Congestión vehicular en EE.UU. supera niveles prepandemia; Chicago lidera con 112 horas perdidas

Millones de automovilistas pierden tiempo productivo diariamente, afectando calidad de vida y bienestar laboral en principales ciudades estadounidenses.
Millones de conductores pierden semanas completas cada año simplemente esperando
Los automovilistas estadounidenses pierden en promedio 49 horas anuales en congestión vial, un 11% más que antes de la pandemia.

Cada mañana, millones de conductores estadounidenses se incorporan a una corriente lenta que ya no es solo tráfico, sino una medida del costo humano del crecimiento urbano sin planificación suficiente. El informe Global Traffic Scorecard 2025 de INRIX revela que la congestión vial en Estados Unidos supera en un 11% los niveles de 2019, con pérdidas de 49 horas anuales por conductor y un impacto económico nacional de 86 mil millones de dólares. Chicago, con 112 horas perdidas por automovilista al año, encabeza un ranking que recuerda que la movilidad es, en el fondo, una cuestión de justicia y calidad de vida.

  • La congestión vehicular en EE.UU. ya no es una secuela de la pandemia, sino una nueva normalidad que supera en un 11% los niveles de 2019.
  • Chicago arrebató a Nueva York el dudoso honor de ser la ciudad más congestionada, con conductores atrapados 112 horas al año frente a las 102 de la Gran Manzana.
  • Las pérdidas económicas nacionales ascienden a 86 mil millones de dólares anuales, absorbiendo tiempo productivo, combustible y bienestar de millones de personas.
  • Filadelfia, Los Ángeles y Boston completan un panorama urbano donde perder semanas enteras al volante se ha vuelto rutina para quienes se desplazan a diario.
  • Sin inversión en infraestructura ni rediseño urbano, los expertos advierten que la geografía y la demanda creciente harán de la congestión un problema estructural sin solución a la vista.

Sentarse al volante en Chicago, Nueva York o Los Ángeles se ha convertido en una prueba de resistencia cotidiana. Según el informe Global Traffic Scorecard 2025 de INRIX, los conductores estadounidenses pierden en promedio 49 horas anuales atrapados en embotellamientos, un 11% más que antes de la pandemia. El costo económico de esta inmovilidad colectiva alcanza los 86 mil millones de dólares a nivel nacional, entre tiempo productivo perdido, combustible desperdiciado e ineficiencia generalizada.

Chicago ha desplazado a Nueva York como la ciudad más congestionada del país: sus conductores pierden 112 horas al año, frente a las 102 de la Gran Manzana. El cambio refleja un aumento en los viajes diarios en automóvil, obras en vías críticas y cuellos de botella en sus principales autopistas. Filadelfia ocupa el tercer lugar con 101 horas anuales, seguida por Los Ángeles con 87 y Boston con 83, cifras que equivalen a semanas enteras de vida consumidas en el asfalto.

Los expertos apuntan a causas estructurales: infraestructura vial insuficiente y geografías urbanas que dificultan la expansión de nuevas vías. Sin intervenciones profundas en planificación urbana e inversión en transporte, la congestión seguirá siendo un desafío persistente que drena tiempo, dinero y paciencia de millones de estadounidenses.

Conducir por las grandes ciudades estadounidenses se ha convertido en una prueba de resistencia. Los automovilistas que se sientan cada mañana al volante en Chicago, Nueva York o Los Ángeles pierden decenas de horas cada año simplemente esperando a que el tráfico avance. Según el informe Global Traffic Scorecard 2025 de INRIX, la situación ha empeorado notablemente: los conductores estadounidenses pierden en promedio 49 horas anuales atrapados en congestión vial, lo que representa un aumento del 11 por ciento respecto a los niveles previos a la pandemia de 2019.

Este deterioro no es solo una molestia cotidiana. Las pérdidas económicas derivadas del congestionamiento alcanzan los 86 mil millones de dólares a nivel nacional, una cifra que refleja el tiempo productivo perdido, el combustible desperdiciado y la ineficiencia generalizada en la movilidad urbana. El análisis de INRIX evaluó datos recopilados entre 2023 y el tercer trimestre de 2025, considerando variables como velocidad promedio, tiempos de retención y distancias recorridas por cada conductor.

Chicago ha desplazado a Nueva York del primer lugar en el ranking de congestión. Los conductores de la ciudad de Illinois pierden 112 horas anuales en embotellamientos, superando a la Gran Manzana, donde los automovilistas pierden 102 horas al año. El cambio en la jerarquía de ciudades congestionadas refleja transformaciones en los patrones de movilidad: Chicago experimenta un aumento en los viajes diarios en automóvil, enfrenta obras en vías críticas y sufre cuellos de botella en sus principales autopistas.

El resto del panorama es igualmente desalentador. Filadelfia ocupa el tercer lugar con 101 horas anuales perdidas por conductor, seguida por Los Ángeles con 87 horas y Boston con 83 horas. Aunque estas cifras son menores que las de Chicago y Nueva York, siguen representando semanas completas de tiempo perdido cada año para quienes se desplazan diariamente.

Los expertos señalan que los problemas de circulación en estas ciudades tienen raíces estructurales. La infraestructura vial limitada, combinada con geografías que dificultan la expansión de nuevas autopistas, crea un escenario donde la demanda de transporte supera consistentemente la capacidad disponible. Sin intervenciones significativas en la planificación urbana y el desarrollo de infraestructura, la congestión seguirá siendo un desafío persistente que consume tiempo, dinero y paciencia de millones de estadounidenses.

El incremento de congestión vehicular en Chicago se debe a más viajes diarios en auto, obras en vías clave y cuellos de botella de autopistas
— Informe Global Traffic Scorecard 2025 de INRIX
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
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¿Por qué Chicago superó a Nueva York si Nueva York siempre ha sido sinónimo de tráfico caótico?

Model

Chicago no necesariamente tiene más autos que Nueva York. Lo que cambió es que más gente está usando el auto para desplazarse diariamente, hay obras en vías clave y los embotellamientos se concentran en puntos específicos. Nueva York tiene mejor transporte público, así que menos gente depende del auto.

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¿Esos 49 horas promedio incluyen solo a conductores que están en tráfico, o es un promedio nacional?

Model

Es un promedio nacional. Algunos conductores pierden mucho más, otros menos. En Chicago, por ejemplo, es casi el doble del promedio. En ciudades más pequeñas será significativamente menor.

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¿Cómo se traduce eso a dinero? ¿Cómo calculan los 86 mil millones?

Model

Multiplican las horas perdidas por el costo de oportunidad del tiempo, más combustible desperdiciado, desgaste de vehículos, impacto en productividad laboral. Es un cálculo agregado que suma todos esos factores.

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¿Hay algo que sugiera que esto va a mejorar?

Model

No mucho. El informe señala que la geografía y la infraestructura limitada son los problemas de fondo. Expandir autopistas en ciudades consolidadas es costoso, políticamente difícil y a veces imposible. Así que probablemente siga empeorando.

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¿Por qué la pandemia cambió esto? ¿No debería haber menos autos en la calle después de que la gente se acostumbró al trabajo remoto?

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Algunos trabajadores remotos se mudaron a las afueras y ahora conducen menos. Pero otros regresaron a la oficina, y además hay más compras en línea que generan entregas. El efecto neto fue más tráfico, no menos.

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