Guardó silencio todo el tiempo, sin violencia física ni psicológica
Marset fue capturado en Santa Cruz, Bolivia, tras estar prófugo desde mediados de 2023 con identidad falsa, incluso fundando un equipo de fútbol. La Embajada estadounidense atribuye el éxito a la cooperación policial reforzada y el liderazgo del presidente Rodrigo Paz en la lucha contra el narcotráfico.
- Capturado en Santa Cruz, Bolivia, el 13 de marzo de 2026, tras estar prófugo desde mediados de 2023
- Vivía bajo identidad falsa y fundó un equipo de fútbol de segunda división: Los Leones del Torno
- Requerido por Bolivia, Uruguay, Brasil, DEA, Europol e Interpol por liderar red internacional de tráfico de drogas
- Ocupaba el tercer lugar en la lista de prioridades de la DEA tras la muerte de El Mencho en 2025
- Operación ejecutada por Policía Boliviana sin participación de la DEA; trasladado a Estados Unidos
Estados Unidos destaca que la captura del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset en Bolivia es resultado de la cooperación regional del Escudo de las Américas, iniciativa liderada por Washington para fortalecer la seguridad hemisférica.
La captura de Sebastián Marset en Bolivia el 13 de marzo marcó un punto de quiebre en la persecución de uno de los narcotraficantes más buscados de América Latina. El uruguayo, quien había permanecido prófugo durante casi tres años bajo una identidad falsa en Santa Cruz, fue detenido en una operación coordinada que las autoridades estadounidenses ahora presentan como prueba del funcionamiento del Escudo de las Américas, la iniciativa de seguridad regional liderada por Washington.
La Embajada de Estados Unidos en Bolivia no tardó en reivindicar el resultado. En un comunicado difundido por redes sociales, destacó que la captura ponía fin a un "reinado de terror y caos" y la atribuyó directamente al fortalecimiento de la cooperación policial entre ambos países bajo el liderazgo del presidente boliviano Rodrigo Paz. El Escudo de las Américas, cumbre de mandatarios convocada semanas antes por Donald Trump, se presentaba así como un mecanismo efectivo para promover seguridad, combatir el narcotráfico y fortalecer la cooperación hemisférica. La embajada acompañó su mensaje con una imagen del Departamento de Estado que mostraba el cartel de recompensa de dos millones de dólares ofrecido por información sobre Marset, ahora marcado con la palabra "capturado".
La operación en sí fue ejecutada por la Policía Boliviana en las primeras horas del 13 de marzo, alrededor de las 3:00 de la mañana hora local. Los agentes actuaron en dos ubicaciones del barrio La Palmas: primero en una casa donde se encontraba el grupo de seguridad de Marset —tres hombres y una mujer— y luego, ocho minutos después, en otra residencia donde el narcotraficante descansaba. Según el ministro de Gobierno Marco Antonio Oviedo, Marset "guardó silencio todo el tiempo" durante su detención y fue tratado "sin violencia física ni psicológica". No hubo bajas entre la policía ni civiles heridos. Desde el lugar, fue trasladado al aeropuerto de Viru Viru y puesto en una aeronave con destino a Estados Unidos.
Las autoridades bolivianas fueron claras en señalar que la Administración de Control de Drogas estadounidense no participó en la captura, sino únicamente en el traslado posterior. La operación fue responsabilidad exclusiva de la Policía Boliviana, un detalle que subraya la narrativa de cooperación regional en lugar de intervención directa estadounidense. Paz calificó el resultado como "un hecho histórico" y "un punto de inflexión en la lucha contra el crimen organizado" en Sudamérica.
Marset había vivido en Santa Cruz bajo identidad falsa desde mediados de 2023, cuando su paradero se hizo público. Durante ese tiempo, no solo eludió a las autoridades sino que construyó una vida aparentemente normal: fundó y jugó para Los Leones del Torno, un equipo de fútbol de segunda división boliviana. Esa doble existencia —criminal internacional de día, futbolista de noche— ilustra tanto la sofisticación de su operación como las grietas en los sistemas de seguridad que logró explotar durante años.
Su captura cobra mayor peso en el contexto de la jerarquía de prioridades de la DEA. Desde mayo de 2025, Marset figuraba entre los fugitivos más buscados de la agencia. En febrero de 2026, ascendió al tercer lugar en la lista de prioridades, un salto que ocurrió tras confirmarse la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho, líder del Cartel Jalisco Nueva Generación. Con El Mencho fuera de la ecuación, Marset se convirtió en uno de los objetivos de seguridad más urgentes del hemisferio.
Ahora enfrenta acusaciones de múltiples jurisdicciones. Bolivia, Uruguay, Brasil, la DEA, Europol e Interpol lo requerían por liderar una red criminal internacional de tráfico de drogas. Su traslado a Estados Unidos significa que enfrentará justicia en territorio estadounidense, aunque las acusaciones en otros países permanecen pendientes. El caso de Marset, desde su captura hasta su extradición, se ha convertido en un símbolo de la capacidad operativa que Washington busca demostrar a través del Escudo de las Américas: coordinación regional, ejecución local, resultados concretos.
Citações Notáveis
El Escudo de las Américas está haciendo que nuestra región sea más segura y fuerte— Embajada de Estados Unidos en Bolivia
Un hecho histórico y un punto de inflexión en la lucha contra el crimen organizado— Presidente Rodrigo Paz sobre la captura de Marset
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
¿Por qué Estados Unidos insiste tanto en vincular esta captura al Escudo de las Américas? ¿No fue simplemente la policía boliviana haciendo su trabajo?
Porque el Escudo es nuevo, apenas lanzado hace semanas, y Washington necesita demostrar que funciona. Una captura de alto perfil valida toda la iniciativa.
Pero el comunicado dice que la DEA no participó en la operación, solo en el traslado. ¿Eso no debilita el argumento?
Al contrario. Muestra cooperación sin ocupación. Bolivia captura, Estados Unidos respalda. Es más creíble políticamente que si hubiera sido una operación estadounidense directa.
Marset vivió tres años en Santa Cruz bajo identidad falsa. ¿Cómo es posible que nadie lo detectara hasta ahora?
Porque tenía recursos, documentación falsa convincente, y probablemente protección local. Jugaba fútbol, vivía una vida normal. La visibilidad es a menudo lo mejor para ocultarse.
¿Qué cambia ahora que está en manos estadounidenses?
Enfrenta un sistema judicial diferente, sin las vulnerabilidades que explotó en Bolivia. Y su captura reposiciona la jerarquía de amenazas: con El Mencho muerto, Marset era el siguiente objetivo lógico.