EE.UU. lanza tercera ronda de ataques contra Irán tras cierre del estrecho de Ormuz

Un miembro de la tripulación civil del buque chipriota se encuentra desaparecido tras el ataque iraní.
Un marinero civil desapareció cuando Irán disparó contra su buque
El M/V GFS Galaxy, un portacontenedores chipriota, fue atacado en el estrecho de Ormuz, dejando daños significativos y un tripulante desaparecido.

En el estrecho de Ormuz, uno de los corredores más vitales de la economía mundial, la violencia ha vuelto a imponerse sobre la diplomacia. Apenas veinticinco días después de que Estados Unidos e Irán firmaran un memorando de entendimiento, la Guardia Revolucionaria atacó un buque civil chipriota, Washington respondió con su tercera oleada de ataques aéreos en una semana, e Irán cerró el estrecho indefinidamente. Un marinero desaparecido y el treinta por ciento del petróleo mundial en suspenso son el recordatorio de que los acuerdos frágiles se rompen con la misma velocidad con que se firman.

  • La Guardia Revolucionaria iraní disparó contra el portacontenedores chipriota M/V GFS Galaxy en el estrecho de Ormuz, dañando su sala de máquinas y dejando a un tripulante desaparecido.
  • Estados Unidos respondió de inmediato con ataques aéreos sobre instalaciones en Bushehr Asaluyeh, declarando que busca debilitar la capacidad iraní de atacar buques civiles.
  • Irán escaló aún más al cerrar unilateralmente el estrecho de Ormuz 'hasta nuevo aviso', amenazando con respuestas contundentes ante cualquier nueva acción estadounidense.
  • El acuerdo de paz firmado el 17 de junio, que prometía desbloquear el estrecho y abrir negociaciones nucleares, se encuentra ahora al borde del colapso total.
  • El cierre del estrecho pone en riesgo el tránsito del treinta por ciento del petróleo comercializado mundialmente, con consecuencias potencialmente graves para los mercados energéticos globales.

El domingo 12 de julio, Estados Unidos lanzó su tercera oleada de ataques aéreos contra Irán en menos de una semana, después de que la Guardia Revolucionaria disparara contra el M/V GFS Galaxy, un portacontenedores con bandera chipriota que navegaba por el estrecho de Ormuz. El buque sufrió daños graves en su sala de máquinas y un miembro de la tripulación civil desapareció tras el impacto.

El Mando Central estadounidense confirmó los ataques contra instalaciones iraníes en la zona de Bushehr Asaluyeh, argumentando que buscaba imponer un costo alto y debilitar la capacidad de Irán para atacar a marineros y buques mercantes. La televisión estatal iraní reportó explosiones en la región sin ofrecer detalles sobre víctimas o daños.

Pocas horas después, Irán anunció el cierre unilateral del estrecho de Ormuz 'hasta nuevo aviso', alegando que varios buques habían ignorado advertencias sobre zonas autorizadas de tránsito. Las autoridades iraníes advirtieron además que cualquier acción adicional de Washington recibiría una respuesta firme, incluyendo posibles ataques contra bases estadounidenses en la región.

Lo que hace esta escalada especialmente grave es su contexto: apenas el 17 de junio, veinticinco días antes, ambos países habían firmado un memorando de entendimiento para poner fin a las hostilidades, desbloquear el estrecho y abrir negociaciones sobre el programa nuclear iraní. Ese acuerdo, que representaba un punto de inflexión tras meses de tensión, parece ahora al borde del colapso.

El estrecho de Ormuz concentra aproximadamente el treinta por ciento del petróleo comercializado en el mundo. Una interrupción prolongada podría sacudir los mercados energéticos internacionales. Para los marineros civiles, la crisis ya tiene rostro: el tripulante desaparecido del Galaxy es el símbolo más concreto de un conflicto que los gobiernos no parecen capaces de contener. La pregunta que queda abierta es cuánto más escalarán ambas partes antes de que alguien vuelva a buscar la mesa de negociaciones.

El domingo 12 de julio, Estados Unidos lanzó su tercera oleada de ataques aéreos contra Irán en menos de una semana, escalando dramáticamente una confrontación que amenaza con deshacer un frágil acuerdo de paz firmado apenas tres semanas antes. La cadena de eventos comenzó cuando la Guardia Revolucionaria iraní disparó contra el M/V GFS Galaxy, un portacontenedores con bandera chipriota que navegaba por el estrecho de Ormuz. El buque sufrió daños significativos en su sala de máquinas, y un miembro de la tripulación civil desapareció tras el impacto.

La respuesta estadounidense fue inmediata y contundente. El Mando Central de Estados Unidos confirmó que sus fuerzas habían iniciado ataques contra instalaciones iraníes, particularmente en la zona de Bushehr Asaluyeh, en el sur del país. En un comunicado, el ejército estadounidense justificó la acción diciendo que estaba "imponiendo un alto costo al seguir debilitando la capacidad de Irán para atacar a marineros civiles y buques mercantes que transitan libremente por el estrecho". La televisión estatal iraní reportó explosiones en la región, aunque sin proporcionar detalles sobre daños o bajas.

Pero los ataques estadounidenses no fueron el único escalamiento. Pocas horas después, Irán anunció unilateralmente el cierre del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más críticas del mundo, "hasta nuevo aviso". La Guardia Revolucionaria justificó la medida argumentando que varios buques habían ignorado advertencias previas de transitar únicamente por zonas autorizadas. Según la radiodifusora estatal IRIB, la armada revolucionaria había realizado disparos de advertencia contra embarcaciones que, a su juicio, ponían en peligro la seguridad marítima de la región.

Lo que hace esta escalada particularmente preocupante es el contexto en el que ocurre. El 17 de junio, apenas veinticinco días antes, Estados Unidos e Irán habían firmado un memorando de entendimiento destinado a poner fin a la guerra, desbloquear el estrecho de Ormuz y abrir negociaciones sobre el programa nuclear iraní. Ese acuerdo representaba un punto de inflexión después de meses de tensión creciente. Ahora, en cuestión de días, ambas partes han vuelto a enfrentarse militarmente, con cada acción generando una respuesta más agresiva.

Irán dejó clara su postura en declaraciones posteriores. Las autoridades iraníes manifestaron que no permitirían el paso de embarcaciones mientras continuara lo que describieron como "interferencia de Estados Unidos en el estrecho de Ormuz". Además, advirtieron que cualquier acción estadounidense adicional recibiría "una respuesta firme", incluyendo potenciales ataques contra bases estadounidenses en la región. El tono de estas declaraciones sugiere que Teherán considera que el acuerdo de junio ya está comprometido, o al menos que está dispuesto a arriesgar su colapso.

Lo que comenzó como un incidente en una ruta marítima se ha convertido rápidamente en una crisis diplomática y militar. El cierre del estrecho de Ormuz tiene implicaciones globales: por esta vía pasa aproximadamente el treinta por ciento del petróleo comercializado mundialmente. Una interrupción prolongada podría afectar los mercados energéticos internacionales y la economía global. Para los marineros civiles que trabajan en buques comerciales, la situación se ha vuelto peligrosa: el desaparecido del Galaxy es un recordatorio de que los civiles están en la línea de fuego de un conflicto que los gobiernos no parecen capaces de controlar.

Mientras tanto, la pregunta que flota sobre todo esto es si el memorando de junio sobrevivirá a esta nueva ronda de violencia. Ambas partes han demostrado estar dispuestas a escalar, y cada acción parece diseñada para demostrar fuerza y resolver poder. En este punto, la pregunta no es si habrá más ataques, sino cuándo ocurrirán y cuán lejos estará dispuesta a llegar cada lado antes de que alguien busque nuevamente la mesa de negociaciones.

Estados Unidos está imponiendo un alto costo al seguir debilitando la capacidad de Irán para atacar a marineros civiles y buques mercantes
— Ejército estadounidense
Cualquier interferencia extranjera para abrir una ruta ilegal en la región recibirá una respuesta contundente
— Guardia Revolucionaria de Irán
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
Inventor

¿Por qué Irán decidió cerrar el estrecho en lugar de simplemente responder militarmente a los ataques estadounidenses?

Model

El cierre es en sí mismo una respuesta militar y económica. Irán está demostrando que controla una de las rutas más críticas del mundo. No es solo una represalia; es un acto de poder que afecta a terceros países y a la economía global.

Inventor

¿Qué tan frágil es realmente ese acuerdo de junio si se desmorona en tres semanas?

Model

Muy frágil. Un acuerdo que no sobrevive su primer conflicto real sugiere que nunca fue tan sólido como parecía. Probablemente ambas partes lo firmaron esperando que el otro lado se comportara de cierta manera, y cuando eso no sucedió, el acuerdo se vino abajo.

Inventor

¿Hay algo que sugiera que esto podría detenerse antes de escalar más?

Model

No mucho en los comunicados públicos. Ambos lados están haciendo declaraciones muy duras. Cuando los gobiernos hablan de "respuestas firmes" y "costos altos", generalmente significa que están preparándose para más confrontación, no para negociaciones.

Inventor

¿Qué le preocupa más: los ataques militares o el cierre del estrecho?

Model

El cierre del estrecho es más peligroso a largo plazo. Los ataques militares afectan a actores específicos. El cierre afecta a la economía mundial. Eso es lo que hace que esto sea diferente de conflictos anteriores.

Inventor

¿Qué sucede con los marineros civiles atrapados en medio de esto?

Model

Están en una posición imposible. Trabajan en buques que navegan rutas que ahora son campos de batalla. El marinero desaparecido del Galaxy es un recordatorio de que los civiles pagan el precio real de estos conflictos entre gobiernos.

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