Seis décadas de historia industrial se cierran con una apuesta por la continuidad
En el cruce entre el legado familiar y la ambición global, la multinacional canadiense Colliers ha adquirido la división de ingeniería de Ayesa por 600 millones de euros, poniendo fin a seis décadas de historia empresarial de la familia Manzanares en Sevilla. La operación, que preserva la marca, la sede andaluza y el liderazgo operativo existente, no es una simple compraventa sino la incorporación de un núcleo industrial —3.400 profesionales, 312 millones en facturación, presencia en 16 países— a una plataforma que aspira a redefinir qué significa ser una firma de servicios profesionales en el siglo XXI. Combinada con la venta previa de la división digital por 480 millones, la familia Manzanares y su socio financiero cierran un ciclo de transformación que multiplicó por cuatro el tamaño del grupo y lo llevó a valer más de 1.100 millones de euros en desinversiones totales.
- Colliers cierra en tiempo récord una de las mayores transacciones de ingeniería en España, sellando por 600 millones la compra de Ayesa Engineering apenas meses después de iniciar negociaciones.
- La familia Manzanares y el fondo A&M Capital Europe liquidan su participación en un grupo que ellos mismos transformaron radicalmente, recogiendo cerca de 650 millones solo con esta desinversión.
- La cartera de pedidos de Ayesa Engineering supera los 1.500 millones de euros en contratos de largo plazo —transportes, energía, obras civiles—, lo que ancla la valoración y justifica el interés estratégico del comprador.
- Colliers apuesta por la continuidad como garantía de estabilidad: mantiene la marca, la sede en Sevilla y a Rosalío Alonso al frente, señales dirigidas a empleados y clientes en un momento de integración delicada.
- Con esta adquisición, Colliers Engineering operará en 23 países con cerca de 14.000 profesionales, consolidándose entre las 30 principales firmas de ingeniería del mundo y acelerando su pivote más allá del negocio inmobiliario.
Colliers, la multinacional canadiense de servicios profesionales, ha cerrado la compra de la división de ingeniería de Ayesa por 600 millones de euros, completando una operación que comenzó a gestarse el pasado otoño. La transacción marca el cierre de un ciclo empresarial de seis décadas para la familia Manzanares, fundadora del grupo sevillano, y representa un paso decisivo en la transformación de Colliers hacia una plataforma integral de servicios más allá del negocio inmobiliario.
El acuerdo preserva la marca Ayesa Engineering, mantiene la sede en Sevilla como núcleo operativo y conserva a Rosalío Alonso como consejero delegado de la división integrada. Estas decisiones reflejan una apuesta deliberada por la continuidad: la ingeniería generó 312 millones de euros en facturación durante 2025, opera en 16 países y obtiene cerca del 80% de sus ingresos en el extranjero. Su cartera de pedidos supera los 1.500 millones de euros, estructurada en tres ramas —transportes (40%), energía (35%) y obras civiles (25%)—, lo que explica tanto la valoración alcanzada como el interés del comprador.
Esta operación se inscribe en un proceso de desinversión más amplio: hace apenas un mes, Ayesa vendió su división digital a un consorcio vasco por 480 millones. Sumadas ambas transacciones, las desinversiones rozan los 1.100 millones de euros, cerrando el capítulo del fondo A&M Capital Europe en el capital del grupo. Dicho fondo, que entró hace cinco años con el 33% del accionariado, obtendrá aproximadamente 650 millones con la salida total, tras una etapa en la que Ayesa multiplicó por cuatro su tamaño y superó los 900 millones de facturación.
Para Colliers, la integración de Ayesa Engineering amplía su presencia a 23 países con cerca de 14.000 profesionales en ingeniería, reforzando su posición entre las 30 principales firmas del sector a nivel mundial. La familia Manzanares, por su parte, tiene previsto constituir un family office en Sevilla para canalizar nuevas inversiones, abriendo así un nuevo capítulo desde la misma ciudad donde construyeron su legado empresarial.
Colliers, la multinacional canadiense de servicios profesionales, ha cerrado la adquisición de la división de ingeniería de Ayesa por 600 millones de euros, completando una operación que comenzó a gestarse el pasado otoño. La compra representa un hito significativo en la transformación de Colliers hacia una plataforma integral de servicios más allá del negocio inmobiliario tradicional, y marca el cierre de un ciclo empresarial de seis décadas para la familia Manzanares, fundadora de Ayesa hace 60 años.
La estructura del acuerdo subraya el carácter industrial de la operación. Colliers mantiene la marca Ayesa Engineering, preserva la sede en Sevilla como núcleo operativo principal y conserva a Rosalío Alonso en su posición de máximo responsable operativo, ahora como consejero delegado de la división integrada. Estas decisiones reflejan una apuesta por la continuidad y la estabilidad, dirigidas tanto a los 3.400 empleados de la ingeniería como a los clientes que dependen de estos servicios. La división de ingeniería de Ayesa, corazón histórico del grupo, generó 312 millones de euros en facturación durante 2025 y opera en 16 países, con aproximadamente el 80% de sus ingresos procedentes del extranjero.
La operación se inscribe en un proceso más amplio de desinversión del grupo. Hace apenas un mes, Ayesa vendió su división digital a un consorcio vasco por 480 millones de euros. Combinadas ambas transacciones, las desinversiones alcanzan una valoración próxima a los 1.100 millones de euros, dependiendo de los ajustes finales de perímetro y deuda. Este desmantelamiento cierra el capítulo de la familia Manzanares y el fondo estadounidense A&M Capital Europe en el capital de Ayesa, donde poseían el 33% tras una etapa de cinco años caracterizada por adquisiciones agresivas que multiplicaron por cuatro el tamaño del grupo y lo llevaron a facturar más de 900 millones de euros en 2025.
La ingeniería que ahora adquiere Colliers es el núcleo histórico de Ayesa, estructurada en tres ramas principales: transportes, que representa el 40% del negocio; energía, con el 35%; y obras civiles, con el 25% restante. La cartera de pedidos supera ampliamente los 1.500 millones de euros, lo que explica tanto el interés del comprador como la valoración alcanzada. A diferencia del negocio tecnológico, más volátil, la ingeniería se sustenta en contratos de largo plazo, márgenes más estables y una posición consolidada en mercados de Europa, América Latina, Oriente Medio y Asia. Tras la integración, Colliers Engineering operará en 23 países con cerca de 14.000 profesionales, reforzando su actividad en transporte e infraestructuras, agua y medio ambiente, edificación y energía.
Para Colliers, esta es una de las mayores transacciones de ingeniería en España de los últimos años y se alinea con su estrategia de transformación global. El grupo, presente en 68 países con una facturación cercana a los 4.500 millones de dólares y más de 23.000 profesionales, ha acelerado en los últimos años su evolución hacia una plataforma integral que combina consultoría estratégica y financiera con capacidad propia de diseño y ejecución de grandes proyectos. Jay Hennick, presidente y consejero delegado global de Colliers, ha señalado que esta operación amplía la presencia global del grupo en ingeniería y gestión de proyectos, refuerza su posición entre las 30 principales firmas de ingeniería del mundo y abre nuevas oportunidades tanto para clientes como para profesionales.
La familia Manzanares, por su parte, cierra este ciclo empresarial con planes de constituir un family office desde Sevilla para canalizar nuevas inversiones. El fondo A&M Capital Europe obtendrá aproximadamente 650 millones de euros con la desinversión total. Rosalío Alonso, quien liderará Ayesa Engineering bajo el paraguas de Colliers, ha expresado que la incorporación permitirá continuar construyendo sobre el legado de innovación y excelencia en el servicio, ampliar la oferta a clientes y generar nuevas oportunidades de desarrollo profesional para los equipos, que afronta esta nueva etapa con vocación de crecimiento a largo plazo.
Citas Notables
Esta operación estratégica amplía la presencia global del grupo en ingeniería y gestión de proyectos, refuerza su posición entre las 30 principales firmas de ingeniería del mundo— Jay Hennick, presidente y consejero delegado global de Colliers
La incorporación a Colliers permitirá seguir construyendo sobre el legado de innovación y excelencia en el servicio, ampliar la oferta a clientes y generar nuevas oportunidades de desarrollo profesional— Rosalío Alonso, futuro consejero delegado de Ayesa Engineering
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
¿Por qué Colliers decide mantener la marca Ayesa y a Rosalío Alonso al frente? Parece una decisión poco común en este tipo de operaciones.
Porque esta no es una compra financiera. Colliers está comprando un negocio industrial con 3.400 personas, clientes en 16 países y una cartera de pedidos de 1.500 millones de euros. Cambiar la marca o el liderazgo sería arriesgar todo eso. La continuidad es el activo.
¿Qué significa que el 80% de la facturación venga del extranjero?
Significa que Ayesa Engineering ya es una máquina global. No depende del mercado español. Para Colliers, eso es exactamente lo que buscaba: una plataforma con presencia consolidada en Europa, América Latina, Oriente Medio y Asia. Amplía su alcance sin tener que construirlo desde cero.
La familia Manzanares vende todo en dos meses. ¿Qué ha cambiado?
El fondo A&M Capital Europe llegó hace cinco años con dinero para crecer. Multiplicaron el tamaño por cuatro. Ahora, con el grupo valuado en casi 1.100 millones entre ambas divisiones, es el momento de salir. La familia quiere hacer un family office. Es un cambio generacional.
¿Por qué la ingeniería vale más que la digital?
Porque la ingeniería tiene contratos de largo plazo, márgenes estables y una cartera de pedidos enorme. La digital es más volátil, más dependiente de tendencias. Los inversores pagan más por lo predecible.
¿Qué gana Colliers con esto?
Posición entre las 30 principales firmas de ingeniería del mundo. Escala global. La capacidad de ofrecer a sus clientes no solo consultoría, sino diseño y ejecución de grandes proyectos. Es la transformación que lleva años persiguiendo.