Los dólares que tiene Milei son resultado de esa decisión bien tomada
La Cámara de Apelaciones de Nueva York anuló una sentencia millonaria contra Argentina, determinando que la recuperación estatal de YPF fue legal y ajustada a derecho según leyes argentinas. Kicillof rechaza autocríticas sobre la expropiación, argumentando que Repsol vaciaba la empresa y causaba crisis macroeconómica, mientras critica a Milei por apropiarse del éxito energético que él atribuye a esa decisión.
- La Cámara de Apelaciones de Nueva York anuló una sentencia de 16.100 millones de dólares contra Argentina por la estatización de YPF
- 208 diputados votaron la ley de expropiación de YPF en 2012, de prácticamente todas las fuerzas políticas
- La balanza comercial energética pasó de un superávit de 6.000 millones de dólares en 2006 a un déficit de 6.000 millones en 2011 bajo gestión de Repsol
- Repsol fue indemnizada con 5.000 millones de dólares en bonos en 2014 según la ley de expropiación argentina
El gobernador bonaerense Axel Kicillof celebra la revocación del fallo de US$16.100 millones contra Argentina por la estatización de YPF en 2012, argumentando que la Justicia estadounidense validó su decisión y que el boom energético actual de Milei se debe a esa política.
Axel Kicillof se sienta a defender una decisión que tomó catorce años atrás, cuando era ministro de Economía de Cristina Kirchner y luego interventor de YPF. La Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York acaba de revocar una sentencia de 16.100 millones de dólares que había condenado a la Argentina por la estatización de la petrolera en 2012. Para Kicillof, ahora gobernador de Buenos Aires, este fallo no es una sorpresa sino una confirmación de lo que siempre sostuvo: que el juicio era absurdo, la sentencia injusta, y que la recuperación estatal de YPF fue completamente legal.
La corte estadounidense determinó que el estatuto de una empresa privada no puede estar por encima de una ley nacional ni de la Constitución. Kicillof subraya que esto es lo obvio, lo que cualquier estudiante de derecho de primer año comprende. Los jueces norteamericanos, dice, utilizaron exactamente los mismos argumentos que él había presentado ante el Congreso argentino en 2012, cuando 208 diputados de prácticamente todas las fuerzas políticas votaron la ley de expropiación. Para Kicillof, la decisión de recuperar YPF fue inevitable. Repsol estaba vaciando la empresa, la producción de gas y petróleo se desplomó aproximadamente a la mitad, y esto generó una crisis macroeconómica profunda. La balanza comercial energética pasó de un superávit de 6.000 millones de dólares en 2006 a un déficit de 6.000 millones en 2011. Sin intervención, Argentina seguiría importando energía mientras sus principales yacimientos permanecían sin explotar.
Pero Kicillof no puede evitar dirigirse a Javier Milei, quien durante su campaña prometió privatizar YPF y ahora, como presidente, se viste con el mameluco de una empresa estatal que él mismo criticaba. Kicillof lo acusa de oportunismo, de saludar con gorra ajena, de atribuirse un éxito que no le pertenece. Milei, dice, estuvo de acuerdo con los fondos buitres que demandaban a Argentina. Ahora celebra un fallo que beneficia al país, pero lo hace desde una posición de contradicción insostenible. Los dólares que Milei exhibe como logro de su gestión energética, sostiene Kicillof, son resultado directo de la decisión de recuperar YPF en 2012.
Cuando se le pregunta si Trump pudo haber influido en la corte estadounidense para favorecer a Milei, Kicillof responde con cuidado. Dice que sería escandaloso, que hablaría de una gravedad extrema sobre la independencia del Poder Judicial norteamericano. Pero también reconoce que dos de los tres jueces que votaron a favor de Argentina en segunda instancia fueron nombrados por administraciones demócratas, mientras que uno republicano votó en contra. La composición del tribunal sugiere que no hubo una manipulación política simple.
Sobre el costo del juicio, los honorarios de abogados, los viajes, Kicillof rechaza hacer autocrítica. Argumenta que el único reclamo judicial serio fue el de un fondo buitre que compró derechos de una quiebra por 15 millones de dólares y luego obtuvo un fallo de 16.100 millones. Nadie más demandó. Repsol fue indemnizada con 5.000 millones de dólares en bonos en 2014, según lo que marcó la ley de expropiación argentina, y no presentó más reclamos. El acuerdo con Repsol, insiste, fue bueno para Argentina considerando los miles de millones que el país ha ahorrado desde entonces.
Sobre el ingreso de los Eskenazi a YPF, una operación que no fue de mercado y que financió la propia empresa, Kicillof es menos categórico. Reconoce que no mejoró la performance de la empresa como se esperaba, pero dice que el problema principal era la política de inversiones de Repsol, que decidió dedicar recursos a otros yacimientos en otras partes del mundo. Habló directamente con Antonio Brufau, cabeza del grupo Repsol, quien le explicó que el plan estratégico de la empresa no incluía potenciar la producción en Argentina. Cuando Kicillof le señaló que eso estaba destruyendo la macroeconomía argentina, Brufau respondió que era una decisión empresaria del grupo transnacional.
Ahora, con YPF bajo control estatal, la producción dejó de caer y comenzó a crecer. Vaca Muerta se puso en marcha. El superávit comercial energético se alcanzó. Milei, que prometía privatizar la empresa, ahora exhibe estos logros como propios. Para Kicillof, la única verdad es la realidad observable: la expropiación funcionó, la inversión fluyó, la producción se recuperó. Todo lo demás es especulación contrafáctica. Argentina acaba de sacarse de encima un juicio injusto y multimillonario, y eso es lo que importa.
Citações Notáveis
La Argentina acaba de sacarse de encima un juicio que era injusto y multimillonario— Axel Kicillof
El estatuto de una empresa privada no está por encima de las leyes ni de la Constitución Nacional— Corte de Apelaciones de Nueva York, según Kicillof
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
¿Por qué insiste tanto en que la Justicia estadounidense le dio la razón, si el fallo simplemente dice que la expropiación fue legal según la ley argentina?
Porque durante años, un tribunal norteamericano sostuvo que no fue legal. Eso es lo que cambió. La corte de apelaciones ratificó que un estatuto de empresa privada no puede estar por encima de una ley nacional. Eso es darme la razón.
Pero usted evita hablar del ingreso de los Eskenazi a YPF. ¿No fue eso lo que originó todo el juicio?
No exactamente. El juicio lo llevó un fondo buitre que compró derechos de una quiebra. Los Eskenazi quebraron. El verdadero problema era que Repsol estaba dejando morir la empresa. Eso es lo que había que resolver.
Milei dice que el boom energético es mérito suyo. ¿Cómo responde a eso?
Milei no hizo nada. Heredó una empresa estatal que ya estaba produciendo, con Vaca Muerta en marcha. Él quería privatizarla. Ahora se pone el mameluco de YPF estatal y celebra. Es puro oportunismo.
¿Cree que Trump influyó en la corte para favorecer a Milei?
Sería escandaloso si fuera así. Hablaría de una manipulación política grave. Pero no tengo pruebas. Lo que sí veo es que dos jueces demócratas votaron a favor de Argentina. No es un patrón claro de influencia.
¿Se arrepiente de haber permitido que los Eskenazi entraran a YPF?
No sé si fue un error. Lo que sé es que el problema principal era la política de Repsol. Ellos decidieron no invertir en Argentina. Eso era lo que destruía la macroeconomía.
Entonces, ¿la expropiación fue la decisión correcta?
Mire los números. La producción cayó a la mitad bajo Repsol. Ahora crece. Vaca Muerta existe. Argentina tiene superávit energético. La única verdad es la realidad.