ECOnnect suministrará tecnología de GNL sin muelle en Colombia con Puerto Bahía

Una plataforma que podría evolucionar con la transición energética global
El sistema IQuay F-Class fue diseñado con flexibilidad futura para manejar combustibles sostenibles más allá del gas natural licuado.

En un momento en que Colombia ve menguar sus reservas propias de gas y siente la fragilidad de depender del agua para generar electricidad, una multinacional energética ha firmado un acuerdo para instalar en la Bahía de Cartagena una terminal flotante de gas natural licuado que no requiere construir muelles nuevos. El sistema IQuay F-Class, desarrollado por ECOnnect, promete suministrar 500 millones de pies cúbicos diarios a partir de 2027, tejiendo una red de resiliencia entre la infraestructura existente y las rutas globales de energía. Más allá de la urgencia inmediata, la arquitectura del proyecto fue diseñada para acoger los combustibles del futuro, convirtiendo una respuesta a una crisis en una apuesta por la transformación.

  • Colombia enfrenta un déficit energético creciente: la extracción local de gas declina y la generación hidroeléctrica colapsa cada vez que El Niño seca los embalses.
  • ECOnnect y Puerto Bahía firmaron un contrato EPC para instalar una unidad flotante de almacenamiento y regasificación directamente integrada a la infraestructura portuaria de Cartagena, sin necesidad de nuevos muelles ni dragados profundos.
  • La solución reduce drásticamente el tiempo de construcción y el impacto ambiental marino frente a los métodos tradicionales, aprovechando las aguas naturalmente profundas de la bahía.
  • La terminal apunta a estar operativa en 2027, con capacidad para inyectar 500 millones de pies cúbicos diarios al sistema nacional de gasoductos.
  • El diseño es compatible con hidrógeno, amoníaco y bio-GNL, lo que convierte a Puerto Bahía en una plataforma energética adaptable a la transición global, con potencial de replicarse en otros puertos latinoamericanos.

Colombia atraviesa un momento de vulnerabilidad energética silenciosa: sus yacimientos de gas natural producen cada vez menos, y el sistema eléctrico nacional depende en exceso de la lluvia para funcionar. Cuando El Niño endurece sus ciclos, los embalses bajan y el país siente el temblor. Es en ese contexto que ECOnnect, multinacional con proyectos ejecutados en Noruega, México y Alemania, ha firmado un contrato con la Sociedad Portuaria Puerto Bahía para instalar el sistema IQuay F-Class en la Bahía de Cartagena.

Lo que distingue a esta solución es lo que no necesita construir. En lugar de levantar muelles nuevos —obras que consumen años y alteran profundamente el ecosistema costero— el sistema opera mediante una unidad flotante de almacenamiento y regasificación que se conecta directamente a las instalaciones receptoras ya existentes. Los buques metaneros descargan el gas licuado en la plataforma flotante; tuberías submarinas cortas lo conducen a tierra; y desde allí entra al sistema nacional de gasoductos. La bahía, con sus aguas naturalmente profundas, no exige preparación adicional del fondo marino.

El proyecto aspira a estar en operación a principios de 2027, aportando unos 500 millones de pies cúbicos estándar por día. Pero su ambición va más allá del presente: el IQuay F-Class fue diseñado para poder manejar, con adaptaciones, hidrógeno, amoníaco, bio-GNL e incluso captura de carbono. Puerto Bahía no estaría construyendo una terminal de una sola era, sino una plataforma que podría crecer junto a la transición energética global. Si ECOnnect cumple el cronograma, otros puertos de América Latina probablemente tomarán nota.

Colombia está a punto de recibir una nueva forma de importar gas natural licuado, una que no requiere los muelles tradicionales que durante décadas han sido la única manera de descargar este combustible en los puertos. ECOnnect, una multinacional de tecnología energética, ha firmado un contrato de ingeniería, procura y construcción con la Sociedad Portuaria Puerto Bahía para instalar el sistema IQuay F-Class en la Bahía de Cartagena. El acuerdo marca un giro significativo en cómo el país sudamericano podría fortalecer su seguridad energética en un momento de vulnerabilidad creciente.

La urgencia detrás de este proyecto es real. Colombia enfrenta una reducción progresiva en su propia extracción de gas natural y una dependencia cada vez mayor de la generación hidroeléctrica, que fluctúa dramáticamente según los ciclos climáticos. Durante los años de El Niño severo, cuando las lluvias disminuyen, el sistema eléctrico nacional se tambalea. Una terminal de importación rápida de gas licuado podría aliviar esa presión, suministrando aproximadamente 500 millones de pies cúbicos estándar por día una vez que entre en operación a principios de 2027.

Lo que hace diferente a esta solución es su arquitectura. En lugar de construir nuevos muelles en la zona portuaria —una obra civil compleja, costosa y que requiere años de ejecución— el sistema IQuay F-Class funciona mediante una unidad flotante de almacenamiento y regasificación, conocida como FSRU, que se conecta directamente a las instalaciones receptoras ya existentes en Cartagena. No hay dragado marino profundo. No hay cimentaciones pesadas bajo el agua. El gas llega en buques metaneros de gran calado, se transfiere desde la plataforma flotante a través de tuberías submarinas cortas, y entra al sistema nacional de transporte de gas. La geografía del lugar coopera: la Bahía de Cartagena tiene aguas profundas naturales que permiten la navegación sin trabajos adicionales de preparación del fondo marino.

Esta aproximación minimiza tanto el tiempo de construcción como el impacto ambiental marino. Donde los métodos tradicionales alteran significativamente el ecosistema costero, la integración directa con la infraestructura portuaria existente reduce esa huella. Para un país que ya enfrenta presiones ambientales en sus zonas costeras, esa diferencia importa. Además, la proximidad a los centros de consumo industrial de la región Caribe y la conexión fluida con el sistema nacional de gasoductos hacen que el proyecto sea comercialmente viable desde el primer día.

ECOnnect no es nueva en esto. La firma ya ha ejecutado proyectos similares en Noruega, México y Alemania, lo que sugiere que el sistema está probado y que la empresa entiende los desafíos de implementación en diferentes contextos. Pero lo que mira hacia adelante es más ambicioso aún. El diseño del IQuay F-Class fue pensado con flexibilidad futura en mente. La misma infraestructura que hoy transferirá gas natural licuado podría, con adaptaciones, manejar amoníaco, hidrógeno, bio-GNL o incluso captura de dióxido de carbono. En otras palabras, Puerto Bahía no está construyendo una terminal para una sola década. Está construyendo una plataforma que podría evolucionar con la transición energética global.

Para Colombia, el proyecto representa una apuesta por la estabilidad energética inmediata sin sacrificar la flexibilidad a largo plazo. Los próximos meses dirán si ECOnnect puede cumplir con el cronograma agresivo de 2027. Si lo logra, otros puertos latinoamericanos probablemente estarán observando.

La principal ventaja operativa reside en eliminar la construcción de muelles adicionales en la zona portuaria
— Características del proyecto ECOnnect
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
Inventor

¿Por qué Colombia necesitaba específicamente esta tecnología ahora, en este momento?

Model

Porque el país está atrapado entre dos crisis que convergen. Su producción de gas natural está cayendo año tras año, y al mismo tiempo depende de hidroelectricidad que se seca cuando El Niño llega. Sin una fuente alternativa de energía térmica, el sistema eléctrico se vuelve frágil. Este proyecto llena ese vacío.

Inventor

Pero ¿por qué no construyeron un muelle tradicional? Eso es lo que siempre se ha hecho.

Model

Porque un muelle tradicional toma años. Puerto Bahía necesitaba gas en 2027, no en 2030 o 2031. El sistema flotante se puede instalar en meses, no años. Es la diferencia entre una solución que llega a tiempo y una que llega demasiado tarde.

Inventor

¿Y el ambiente? ¿Realmente hace una diferencia si usas una plataforma flotante en lugar de un muelle?

Model

Sí, la hace. Un muelle requiere pilotes, cimentaciones profundas, dragado masivo. Eso destruye hábitats marinos. La plataforma flotante se ancla en aguas profundas que ya existen naturalmente. Menos intervención, menos daño permanente.

Inventor

¿Qué pasa después de 2027? ¿Es este un proyecto de una sola década o algo más duradero?

Model

Eso es lo inteligente del diseño. El sistema fue pensado para evolucionar. Hoy transfiere gas natural licuado. Mañana podría transferir hidrógeno o amoníaco si Colombia decide ir en esa dirección. Es una plataforma, no un destino final.

Quer a matéria completa? Leia o original em Inspenet ↗
Fale Conosco FAQ