿Por qué importa tanto que España grave el ahorro más que otros países?

Model

Porque cuando los impuestos son altos, la gente ve menos dinero en su bolsillo al final. Si inviertes mil euros y ganas cien, pero pagas veintidós en impuestos, tu ganancia real es mucho menor. Eso desalienta a la gente a ahorrar e invertir.

Inventor

Pero ¿no es normal que los gobiernos cobren impuestos sobre las ganancias?

Model

Claro, pero el nivel importa. España cobra el 22% de media, mientras que la OCDE cobra el 16%. Esa diferencia de seis puntos porcentuales significa que España penaliza más el ahorro que sus vecinos.

Inventor

¿Y los asesores financieros qué dicen al respecto?

Model

Que es un problema real. El 90% de ellos dice que los impuestos influyen mucho en lo que sus clientes eligen. Y lo que piden es poder ofrecer planes de pensiones con mayores límites de deducción, porque eso es lo que la gente necesita para ahorrar a largo plazo.

Inventor

¿Qué diferencia hay entre ahorrar a corto plazo y a largo plazo desde el punto de vista fiscal?

Model

El sistema actual favorece tener dinero líquido, disponible rápidamente. Pero los expertos dicen que eso no es lo que España necesita. Necesita que la gente ahorre para la jubilación, que invierta en empresas. Eso requiere incentivos diferentes.

Inventor

¿Qué proponen entonces?

Model

Un decálogo de cambios. Lo principal es recuperar límites más altos para deducir lo que aportas a pensiones. También compensar pérdidas con ganancias, permitir diferir impuestos si reinviertes, y aplicar tipos más bajos a ganancias a largo plazo. Es un cambio de filosofía: premiar el ahorro serio, no el dinero que entra y sale rápidamente.

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