El mucílago mata las células tumorales sin afectar las sanas
El mucílago, capa pegajosa entre la cáscara y grano del café, representa hasta 80% del residuo de producción y posee el doble de capacidad antioxidante que el café. En pruebas de laboratorio, el mucílago eliminó células de cáncer colorrectal sin dañar células normales, hallazgo considerado sorprendente por ser la primera investigación de sus aplicaciones en salud.
- Hasta 80% del fruto del café se desecha en la producción; el mucílago es una de esas pérdidas
- El mucílago tiene el doble de capacidad antioxidante que el café
- En 2025, Colombia identificó 52.301 casos de cáncer colorrectal
- Primera investigación mundial sobre aplicaciones del mucílago en salud humana
- Personas nacidas en 1990 tienen cuatro veces más riesgo de cáncer colorrectal que generaciones anteriores
Investigadores del ITM en Medellín descubren que el mucílago del café, un residuo altamente contaminante, podría tener propiedades protectoras contra el cáncer colorrectal, eliminando células tumorales sin afectar células sanas.
Cada mañana, cuando vierte agua caliente sobre el café molido, apenas está consumiendo el 5% del fruto que los recolectores eligieron en la montaña. El resto—hasta un 80% o más—se pierde en el proceso de producción. Una de esas pérdidas es el mucílago, esa capa pegajosa y resbaladiza que se encuentra entre la cáscara y el grano, generalmente descartada como residuo contaminante que termina en las aguas residuales.
Un grupo de investigadores del Instituto Tecnológico Metropolitano en Medellín decidió preguntarse qué pasaría si ese desperdicio tuviera valor. Desde 2018, trabajando junto con la Universidad de Antioquia, la UNAD y la empresa cafetera Natucafé en el municipio de Andes, han estado estudiando si el mucílago podría proteger contra el cáncer colorrectal. La pregunta inicial surgió de la literatura científica mundial: las personas que beben café tienen menos probabilidad de desarrollar este tipo de cáncer, y cuanto más café consumen, mayor es la protección. Pero nadie había mirado directamente al mucílago.
El cáncer colorrectal es el tercero más frecuente en el mundo, responsable de cerca del 10% de todos los tumores y la segunda causa más común de muerte por cáncer. En Colombia, entre enero y diciembre de 2025, se identificaron 52.301 casos. Lo que ha alarmado a los investigadores es su crecimiento en adultos jóvenes: una persona nacida en 1990 tiene ahora cuatro veces más riesgo de desarrollar la enfermedad que alguien de generaciones anteriores. La incidencia ha aumentado dos puntos porcentuales cada año durante las últimas tres décadas, lo que podría convertirla en la principal causa de muerte por cáncer en menores de 50 años.
En el laboratorio del ITM, los investigadores cultivaron células de cáncer colorrectal obtenidas de un paciente real. Luego las trataron con café y, por separado, solo con mucílago. Lo que encontraron fue inesperado. Sarah Röthlisberger Booth, investigadora del proyecto, explica que cuando aplicaban mucílago a las células tumorales, estas morían. Pero cuando aplicaban la misma sustancia a células normales del colon, estas permanecían intactas. El efecto era selectivo: eliminaba lo anormal sin dañar lo sano, exactamente lo que cualquier tratamiento desearía lograr.
Este hallazgo es sorprendente por varias razones. El mucílago tiene el doble de capacidad antioxidante que el café mismo—compuestos que protegen las células del daño causado por radicales libres, moléculas que cuando se acumulan pueden acelerar el envejecimiento y aumentar el riesgo de enfermedad. Pero más importante aún: esta es la primera vez en el mundo que se estudian las aplicaciones del mucílago en salud humana. Además, resolver este problema científico también resolvería un problema ambiental. El mucílago que se desecha en las aguas residuales es altamente contaminante debido a su acidez, dañando plantas y animales en ecosistemas acuáticos.
Con estos hallazgos iniciales, el equipo ya ha comenzado a desarrollar productos: panes, granolas, vinagretas e helados elaborados con mucílago. Pero Röthlisberger es clara en que esto es apenas el comienzo. Lo que sigue es mucho más complejo. Cuando comemos algo, el cuerpo lo transforma durante la digestión. Lo que finalmente llega al torrente sanguíneo es diferente de lo que consumimos. Necesitan estudiar cuánto de esos compuestos protectores realmente se absorben, de qué forma, y en qué cantidad. Eso requiere trabajar con pacientes reales, dándoles el producto y analizando muestras de sangre.
Mientras tanto, el grupo ya está simulando en el laboratorio cómo sería ese proceso de digestión, intentando acercarse más a lo que sucede en el cuerpo humano real. También quieren identificar cuáles de los múltiples compuestos del mucílago son responsables del efecto protector, o si es la acción conjunta de todos ellos la que produce los beneficios observados. Lo que está claro es que los investigadores ven en esto algo más que un hallazgo académico. Röthlisberger enfatiza la importancia de crear conciencia entre productores de café—grandes y pequeños—sobre el potencial del mucílago, para que cuenten con los recursos científicos y técnicos necesarios para aprovecharlo, evitando que siga siendo vertido en las aguas.
Citas Notables
Encontramos que cuando tratábamos las células con mucílago, las células tumorales se morían. En cambio, cuando aplicábamos mucílago a células normales de colon, estas no se morían.— Sarah Röthlisberger Booth, investigadora del ITM
Lo más relevante es crear conciencia entre grandes y pequeños productores de café sobre las posibilidades del mucílago, para así contar con los recursos científicos y técnicos necesarios que permitan aprovecharlo.— Sarah Röthlisberger Booth
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
¿Por qué tardó tanto en estudiarse el mucílago si el café ya era conocido por sus propiedades protectoras?
Porque nadie lo pensó. El mucílago era simplemente un residuo, algo que se desechaba. Cuando los caficultores de Natucafé comenzaron a extraerlo, sabían que tenía capacidad antioxidante, pero no había evidencia científica de qué podía hacer realmente en el cuerpo.
¿Qué hace que el efecto sea selectivo? ¿Por qué mata las células cancerosas pero no las normales?
Eso es lo que todavía no sabemos completamente. Es lo que los investigadores quieren descubrir ahora. Podría ser un compuesto específico, o podría ser la forma en que todos los compuestos trabajan juntos. Pero el hecho de que sea selectivo es lo que lo hace tan promisorio.
Si esto funciona, ¿cuánto tiempo hasta que alguien pueda tomar un helado de mucílago y estar protegido?
Años, probablemente. Primero tienen que entender cómo el cuerpo lo absorbe durante la digestión. Lo que funciona en una célula en el laboratorio no siempre funciona igual en una persona viva. Luego tendrían que hacer ensayos clínicos, que son largos y rigurosos.
¿Y si no funciona en humanos?
Entonces habrán aprendido algo importante de todas formas. Pero también habrán resuelto un problema ambiental real: el mucílago que ahora contamina las aguas podría convertirse en algo útil.
¿Qué necesitan para acelerar esto?
Recursos. Dinero para investigación, equipamiento, tiempo de los científicos. Y conciencia entre los productores de café de que esto vale la pena. Si los grandes productores entienden el potencial, pueden invertir en extraer y procesar el mucílago de manera que sea viable comercialmente.