SpaceX creció gracias a financiación privada, no surgió de la nada
En un momento en que los mercados cotizados oscilan entre la euforia y la incertidumbre, el capital privado reafirma su lógica de largo plazo: paciencia, convicción y rentabilidad diferida. Juan Delgado-Moreira, co consejero delegado de Hamilton Lane, observa en el debut bursátil de SpaceX —el mayor de la historia— la confirmación de que financiar lo que otros no se atreven a financiar tiene su recompensa. Ahora, con las grandes empresas de inteligencia artificial asomándose a los mercados públicos, el sector ve una ventana para recuperar el impulso perdido desde 2023.
- La captación de fondos en capital privado ha caído un 30% desde 2023, generando presión sobre un sector acostumbrado a años récord.
- SpaceX, con 75.000 millones de euros recaudados en su debut y una valoración de dos billones, se convierte en el argumento más poderoso para defender el modelo de inversión privada.
- Las posibles salidas a Bolsa de Anthropic y OpenAI podrían actuar como catalizador para reavivar el interés institucional en los mercados privados.
- Hamilton Lane apunta a que 2025 y 2026 se situarán entre los cinco mayores años de captación de la historia, impulsados por IA, centros de datos y transición energética.
- Europa, con valoraciones más bajas y sectores emergentes como defensa y tecnología, se perfila como una oportunidad de entrada especialmente atractiva frente a un mercado estadounidense más caro.
SpaceX llegó a la Bolsa hace poco más de un mes y su acción ha oscilado con nerviosismo: subió un 20%, lo perdió todo y ahora flota en la incertidumbre. Pero para quienes la financiaron durante décadas, el veredicto ya está escrito. Con 75.000 millones de euros recaudados en el mayor debut bursátil de la historia y una capitalización de dos billones, los inversores de capital riesgo que creyeron en Elon Musk cuando nadie más lo hacía ya tienen su respuesta.
Juan Delgado-Moreira, co consejero delegado de Hamilton Lane —firma que gestiona 124.000 millones de euros en activos—, ve en SpaceX la demostración más elocuente de que el capital riesgo funciona. Y en las inminentes salidas a Bolsa de empresas como Anthropic y OpenAI, una oportunidad para reactivar un sector que ha caído un 30% en captación desde 2023. Los mercados privados, argumenta, ofrecen entre 1,5 y 2 puntos porcentuales más de rentabilidad que los cotizados en horizontes superiores a diez años. Tecnología, infraestructuras y crédito privado lideran ese rendimiento, y Hamilton Lane destina casi el 20% de sus activos al capital riesgo tecnológico.
Las nuevas plataformas que ofrecen a inversores minoristas acceso a tecnológicas antes de su salida a Bolsa no inquietan a Delgado-Moreira: manejan volúmenes incomparablemente menores a los de fondos de pensiones y fondos soberanos, que siguen siendo los verdaderos motores del sector. En cuanto a los tipos de interés, recuerda que el capital privado generaba rentabilidad incluso cuando llegaban al 5,5%; lo que importa es el ciclo económico, no el coste del capital en abstracto.
Europa ocupa entre el 20% y el 30% de la cartera global de Hamilton Lane, frente al 50-60% de Estados Unidos. El continente ofrece valoraciones más bajas y sectores como defensa y tecnología donde aún hay espacio para crecer. España, mercado pequeño pero relevante en el contexto europeo, alberga inversiones de la firma en telecomunicaciones, gestión de residuos e infraestructuras, y actualmente participa en una operación de salida a Bolsa. Si el ritmo se mantiene, 2025 y 2026 podrían figurar entre los cinco mayores años de captación de la historia del sector.
SpaceX llegó a la Bolsa hace poco más de un mes y el mercado no supo qué hacer con ella. La acción subió un 20% en sus primeras semanas, luego perdió todas esas ganancias y ahora flota en la incertidumbre. Pero para los inversores de capital riesgo que financiaron a la compañía de Elon Musk durante décadas, el resultado ya está escrito: ganaron. El debut bursátil más grande jamás registrado recaudó aproximadamente 75.000 millones de euros, y eso es lo que importa cuando miras hacia atrás.
Juan Delgado-Moreira, co consejero delegado de Hamilton Lane, una firma de capital privado que gestiona 124.000 millones de euros en activos, ve en SpaceX la prueba de que el capital riesgo funciona. "SpaceX es la historia de éxito del capital riesgo", dice. No surgió de la nada para alcanzar una valoración de dos billones de euros. Creció lentamente, financiada por inversores privados que creyeron en ella cuando nadie más lo hacía. Ahora, mientras la Bolsa se comporta de manera errática y los inversores buscan dónde poner su dinero, Delgado-Moreira ve una oportunidad. Las grandes empresas de inteligencia artificial —Anthropic y OpenAI están en el punto de mira— podrían salir a Bolsa pronto, y eso podría reavivar el interés en los mercados privados, que han caído un 30% desde 2023.
Los mercados privados ofrecen algo que la Bolsa no puede garantizar: rentabilidades consistentes. En períodos largos, de más de diez años, deberían ofrecer entre 1,5 y 2 puntos porcentuales más que los mercados cotizados. Eso es lo que la historia demuestra que sucede. Tecnología e infraestructuras han sido especialmente atractivas, impulsadas por la demanda de centros de datos. El crédito privado también se comporta bien. Hamilton Lane invierte casi el 20% de todos sus activos bajo gestión en capital riesgo tecnológico, a través de fondos, mercados secundarios e inversiones directas.
La pregunta obvia es si las nuevas plataformas financieras que ofrecen exposición a tecnológicas antes de que salgan a Bolsa representan una amenaza. Delgado-Moreira no parece preocupado. Esas plataformas están diseñadas para inversores minoristas y manejan volúmenes muy inferiores a los de gestores profesionales como Hamilton Lane, fondos de pensiones y fondos soberanos. La mayoría del capital invertido en tecnológicas proviene de esos grandes jugadores, no de productos financieros de retail.
La captación de fondos en el sector de capital privado ha caído, pero Delgado-Moreira rechaza la idea de que el sector esté en crisis. Viene de algunos de los mejores años de su historia. Si se mantiene el ritmo actual, 2025 y 2026 se situarán entre los cinco mayores ejercicios de captación jamás registrados. El impulso vendrá de la inteligencia artificial, los centros de datos y la transformación energética. Los tipos de interés, aunque más altos que durante la pandemia, siguen siendo cercanos a su media histórica desde los años noventa. El capital privado captaba fondos y generaba rentabilidad incluso cuando los tipos llegaban al 5,5%. Lo que importa no es tanto el coste del capital como el momento del ciclo económico, y ahora mismo no hay una crisis global.
Europa representa una oportunidad especial. El continente ofrece mejores puntos de entrada y valoraciones más bajas que Estados Unidos. Tiene buenas compañías y grandes exportadores que se han beneficiado del desarrollo de cadenas de suministro vinculadas a la energía. Hay sectores nuevos, como defensa y tecnología, donde Europa aún está infrarrepresentada. Hamilton Lane tiene entre el 20% y el 30% de su cartera global en Europa, frente al 50% o 60% en Estados Unidos y el resto en Asia.
España es un mercado relativamente pequeño pero importante en el contexto europeo. Hamilton Lane tiene inversiones variadas allí: desde compraventa de participaciones hasta adquisiciones de empresas e inversión en crecimiento. Actualmente participa en una operación de salida a Bolsa. Ha invertido en telecomunicaciones, gestión de residuos e infraestructuras. Los sectores donde ha tenido menor exposición —turismo, hostelería e inmobiliario— simplemente no son tan centrales en los mercados privados, aunque sean importantes para la economía española en general.
Notable Quotes
SpaceX es la historia de éxito del capital riesgo— Juan Delgado-Moreira, co consejero delegado de Hamilton Lane
Si se mantiene el ritmo actual, 2025 y 2026 se situarán entre los cinco mayores ejercicios de captación de la historia del sector— Juan Delgado-Moreira
The Hearth Conversation Another angle on the story
SpaceX perdió todas sus ganancias iniciales después de subir un 20%. ¿Eso no preocupa a los inversores de capital riesgo que la financiaron?
No, porque ya ganaron. El debut bursátil recaudó 75.000 millones de euros. Lo que suceda después en la Bolsa es secundario. El éxito fue haber construido una empresa de dos billones de euros mediante financiación privada.
Pero si las acciones de tecnología caen en la Bolsa, ¿no afecta eso a los mercados privados?
No directamente. Las valoraciones en mercados privados están mucho menos concentradas que en Bolsa, así que la volatilidad es históricamente inferior. Además, las tecnológicas cotizadas están en niveles de valoración saludables. Pueden caer tres, cuatro o cinco puntos porcentuales sin impacto directo.
Los mercados privados han caído un 30% desde 2023. ¿Eso es el fondo o seguirá cayendo?
No es el fondo. Venimos de años excepcionales. Si se mantiene el ritmo actual, 2025 y 2026 estarán entre los cinco mejores años de captación de la historia del sector. La IA, los centros de datos y la transformación energética lo impulsarán.
¿Y los tipos de interés más altos? ¿No frenan la inversión?
Los tipos son cíclicos. Ahora están cerca de su media histórica desde los años noventa. El capital privado captaba fondos incluso cuando los tipos llegaban al 5,5%. Lo que importa es el ciclo económico, no tanto el coste del capital.
¿Por qué Europa es tan importante para ustedes?
Ofrece mejores puntos de entrada y valoraciones más bajas que Estados Unidos. Tiene buenas compañías, exportadores fuertes y sectores nuevos como defensa donde aún hay mucho espacio. Tenemos entre el 20% y el 30% de nuestra cartera allí.
¿Y España?
Es pequeño pero importante. Invertimos en telecomunicaciones, residuos e infraestructuras. Participamos en una salida a Bolsa ahora. Los sectores donde menos hemos invertido —turismo, hostelería, inmobiliario— simplemente no son tan centrales en los mercados privados.