Dormir en un lugar donde los humanos no duermen naturalmente
The Muraka en Maldivas es una villa de dos niveles con dormitorio principal a 5 metros bajo el mar, cúpula acrílica de 180 grados y mayordomo 24 horas desde 9.800 euros. Atlantis The Palm en Dubái ofrece suites con vistas a acuario de 65.000 animales marinos, jacuzzi de mármol y acceso a parque acuático más grande del mundo desde 7.000 euros.
- The Muraka en Maldivas: villa de dos niveles con dormitorio a 5 metros bajo el mar, cúpula acrílica de 180 grados, desde 9.800 euros por noche
- Atlantis The Palm en Dubái: suites con vistas a acuario de 65.000 animales marinos, desde 7.000 euros por noche
- Cinco hoteles en Maldivas, Dubái, Singapur, Australia y Pemba ofrecen experiencias submarinas con precios entre 985 y 9.800 euros por noche
Artículo de viajes que presenta cinco alojamientos de lujo mundial con suites submarinas, desde las Maldivas hasta Australia, ofreciendo experiencias únicas de hospedaje bajo el agua con precios entre 985 y 9.800 euros por noche.
Hay un tipo de viajero que no se conforma con una habitación con vista al mar. Quiere dormir dentro del mar, rodeado de peces, con el océano presionando contra el cristal mientras descansa la cabeza. Para estos viajeros existe un puñado de hoteles en el mundo que han convertido esa fantasía en realidad, lugares donde la línea entre hospedaje y acuario desaparece por completo.
En las Maldivas, el Conrad Maldives Rangali Island alberga The Muraka, una villa de dos plantas que desciende casi cinco metros bajo la superficie del océano Índico. La planta superior funciona como un hogar convencional: sala de estar, comedor, dos dormitorios, baño con bañera orientada hacia el horizonte marino, terraza con piscina infinita. Pero abajo, accesible por una escalera de caracol o un ascensor, está lo extraordinario. El dormitorio principal se abre bajo una cúpula acrílica curva de 180 grados. Las ventanas del baño y el vestidor van del suelo al techo. Hay un pequeño observatorio. Un mayordomo atiende 24 horas. El precio comienza en 9.800 euros por noche.
En Dubái, el Atlantis The Palm se alza en la isla de la Palmera, rodeado por las aguas turquesas del golfo Pérsico. El hotel funciona como un ecosistema completo: parque acuático con 105 toboganes, restaurantes de chefs de renombre mundial como Nobu y José Andrés, clubs de playa, bares. Las suites submarinas son el corazón del lugar. Sus ventanales de suelo a techo dan a un acuario que contiene más de 65.000 animales marinos. Los huéspedes se sumergen en jacuzzis de mármol mientras observan tiburones y rayas deslizarse afuera. Las habitaciones tienen 165 metros cuadrados, salón privado, mayordomo 24 horas, capacidad para dos adultos y dos niños. Desde 7.000 euros la noche.
En Singapur, el Resort World Sentosa ocupa 49 hectáreas en la isla turística de Sentosa. Es un complejo de entretenimiento que incluye Universal Studios, un acuario, parque acuático, casino. Dentro de este universo están las Ocean Suites, once habitaciones diseñadas como casas adosadas de lujo de dos plantas. El nivel superior tiene sala de estar abierta y patio con jacuzzi. El nivel inferior ofrece un dormitorio con un gran ventanal que mira hacia más de 40.000 peces. Mayordomo personalizado. Desde 1.600 euros por noche.
En Australia, Reefworld flota en Hardy Reef, a 40 millas náuticas de Airlie Beach. Solo se llega en crucero a través de las islas Whitsunday. Las Reef Suites son dos habitaciones exclusivas con grandes ventanales de suelo a techo que miran hacia el fondo marino australiano. Los paquetes incluyen snorkel, buceo, viajes en helicóptero, cenas bajo las estrellas. Desde 985 euros por noche solo alojamiento.
En Pemba, frente a la costa este de África, Manta Resort ofrece la Underwater Room en lo que los locales llaman el Agujero Azul, a 250 metros de tierra en el océano Índico. La villa tiene tres niveles: una planta a nivel del mar con área de descanso, un piso superior para tomar el sol y ver estrellas, y una habitación sumergida a cuatro metros donde dormir mientras se observa la vida marina. Los huéspedes son transportados en pequeñas embarcaciones y reciben aletas, gafas y kayak. Las comidas se coordinan con anticipación. Desde 1.650 euros por noche, con estancia mínima de tres noches.
Estos cinco hoteles representan una categoría de lujo que ha dejado de ser simplemente confortable para convertirse en experiencia. No ofrecen solo una cama y un baño. Ofrecen la sensación de habitar un espacio que no debería ser habitable, de dormir en un lugar donde los humanos no duermen naturalmente. Es el turismo de experiencia llevado a su conclusión lógica: si el viajero moderno busca lo imposible, estos hoteles lo entregan, una noche a la vez, a quien pueda pagarlo.
Citações Notáveis
Un mayordomo atiende 24 horas en The Muraka— Descripción del servicio en Conrad Maldives Rangali Island
Los huéspedes se sumergen en jacuzzis de mármol mientras observan tiburones y rayas deslizarse afuera— Experiencia en Atlantis The Palm, Dubái
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
¿Por qué alguien pagaría casi 10.000 euros por una noche en una habitación bajo el agua?
Porque es lo opuesto a la vida cotidiana. No es solo dormir en un lugar bonito. Es dormir en un lugar donde la naturaleza está literalmente presionando contra el cristal. Es una forma de estar completamente fuera del mundo.
Pero ¿no es incómodo? ¿No da claustrofobia?
Probablemente para algunos. Pero para el tipo de persona que busca estos hoteles, la incomodidad es parte del atractivo. Es una prueba de que realmente están en algún lugar diferente, en algún lugar que casi nadie más ha experimentado.
¿Qué tienen en común todos estos lugares?
Todos están en destinos ya de por sí exóticos. Las Maldivas, Dubái, Singapur, la Gran Barrera de Coral, la costa de África. El hotel submarino no es el destino. Es la cereza en la torta de un destino que ya es extraordinario.
¿Cuál es el más accesible de los cinco?
Reefworld en Australia, a menos de 1.000 euros por noche. Pero incluso ese requiere viajar a las islas Whitsunday y tomar un crucero. Ninguno de estos es accesible en el sentido tradicional. Todos requieren dinero, tiempo y disposición a viajar lejos.
¿Qué ven los huéspedes cuando se despiertan?
Peces. Corales. Luz filtrada del océano. El movimiento constante de la vida marina. Es como vivir dentro de un acuario, pero siendo el observador, no lo observado.