Del "sí hubo" al "nunca existió" en diez días
Harfuch aseguró en conferencia matutina que Rocha Moya nunca solicitó protección federal ni el Gabinete se la proporcionó. El mismo funcionario había confirmado hace poco más de una semana que el Gabinete de Seguridad sí recomendó un esquema de protección para el exgobernador.
- Omar García Harfuch negó el 16 de junio que Rocha Moya tuviera escolta federal
- El 4 de mayo, Harfuch confirmó que el Gabinete de Seguridad recomendó protección para el exgobernador
- Claudia Sheinbaum dijo el 4 de mayo que fue Rocha Moya quien solicitó mantener su seguridad
- Diez exfuncionarios sinaloenses están siendo investigados por autoridades estadounidenses
El Secretario de Seguridad Omar García Harfuch cambió su versión sobre la escolta del exgobernador de Sinaloa Rubén Rocha Moya, negando el 16 de junio lo que había confirmado el 4 de mayo.
En la conferencia de prensa matutina del martes, Omar García Harfuch, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, fue categórico: el exgobernador de Sinaloa Rubén Rocha Moya nunca ha solicitado protección federal, y el Gabinete de Seguridad tampoco se la ha proporcionado. La escolta que se le ha visto al exfuncionario, explicó, proviene de instituciones estatales —policía estatal o fiscalía de Sinaloa— no del gobierno federal. Cuando se le preguntó sobre los otros nueve exfuncionarios sinaloenses señalados por investigaciones estadounidenses, Harfuch repitió la negativa con firmeza: ninguno cuenta con escoltas federales, ninguno se ha acercado a solicitarlas.
Pero esa declaración choca frontalmente con lo que el mismo Harfuch había dicho apenas diez días antes, el 4 de mayo, desde Culiacán. En aquella ocasión, confirmó explícitamente que existía un esquema de seguridad para Rocha Moya. No fue una solicitud del exgobernador, aclaró entonces, sino una recomendación del Gabinete de Seguridad. "Se recomendó que tuviera un cuerpo de seguridad, no es un dispositivo grande, son pocos elementos", había señalado. En esa misma declaración, Harfuch explicó que la medida respondía tanto al cargo que Rocha Moya ocupaba bajo licencia como al contexto de violencia que atravesaba Sinaloa desde septiembre de 2024.
La confusión se profundiza cuando se incluye una tercera versión de los hechos. El mismo 4 de mayo, la presidenta Claudia Sheinbaum ofreció una explicación distinta: fue el propio Rocha Moya quien solicitó mantener su seguridad. Después de un análisis de riesgo, el gabinete decidió otorgársela. Su relato mezclaba la iniciativa personal del exgobernador con la intervención de la estructura de seguridad estatal.
Tres funcionarios, tres narrativas diferentes. Sheinbaum el 4 de mayo dijo que Rocha Moya pidió la protección. Harfuch ese mismo día confirmó que el Gabinete la recomendó. Harfuch el 16 de junio negó que existiera cualquier esquema federal. Las versiones no coinciden en quién solicitó la medida, si fue otorgada, cuál institución la proporcionó, o incluso si ocurrió. Hasta ahora, ninguno de los funcionarios ha ofrecido una explicación pública sobre estas contradicciones.
El caso adquiere relevancia en un contexto donde Rocha Moya y otros exfuncionarios sinaloenses están siendo investigados por autoridades estadounidenses. Las inconsistencias en las declaraciones sobre su protección plantean interrogantes sobre la transparencia en las decisiones de seguridad que rodean a estos personajes. El cambio de narrativa de Harfuch —del "sí hubo" al "nunca existió"— ocurre sin aclaración pública, dejando sin resolver cuál versión refleja la realidad de lo que sucedió.
Notable Quotes
Ni una ni otra. Él no ha solicitado medidas de protección ni el Gabinete de Seguridad le proporcionó— Omar García Harfuch, 16 de junio
Se recomendó que tuviera un cuerpo de seguridad, no es un dispositivo grande, son pocos elementos— Omar García Harfuch, 4 de mayo
The Hearth Conversation Another angle on the story
¿Por qué un funcionario cambiaría su versión sobre algo tan específico como una escolta en solo diez días?
Eso es lo que nadie ha explicado. Harfuch pasó de confirmar que el Gabinete recomendó protección a negar que existiera cualquier esquema. No es un detalle menor.
¿Hay alguna razón política que explique el cambio?
El contexto importa. Rocha Moya está siendo investigado por Estados Unidos. Tal vez admitir que recibió protección federal se vuelve problemático cuando estás bajo escrutinio internacional.
Pero Sheinbaum también habló del tema ese mismo día. ¿Sus versiones eran compatibles?
No. Sheinbaum dijo que Rocha Moya pidió la protección. Harfuch dijo que el Gabinete la recomendó. Son historias distintas sobre quién tomó la iniciativa.
¿Qué pasa con los otros nueve funcionarios?
Harfuch los metió a todos en la misma negativa: ninguno tiene escolta federal, ninguno la pidió. Es una respuesta en bloque que no permite matices.
¿Alguien ha pedido que aclaren estas contradicciones?
No hay registro de que los funcionarios hayan ofrecido una explicación pública. Las versiones simplemente coexisten sin resolverse.