Hemos tenido terremotos en el pasado, pero este fue el más fuerte
El primer terremoto de magnitud 7,4 en la Fosa de Filipinas causó seis fallecidos, incluyendo dos pacientes con ataques cardíacos y víctimas de deslaves en zonas mineras. El segundo sismo de magnitud 6,9 ocurrió en la misma línea de falla horas después, generando preocupación de que pudiera debilitar estructuras ya dañadas por el primer temblor.
- Dos terremotos submarinos de magnitud 7,4 y 6,9 en la Fosa de Filipinas el viernes
- Al menos seis muertos, incluyendo dos pacientes con ataques cardíacos y víctimas de deslaves
- Evacuaciones en seis provincias costeras por alerta de tsunami
- Filipinas aún se recuperaba de un terremoto de magnitud 6,9 del 30 de septiembre que causó 74 muertos
Dos terremotos submarinos de magnitud 7,4 y 6,9 sacudieron la misma región del sur de Filipinas con horas de diferencia el viernes, causando al menos seis muertos, deslaves y evacuaciones costeras por alerta de tsunami.
El viernes por la mañana, dos terremotos submarinos de considerable magnitud sacudieron la misma región submarina frente a la costa oriental de Filipinas con apenas horas de diferencia. El primero, con una magnitud de 7,4, se originó en la Fosa de Filipinas a unos 43 kilómetros al este del pueblo de Manay, en la provincia de Davao Oriental, a una profundidad de 23 kilómetros bajo el océano. El segundo temblor, de magnitud 6,9, ocurrió más tarde ese mismo día en la misma línea de falla, esta vez a una profundidad menor de 10 kilómetros. Teresito Bacolcol, director del Instituto Filipino de Vulcanología y Sismología, explicó que se trataba de dos eventos sísmicos distintos con epicentros y magnitudes diferentes, aunque ambos generados por el movimiento de la misma estructura geológica.
El primer sismo dejó al menos seis personas muertas. Dos pacientes sufrieron ataques cardíacos fatales dentro de un hospital durante el temblor. En la ciudad de Mati, en Davao Oriental, un residente fue alcanzado por escombros. En la remota población minera de Pantukan, en la provincia de Davao de Oro, un deslizamiento de tierra provocado por el terremoto sepultó a dos aldeanos, mientras que varios más fueron rescatados con heridas por soldados y voluntarios civiles. En la ciudad portuaria de Davao, otro residente murió, y cientos más resultaron heridos. El segundo terremoto nocturno generó preocupación entre las autoridades de que pudiera debilitar o colapsar estructuras ya comprometidas por el primer sismo.
Los daños estructurales fueron visibles en toda la región. El aeropuerto internacional de Davao sufrió grietas en sus paredes pero continuó operativo sin cancelaciones de vuelos. En el pueblo de Gov. Generoso, a unos 100 kilómetros al sur de Manay, una escuela secundaria resultó dañada y al menos 50 estudiantes fueron trasladados en ambulancias a hospitales después de sufrir contusiones, desmayos y mareos. Jun Saavedra, funcionario de mitigación de desastres en ese pueblo, describió el momento: vio cómo los cables eléctricos se balanceaban violentamente mientras conducía, la gente corría de sus casas y edificios, y la electricidad se cortó. "Hemos tenido terremotos en el pasado, pero este fue el más fuerte", comentó. Las clases fueron suspendidas en toda la región, incluyendo en la ciudad de Davao, que con 5,4 millones de habitantes es la mayor urbe cercana al epicentro, a unos 250 kilómetros al oeste.
Ambos terremotos generaron alertas de tsunami. El Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico, con sede en Honolulu, detectó pequeñas olas en las costas de Filipinas e Indonesia antes de que la amenaza desapareciera aproximadamente dos horas después del primer sismo. La alerta de tsunami provocó evacuaciones en seis provincias costeras próximas a Davao Oriental, pero fue desactivada sin que se registraran olas significativas. En Indonesia, la Agencia de Meteorología reportó pequeñas olas de tsunami en la provincia de Célebes Septentrional, con alturas entre 3,5 y 17 centímetros en varios distritos de las Islas Talaud.
Este doble desastre sísmico llega en un momento particularmente difícil para Filipinas. El presidente Ferdinand Marcos Jr. enfrenta su último desastre natural después de haber lidiado recientemente con otro terremoto y varias tormentas consecutivas. Solo diez días antes, el 30 de septiembre, un terremoto de magnitud 6,9 había azotado la provincia de Cebú, causando al menos 74 muertes y desplazando a miles de personas, particularmente en la ciudad de Bogo y poblaciones cercanas. El país aún se recuperaba de esa catástrofe cuando llegaron estos nuevos temblores. Además, Filipinas recibe aproximadamente 20 tifones y tormentas cada año, lo que convierte la respuesta a desastres en una de las responsabilidades más constantes del gobierno y los grupos de voluntarios.
Mientras Filipinas enfrentaba esta crisis, un terremoto adicional de magnitud 6,0 sacudió la costa de Papúa Nueva Guinea el mismo viernes, con epicentro en el mar de Bismarck a 414 kilómetros al noreste de Lae, la segunda ciudad más poblada de la nación insular del Pacífico Sur. Según reportes de la policía local, ese sismo no causó daños reportados. La región del Pacífico occidental continúa siendo una de las zonas sísmicamente más activas del planeta, y los próximos días serán cruciales para evaluar la magnitud total de los daños en Filipinas y determinar cuánto tiempo tomará la recuperación.
Citas Notables
El segundo es un terremoto separado, al que llamamos un sismo doble. Ambos ocurrieron en la misma área pero tienen diferentes magnitudes y epicentros.— Teresito Bacolcol, director del Instituto Filipino de Vulcanología y Sismología
Estaba manejando mi coche cuando de repente se tambaleó y vi el tendido eléctrico balanceándose violentamente. La gente salió corriendo de casas y edificios mientras el suelo temblaba.— Jun Saavedra, funcionario de mitigación de desastres en Gov. Generoso
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
¿Por qué ocurrieron dos terremotos en el mismo lugar con solo horas de diferencia?
Ambos se originaron en la Fosa de Filipinas, la misma línea de falla submarina. El segundo no fue una réplica del primero, sino un evento sísmico separado causado por el movimiento continuo de esa estructura geológica. Ocurrieron en epicentros y profundidades diferentes, aunque en la misma región.
¿Cuál fue el mayor peligro inmediato después de los terremotos?
Las autoridades temían que el segundo sismo nocturno debilitara o colapsara edificios ya dañados por el primero. Además, ambos generaron alertas de tsunami que obligaron a evacuar seis provincias costeras, aunque finalmente las olas fueron pequeñas.
¿Cómo describe alguien que vivió esto el momento del terremoto?
Un funcionario de mitigación de desastres en Gov. Generoso dijo que estaba conduciendo cuando sintió que su auto se tambaleaba, vio los cables eléctricos balanceándose violentamente, la gente corría de sus casas, y la electricidad se cortó. Fue el terremoto más fuerte que había experimentado.
¿Qué hace que este desastre sea especialmente grave para Filipinas en este momento?
El país apenas se estaba recuperando de un terremoto de magnitud 6,9 hace diez días que mató a 74 personas. Además, Filipinas recibe unos 20 tifones cada año, así que los desastres naturales son prácticamente constantes. El presidente enfrenta una crisis tras otra.
¿Hubo víctimas en otros países?
Un terremoto de magnitud 6,0 también sacudió Papúa Nueva Guinea el mismo viernes, pero no causó daños reportados. Indonesia sí registró pequeñas olas de tsunami en sus provincias norteñas, aunque también fueron menores.