Astrónomos detectan por primera vez disco formador de lunas en exoplaneta

Los únicos exoplanetas aún en proceso de formación
PDS 70b y PDS 70c ofrecen la primera oportunidad de observar directamente cómo nacen planetas y lunas fuera del Sistema Solar.

A casi 400 años luz de la Tierra, en torno a un planeta gigante llamado PDS 70c, astrónomos han confirmado por primera vez la existencia de un disco capaz de engendrar lunas fuera de nuestro sistema solar. Con el radiotelescopio ALMA como testigo, la humanidad ha logrado ver, por fin, el proceso mismo del nacimiento cósmico en acción. Este hallazgo no solo responde una pregunta que persiguió a generaciones de científicos, sino que nos recuerda que los mundos —y sus satélites— no son accidentes, sino el resultado de una danza ordenada de polvo, gas y tiempo.

  • Durante décadas, la formación de lunas fuera del Sistema Solar fue una teoría sin prueba directa; ahora ALMA ha capturado el disco circumplanetario de PDS 70c con una claridad que disipa toda duda.
  • El entorno caótico de polvo y gas que rodea al planeta había impedido hasta hoy separar visualmente el disco del planeta, convirtiendo la confirmación en un desafío técnico de primer orden.
  • El disco detectado tiene un diámetro equivalente a la distancia Tierra-Sol y contiene material suficiente para formar hasta tres satélites del tamaño de la Luna, lo que eleva la magnitud del descubrimiento.
  • PDS 70b, el planeta hermano, no muestra señales de poseer su propio disco, lo que sugiere que PDS 70c absorbió todo el material disponible en su región, abriendo nuevas preguntas sobre la competencia entre planetas en formación.
  • El futuro Telescopio Extremadamente Grande de ESO promete mapear este sistema con un detalle sin precedentes, convirtiendo a PDS 70 en el laboratorio natural más valioso para entender cómo nacen los mundos.

A los astrónomos les ha tomado décadas preguntarse cómo nacen las lunas. Ahora tienen la primera prueba directa de que ese proceso ocurre también fuera de nuestro sistema solar. Un equipo internacional confirmó la existencia de un disco alrededor del exoplaneta PDS 70c —un gigante similar a Júpiter que orbita una estrella a casi 400 años luz— usando el radiotelescopio ALMA en el desierto de Atacama. El disco contiene suficiente material para formar hasta tres satélites del tamaño de la Luna.

La investigadora Myriam Benisty, de las universidades de Grenoble y Chile, lideró el estudio publicado en The Astrophysical Journal Letters. Explicó que ALMA alcanzó una resolución tan extraordinaria que permitió distinguir el disco del caos de material circundante, algo que hasta ahora había resultado imposible. El disco circumplanetario tiene aproximadamente el mismo diámetro que la órbita terrestre alrededor del Sol.

Lo que hace únicos a PDS 70c y su compañero PDS 70b es que son los únicos exoplanetas conocidos aún en proceso de formación. De los más de 4.000 exoplanetas detectados, todos los demás orbitan sistemas maduros. Identificados con el Very Large Telescope de ESO en 2018 y 2019, estos dos mundos —que recuerdan al par Júpiter-Saturno— ofrecen un laboratorio natural sin igual para estudiar cómo emergen planetas y lunas del caos primordial.

Curiosamente, mientras PDS 70c muestra un disco circumplanetario claro, PDS 70b no exhibe señales de poseer uno, lo que sugiere que su vecino consumió toda la materia disponible en la región. Los detalles precisos de estos procesos siguen siendo esquivos, como admite Stefano Facchini, investigador Fellow de ESO. Sin embargo, el futuro Telescopio Extremadamente Grande, en construcción en Cerro Armazones, promete mapear el sistema PDS 70 con un detalle sin precedentes y transformar nuestra comprensión de cómo los mundos —y sus satélites— emergen de las nebulosas estelares.

A los astrónomos les ha tomado décadas entender cómo nacen las lunas. Ahora, por primera vez, tienen prueba directa de que el proceso ocurre fuera de nuestro sistema solar. Un equipo internacional de investigadores ha confirmado la existencia de un disco alrededor del exoplaneta PDS 70c, un mundo gigante similar a Júpiter que orbita una estrella a casi 400 años luz de distancia. Este disco, capturado con una claridad sin precedentes por el radiotelescopio ALMA en el desierto chileno de Atacama, contiene suficiente material para formar hasta tres satélites del tamaño de nuestra Luna.

La detección representa un hito científico porque resuelve una pregunta que ha perseguido a los astrónomos: ¿cómo exactamente se forman las lunas en sistemas planetarios jóvenes? Myriam Benisty, investigadora de las universidades de Grenoble y Chile que lideró el estudio publicado en The Astrophysical Journal Letters, explica que las observaciones de ALMA alcanzaron una resolución tan extraordinaria que permitió distinguir el disco del caos de material que lo rodea. El disco circumplanetario, como se le llama, tiene aproximadamente el mismo diámetro que la órbita de la Tierra alrededor del Sol.

Los astrónomos ya sospechaban que PDS 70c poseía un disco formador de lunas, pero no podían confirmarlo con certeza. El ruido visual del entorno circundante hacía imposible separar el disco del planeta de manera inequívoca. ALMA cambió eso. El instrumento, operado conjuntamente por el Observatorio Europeo Austral, la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial y la Fundación Nacional de Ciencia de Estados Unidos, proporcionó imágenes de tal precisión que la comunidad astronómica pudo finalmente afirmar sin dudas que el disco existe y medir sus propiedades fundamentales.

Lo que hace a PDS 70c y su compañero planetario PDS 70b verdaderamente únicos es que son los únicos exoplanetas descubiertos hasta ahora que aún están en proceso de formación. De los más de 4.000 exoplanetas detectados, todos los demás orbitan sistemas maduros donde la formación planetaria ya concluyó hace millones de años. PDS 70b y PDS 70c, que recuerdan al par Júpiter-Saturno de nuestro propio sistema, fueron identificados primero con el Very Large Telescope de ESO en 2018 y 2019. Su juventud los convierte en un laboratorio natural para estudiar cómo los planetas y las lunas emergen del caos primordial de polvo y gas.

El descubrimiento tiene implicaciones que van más allá de la formación lunar. Jaehan Bae, investigador del Laboratorio de la Tierra y los Planetas de la Institución Carnegie, señala que estas observaciones permiten probar teorías sobre la formación planetaria que hasta ahora permanecían sin corroboración. Los planetas nacen en discos polvorientos alrededor de estrellas jóvenes, excavando huecos mientras engullen material y crecen. Durante este proceso, un planeta puede capturar su propio disco circumplanetario, que regula cuánto material cae sobre él y contribuye a su crecimiento. Simultáneamente, el gas y polvo de ese disco pueden colisionar repetidamente, formando cuerpos cada vez más grandes que eventualmente se convierten en lunas.

Pero los detalles de estos procesos siguen siendo esquivos. Stefano Facchini, investigador Fellow de ESO, admite que la comunidad astronómica aún no comprende completamente cuándo, dónde y cómo ocurren exactamente estos nacimientos cósmicos. El nuevo descubrimiento es un paso hacia esa comprensión, pero apenas el primero. Curiosamente, mientras PDS 70c muestra evidencia clara de su disco circumplanetario, PDS 70b no exhibe señales de poseer uno. Esto sugiere que PDS 70c consumió toda la materia polvorienta disponible en su región de nacimiento, dejando poco para su hermano planetario.

El futuro promete revelaciones aún más profundas. El Telescopio Extremadamente Grande de ESO, actualmente en construcción en Cerro Armazones en el desierto de Atacama, poseerá una resolución mucho mayor que ALMA. Richard Teague, investigador del Centro de Astrofísica y coautor del estudio, anticipa que este instrumento permitirá mapear el sistema PDS 70 con un detalle sin precedentes. Cuando entre en operación, transformará nuestra comprensión de cómo los mundos y sus satélites emergen de las nebulosas estelares.

Nuestras observaciones con ALMA se obtuvieron a una resolución tan exquisita que pudimos identificar claramente que el disco está asociado con el planeta
— Myriam Benisty, investigadora de las universidades de Grenoble y Chile
PDS 70b y PDS 70c son los dos únicos exoplanetas detectados hasta ahora que aún están en proceso de formación
— Miriam Keppler, investigadora del Instituto Max Planck de Astronomía
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
Inventor

¿Por qué es tan importante que estos planetas aún estén en formación?

Model

Porque todos los otros 4.000 exoplanetas que hemos encontrado ya terminaron de formarse hace millones de años. Con PDS 70b y PDS 70c, estamos viendo el proceso en tiempo real, casi. Es como tener una película en lugar de solo fotografías del resultado final.

Inventor

¿Y el disco alrededor de PDS 70c es realmente donde nacerán las lunas?

Model

Sí. El gas y el polvo en ese disco colisionan constantemente, formando cuerpos cada vez más grandes. Eventualmente, esos cuerpos se convierten en lunas. Tenemos suficiente material allí para hacer tres satélites del tamaño de nuestra Luna.

Inventor

¿Por qué ALMA pudo verlo cuando otros telescopios no pudieron?

Model

Porque ALMA observa en longitudes de onda milimétricas, donde el polvo brilla intensamente. Y tiene una resolución extraordinaria. Otros telescopios veían el disco, pero no podían distinguirlo claramente del caos de material circundante. ALMA cortó a través de ese ruido.

Inventor

¿Qué nos dice esto sobre cómo se formó nuestro propio sistema solar?

Model

Que nuestras lunas probablemente nacieron de discos circumplanetarios similares hace 4.500 millones de años. Pero no podemos observar eso directamente. PDS 70 nos permite ver el proceso que creó a la Luna, a los satélites de Júpiter, a todos ellos.

Inventor

¿Y PDS 70b? ¿Por qué no tiene disco?

Model

Aparentemente consumió todo el material disponible en su región de nacimiento. PDS 70c llegó después o fue más voraz. Ahora PDS 70b orbita sin su propio disco, mientras su hermano sigue acumulando materia para formar lunas.

Inventor

¿Qué cambiará cuando el Telescopio Extremadamente Grande entre en operación?

Model

Podremos ver el sistema con mucho más detalle. Mapear las estructuras finas del disco, quizás incluso detectar lunas en formación temprana. Será como pasar de binoculares a un microscopio.

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