EE.UU. amplía sanciones contra Cuba e incluye por primera vez al Ministerio de Turismo

El turismo es uno de los pocos sectores que genera divisas reales para Cuba
Las nuevas sanciones al Ministerio de Turismo cierran una de las últimas válvulas de entrada de dinero extranjero a la isla.

En un momento en que la presión económica sobre Cuba alcanza niveles sin precedente, Washington ha extendido sus sanciones al Ministerio de Turismo cubano, uno de los últimos refugios de divisas para la isla. Esta decisión, enmarcada en una ofensiva sostenida de la administración Trump, no solo restringe a empresas internacionales como Meliá e Iberostar, sino que plantea una pregunta más profunda sobre hasta dónde puede contraerse una economía antes de que el sufrimiento humano se vuelva irreversible. La historia observa cómo dos naciones vecinas, atrapadas en décadas de antagonismo, siguen eligiendo el camino del cerco en lugar del del diálogo.

  • Por primera vez, el Ministerio de Turismo cubano queda sancionado directamente, eliminando el último refugio que cadenas hoteleras como Meliá e Iberostar creían tener para operar en la isla sin represalias.
  • Las nuevas medidas se suman al bloqueo de combustible de enero y las sanciones contra GAESA de mayo, configurando una ofensiva económica acumulada que amenaza con asfixiar los ingresos en divisas de Cuba.
  • Washington amplía el castigo a grupos civiles como las Brigadas de Respuesta Rápida y a empresas estatales de comercio exterior, cerrando prácticamente todo acceso cubano al sistema financiero estadounidense.
  • La Habana responde con dureza: el canciller Bruno Rodríguez califica las medidas de 'genocidas', mientras un alto funcionario del Departamento de Estado viaja a Panamá para advertir a bancos sobre los riesgos de operar con Cuba.
  • El dilema se agudiza para las empresas internacionales: permanecer en Cuba y arriesgar sanciones de Estados Unidos, o retirarse y dejar a la isla aún más aislada económicamente.

El lunes, el gobierno de Estados Unidos anunció un nuevo paquete de sanciones contra Cuba que marca un hito inédito: el Ministerio de Turismo cubano entra por primera vez en la lista de entidades castigadas. La medida forma parte de una ofensiva económica más amplia que la administración Trump ha desplegado en los últimos meses, intensificando la presión sobre uno de los sectores más vitales para la economía de la isla.

Esta expansión llega tras meses de acciones cada vez más agresivas. En enero, Washington bloqueó el suministro de combustible a Cuba, profundizando la peor crisis energética que la isla ha enfrentado en décadas. En mayo, impuso sanciones contra GAESA, el conglomerado militar que controla entre el 40 y el 70 por ciento de la economía nacional, obligando a varias cadenas hoteleras a abandonar sus operaciones. Algunas empresas españolas como Meliá e Iberostar habían permanecido, confiando en que el Ministerio de Turismo quedaría fuera del alcance de las sanciones. Esa suposición ya no tiene vigencia.

Las nuevas medidas también alcanzan a grupos civiles considerados por Washington como instrumentos de represión, como las Brigadas de Respuesta Rápida, y a empresas estatales de comercio exterior vinculadas a la importación de combustible. El efecto es total: todas quedan excluidas del sistema financiero estadounidense. El mismo lunes, el funcionario Samuel Parker viajó a Panamá para advertir a bancos y empresas sobre los riesgos de facilitar flujos de dinero hacia Cuba.

La reacción de La Habana fue inmediata. El canciller Bruno Rodríguez denunció en redes sociales que las medidas son una manifestación del 'propósito criminal y genocida' con el que, según su caracterización, Washington castiga a la población cubana. Por su parte, Marco Rubio recordó el quinto aniversario de las protestas del 11 de julio de 2021 y advirtió que Estados Unidos seguirá usando todas las herramientas disponibles para enfrentar al régimen y promover reformas.

Lo que está en juego es la capacidad de Cuba de generar ingresos en divisas. Con el turismo ahora sancionado, las cadenas hoteleras internacionales enfrentan un dilema sin salida fácil. La pregunta que queda abierta es cuánto más puede contraerse la economía cubana bajo el peso acumulado de estas medidas.

El gobierno de Estados Unidos anunció el lunes un nuevo paquete de sanciones contra Cuba que marca un punto de quiebre: por primera vez, el Ministerio de Turismo de la isla entra directamente en la lista de entidades castigadas. La medida forma parte de una ofensiva económica más amplia que la administración Trump ha desplegado en los últimos meses contra dirigentes, empresas e instituciones cubanas, intensificando la presión sobre uno de los sectores más vitales para la economía de la isla.

Esta expansión de sanciones llega después de meses de medidas cada vez más agresivas. En enero, Washington bloqueó el suministro de combustible a Cuba, una acción que profundizó lo que ya era la peor crisis económica y energética que la isla ha enfrentado en décadas. Luego, en mayo, el gobierno impuso sanciones amplias contra GAESA, el conglomerado militar cubano que, según estimaciones del Departamento de Estado, controla entre el 40 y el 70 por ciento de la economía nacional. Esas medidas de mayo ya habían obligado a varias cadenas hoteleras internacionales a abandonar sus operaciones en Cuba para evitar restricciones estadounidenses. Sin embargo, algunas empresas españolas como Meliá e Iberostar habían mantenido sus establecimientos operando en asociación con el Ministerio de Turismo, creyendo que ese ministerio permanecería fuera del alcance de las sanciones. Ahora esa suposición ha quedado obsoleta.

La inclusión del Ministerio de Turismo amplía significativamente el alcance de Washington. Las nuevas sanciones no se limitan a esa cartera: también alcanzan a grupos civiles que el gobierno estadounidense considera "instrumentos de la represión", como las Brigadas de Respuesta Rápida y la Asociación de Combatientes de la Revolución. Además, Washington ha extendido las sanciones a varias empresas estatales de comercio exterior, incluyendo entidades que participan en operaciones de importación de combustible hacia Cuba. El efecto es total: todas estas empresas quedan prohibidas de entablar relaciones económicas con pares estadounidenses y pierden acceso al sistema financiero norteamericano.

La reacción de La Habana fue inmediata. Bruno Rodríguez, canciller cubano, denunció en redes sociales que las "medidas coercitivas adicionales" son una "manifestación fehaciente del propósito criminal y genocida" con el que, según su caracterización, los gobernantes estadounidenses se empeñan en castigar a la población cubana. Mientras tanto, Samuel Parker, alto funcionario del Departamento de Estado, viajó a Panamá el mismo lunes para advertir a bancos y empresas sobre los "riesgos" que implica facilitar flujos de dinero hacia Cuba.

Marco Rubio, secretario de Estado, ha sido el rostro público de esta estrategia. El fin de semana anterior, recordó el quinto aniversario de las protestas ciudadanas del 11 de julio de 2021 en Cuba, que dejaron miles de detenidos. En declaraciones posteriores, Rubio advirtió que "Estados Unidos seguirá utilizando todas las herramientas a nuestro alcance tanto para hacer frente a las amenazas a la seguridad nacional que plantea el régimen comunista cubano, como para impulsar las reformas económicas y políticas que le den a Cuba un futuro mejor".

Lo que está en juego es la capacidad de Cuba de generar ingresos en divisas. El turismo ha sido históricamente uno de los pocos sectores capaces de traer dinero extranjero a la isla. Con el Ministerio de Turismo ahora sancionado, las cadenas hoteleras internacionales enfrentan un dilema: continuar operando en Cuba y arriesgar sanciones estadounidenses, o retirarse. GAESA ya ha comenzado a desprenderse de activos para intentar escapar a la presión económica. La pregunta ahora es cuántas otras entidades cubanas seguirán ese camino, y cuánto más se contraerá la economía de la isla bajo el peso acumulado de estas medidas.

Las medidas coercitivas adicionales son manifestación del propósito criminal y genocida con que gobernantes estadounidenses se empeñan en castigar a la población cubana
— Bruno Rodríguez, canciller cubano
Estados Unidos seguirá utilizando todas las herramientas a nuestro alcance tanto para hacer frente a las amenazas a la seguridad nacional que plantea el régimen comunista cubano, como para impulsar las reformas económicas y políticas que le den a Cuba un futuro mejor
— Marco Rubio, secretario de Estado
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Inventor

¿Por qué el Ministerio de Turismo es un objetivo tan importante para Estados Unidos?

Model

Porque es uno de los pocos sectores que genera divisas reales. Sin turismo, Cuba pierde acceso a dólares y euros. Es dinero que entra directamente a las arcas del estado.

Inventor

¿Qué pasa con los hoteles españoles que operan allí?

Model

Ahora están atrapados. Pueden seguir operando y arriesgar sanciones estadounidenses, o irse. Meliá e Iberostar pensaban que el ministerio estaría protegido. Se equivocaron.

Inventor

¿Cuánto control tiene realmente GAESA sobre la economía cubana?

Model

Entre el 40 y el 70 por ciento, según Washington. Es decir, el ejército controla casi todo. Cuando sanciones a GAESA, sanciones la columna vertebral de la economía.

Inventor

¿Qué significa que las empresas no puedan acceder al sistema financiero estadounidense?

Model

Significa que no pueden hacer transacciones en dólares, no pueden usar bancos estadounidenses, no pueden comerciar con empresas norteamericanas. Es aislamiento financiero total.

Inventor

¿Cómo responde Cuba a esto?

Model

Dice que es genocidio económico. Llama a las medidas "criminales". Pero no tiene muchas opciones. El combustible ya está bloqueado, la economía ya está en crisis.

Inventor

¿Dónde termina esto?

Model

Nadie lo sabe. Pero cada nueva ronda de sanciones cierra más puertas. En algún punto, las cadenas internacionales simplemente se irán, y Cuba perderá incluso esa fuente de ingresos.

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